La captura de ‘James’ se ha convertido en el más duro golpe de la Policía del Huila contra las disidencias de las Farc.

Uno de los mayores problemas que enfrentaron las Farc como guerrilla en varios de sus frentes fueron los ‘negocios’ de sus comandantes o integrantes que tenían algún rango. Muchos de ellos no reportaban a sus jefes todas sus actividades delictivas y se quedaban, por ejemplo, con la plata de las extorsiones. Eso lo hacía ‘El Mocho’, el legendario comandante de la columna Teófilo Forero de las Farc que sembró el terror a comienzos de la década del 2000 en el Huila y el Caquetá. Según inteligencia militar, ‘El Mocho’ tenía dos listados de funcionarios, comerciantes y campesinos que extorsionaba. El dinero que recolectaba de un listado era para la guerrilla y la plata del otro listado era para él.

Y todo parece indicar que esto era lo que estaba haciendo Víctor Alfonso Caballero Rodríguez, alias ‘James’, el jefe de las disidencias de las Farc en el oriente y centro del Huila que fue capturado el jueves pasado en una calle del barrio Los Mártires de la ciudad de Neiva. No sólo estuvo extorsionando a nombre de dos estructuras disidentes sino que habría adelantado sus propias actividades ilícitas en los municipios de Gigante, Algeciras y Hobo.

Así lo documentó el Departamento de Policía Huila, que tras aflorar las primeras denuncias de extorsiones e intimidaciones, desplegó todo su aparato de inteligencia para individualizarlo, ubicarlo y capturarlo.

Según las investigaciones, en diciembre pasado, alias ‘James’ habría buscado al cabecilla de las disidencias del Cauca en busca de apoyo armado para cobrar ‘vacunas’ en el Huila. También habría hecho lo mismo con las disidencias del Caquetá.

Tras la captura hace seis meses de alias ‘Edinson’, quien estaba al mando de la “comisión Manuel Marulanda Vélez”, ‘James’ se convirtió en el jefe de esa estructura delictiva y arreció la distribución de panfletos intimidatorios y el cobro de extorsiones.

Tras la firma del acuerdo de paz, alias ‘James’ empezó a moverse muy bien entre Neiva, Gigante y Algeciras bajo la ‘sombrilla’ del partido político de la Farc. De hecho, en poder de inteligencia de la Policía hay una fotografía de él con alias ‘Iván Márquez’ durante un evento en el centro de convenciones ‘José Eustasio Rivera’. Al parecer, toda esa vida social le sirvió para hacer ‘inteligencia’ a sus víctimas.

Para los investigadores, el nombre de Víctor Alfonso Caballero Rodríguez no era nuevo. Tan pronto indagaron más sobre él, hallaron en los archivos judiciales que se trataba del mismo hombre que el 12 de julio de 2012 fue capturado tras un allanamiento a su lugar de residencia en el municipio de Gigante. En la diligencia, las autoridades encontraron dos barras y media de explosivos, dos sistemas de encendido, cinco proveedores para almacenar detonadores, dos detonadores americanos, ocho metros de mecha de seguridad, un metro de cordón detonante, tres guayas para trampas, una escopeta calibre 20 y un par de binoculares.

Así cayó

Tras varias semanas de labores de seguimiento, recolectar pruebas y conseguir la orden de captura, la Policía, al mando del coronel Juan Carlos Restrepo, planeó el operativo para atrapar a alias ‘James’.

La idea era que cayera en la madrugada del viernes. Hasta se dispuso del personal y los vehículos que participarían en la diligencia. Sin embargo, una alerta emitida por los investigadores que le hacían vigilancia, llevó a que se adelantara la operación para la noche del jueves pasado.

Al parecer, ‘James’ pretendía salir de la ciudad de Neiva. La Policía movilizó de inmediato un grupo de uniformados que logró ubicar a ‘James’ en una calle del barrio Los Mártires.

El individuo se sorprendió con la presencia de los policías y buscó oponerse a la captura. Tras un forcejeo, los uniformados lograron reducirlo.

Alias ‘James’ deberá responder por concierto para delinquir; homicidio; terrorismo; extorsión agravada; y porte, tráfico y/o fabricación de arma de fuego. Un juez avaló la captura y ordenó enviarlo a la cárcel. Desde el fin de semana, permanece confinado en la cárcel de Neiva, ubicada en jurisdicción del municipio de Rivera.

El caso de ‘James’ no para aquí. La Policía espera que comerciantes y agricultores que hayan sido objeto de las intimidaciones de él lo denuncien para buscar mantenerlo un buen tiempo tras las rejas.

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