Los funcioinarios del CTI Héctor Engelberth Rodríguez Aragonés, Héctor Merardo Ramos Lozano y Jarley Anderson Vargas Torres, el expolicía Jeison Steven Acosta Ibarra, fueron cobijados con medida de aseguramiento.

“Si se les otorga la libertad, ustedes pueden continuar con su actividad delictiva…”, dijo el juez de garantías al anunciar la medida de aseguramiento contra tres funcionar del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), que pertenecían a una banda delincuencial comprometida en robos a entidades financieras, viviendas y establecimientos comerciales en el Huila, Cundinamarca y Caquetá.

La medida preventiva fue proferida ayer por el Juez Décimo Penal Municipal de Neiva con Funciones de Garantías, luego de analizar los argumentos y pruebas documentales y técnicas presentados por el Fiscal Cuarto Especializado de Neiva.

El togado decidió enviar a la cárcel al Jefe de Seguridad de Sedes y Personas Héctor Engelberth Rodríguez Aragonés y el investigador Héctor Merardo Ramos Lozano; mientras que el guía canino Jarley Vargas, fue cobijado con detención domiciliaria. “Fallaron ante sus familias, ante la institución ante la comunidad”, le manifestó el operador judicial a los funcionarios del CTI.

Sostuvo el juez que la medida de aseguramiento impuesta en necesaria “si se les deja en libertad pueden continuar con esos lazos que tienen con esas personas de esta organización u otras personas que puedan llegar”.

Agregó además que como funcionarios públicos faltaron a su deber. “Ese dolor que se siente  de que una persona vinculada a la justicia  esté vinculada en un acto de corrupción, es el reproche más grande que puede uno tener. La conducta es grave, la modalidad que se dio es dolosa, ustedes obraron en coparticipación”.

El togado también ordenó la medida de aseguramiento carcelario contra el ex policía Jeison Steven Acosta Ibarra y el particular Wilfredo Cruz Triana. “Son un peligro para la comunidad, cuentan con antecedentes penales”, indicó el juez.

Las cinco personas cobijadas ayer con medida de aseguramiento fueron capturadas junto con Jesús Augusto Rodríguez Oyola, Miguel Ángel Ríos Quiroz, Luis Ernesto Vidal, alias ‘Malacia’; Jhon  Faber González Aragonés, Laura Angélica Polania, Harold Andrés Polania y Miguel Ángel Ríos Quiroz, alias ‘El Diablo’.

Según la Fiscalía, la  banda no solo hurtaba en conjuntos residenciales y condominios, también cooperativas financieras y hasta la casa cural, locales comerciales y clubes, bajo las modalidades de ventosa, llave maestra, factor de oportunidad, atraco, violación de cerraduras y de cajas fuertes. “Se apoderaban de dinero en efectivo en moneda nacional o extranjera y objetos de valor”.

Las investigaciones y las 8.800 horas de interceptaciones telefónicas a las líneas de los celulares de los miembros de la organización delictiva, permitieron a los investigadores establecer que la ‘empresa delincuencial’ coordinaba los asaltos a través de la información entregada por cómplices que adelantan actividades de inteligencia sobre la posible víctima.

“Recibían datos de la zona para verificar las condiciones de seguridad y factores de vulnerabilidad del inmueble, como que no cuente con moradores, poca vigilancia privada y que no tenga alarmas o cámaras de seguridad”, manifestó la Fiscalía.

Agregó que coordinaban el rol da cada uno de los integrantes al momento del asalto, el transporte de estos al inmueble objeto de hurto, y la ruta de escape.

La banda habría perpetrado robos los municipios huilenses de Neiva, Gigante, Garzón, Tarqui y El Pital; además de los caqueteños de Florencia y San Vicente del Caguán; en el cundinamarqués Girardot y Cali en Valle del Cauca.

 

Así fue el rol de los funcionarios de CTI

Héctor Engelberth Rodríguez Salazar, jefe de Seguridad de Sedes y Personas de la Seccional de Fiscalías en el Huila: “Tiene pleno conocimiento del actuar delictivo  los hurtos a establecimientos comerciales y residencias que se cometieron. Habría participado en el hurto a la cooperativa Coocentral en El Pital, el 16 de julio de 2019 y el hurto al establecimiento comercial en la calle 19 con carrera 11 en el barrio Sucre en Girardot (Cundinamarca) el 28 de abril de 2019”, dijo el Fiscal.

“Se le escuchó tomando parte en el transporte de Wilfredo hacia Garzón en la camioneta canina, escuchamos como se monitoreo toda esa circunstancia, cuando estaba con Wilfredo para que lo recogiera Jarley Anderson. Dio la orden para esa situación”, explicó el togado.

Agregó que se le señala de haberle avisado a Jeison sobre el operativo contra la banda. “Corten todos los teléfonos porque los tienen identificados, la verificación se está haciendo en la SAC , el doctor Justino está enojado porque se cayeron los celulares…”.

Héctor Merardo Ramos Lozano, investigador CTI: “Accede a sistemas informáticos de la Fiscalía General de la Nación, Sistema Spoa para dar a conocer procesos y estados de los mismos a la organización delictiva”, relató el fiscal.

Se comunicó con Wilfredo Cruz Triana para abordar un carro que venía del Caquetá  hacia Bogotá “usted estaba monitoreando ese carro, usted estaba dando la información de que ese carro iba cargado con estupefacientes en sus ruedas. En los reportes que se hicieron no se obtuvo ese resultado pero usted manifestaba que los habían volteado”, manifestó el juez.

Además trataba de buscar una tractomula para “apropiarse de cinco mil kilos de estupefacientes, del verde”, dijo el togado. Señaló que también “se le escuchó cuando trataba de negociar los dólares que se había hurtado miembros de la Policía en Pitalito. Estuvo en Tuluá (Valle) “tratando de cuadrar el hurto a Bancolombia.

Jarley Anderson Vargas Torres, guía canino del CTI: “Participó presuntamente en las actividades ilícitas de hurtos, presuntamente fue colaborador y facilitador dentro la estructura delictiva con el transporte de integrantes y la herramienta con el vehículo oficial asignado tipo camioneta Dimax de placa GAO-012  adscrito a la Fiscalía”.

Indicó el fiscal que, el funcionario tiene pleno conocimiento a la actividad delincuencial en los hurtos donde participa Wilfredo Cruz Triana, y Héctor Rodríguez Salazar, a quienes había transportado hasta el municipio de Garzón en el hurto consumado en El Pital. “Participó en el hurto el 15 y 16 de junio de 2019 al establecimiento comercial Cooperativa Coocentral”.

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