Germán Palomo García

Ayer atendió el ex – presidente y senador Alvaro Uribe Vélez la citación de la Corte Suprema de Justicia por acusación de manipulación de testigos y fraude procesal. Un polarizado país ha salido a las calles a manifestar a favor y en contra del ex presidente en un hecho sin antecedentes pues nunca decisiones futuras de la justicia han motivado reacciones como las que hemos presenciado en estos últimos días. Tampoco se habían utilizado vallas alusivas a Uribe y Prada, los cuestionados. Preocupa que la propia ministra del interior justifique las manifestaciones en favor de Uribe Vélez afirmando que no interfieren a la justicia y que son apoyos de sus adeptos que tienen el derecho a manifestarse de tal manera, desconociendo que es la justicia la que está recibiendo esta presión indebida. En un ambiente electoral como el actual, estos hechos causan confusión y también influyen en los potenciales votantes y comprometen al propio gobierno que representa al Centro Democrático, el partido de los citados por la Corte Suprema de Justicia.

Simultáneamente, otro “lobby” o cabildeo se está haciendo simultáneamente para que la justicia no declare “inexequible” la Ley de Financiamiento o Reforma Tributaria cuya decisión debe tomarse en pocos días. Los argumentos de los gremios, especialmente, en favor de esta posición simplemente plantean que desaparecerían los beneficios otorgados a las empresas por la disminución de sus impuestos de renta y otros estímulos a quienes emprendan actividades de las calificadas como de Economía Naranja. Bienvenidas las reformas que propendan por un mejor desarrollo de las opciones del sector productivo sobre todo en momentos en que el desempleo mantiene su tendencia alcista y la inflación va a ser superior a la del año pasado. Pero si esta Ley fue mal presentada e incurrió en procesos irregulares parece lógico que se caiga, desafortunadamente. Por ello, nada puede hacerse si, frente a la normatividad colombiana, no pueda ser exequible, es decir, llevarse a efecto, esta importante decisión. Si se asume, como debe ser, que la Ley se aplica en derecho en ambos casos, es claro que hay que dejarla actuar pues como se dice popularmente, las cosas se deshacen como se hacen y habrá que volver a presentar estas iniciativas.

Definitivamente, el ambiente está enrarecido por tantas cosas que han pasado como el escape cinematográfico de Aida Merlano y el reinicio de las acciones irregulares como el secuestro y la continuidad de la extorsión. Agregarle algo más resulta inadmisible y así el panorama económico no mejorará.

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