Rodolfo Valderrama

Rodolfo Valderrama

Los candidatos a la gobernación Chávarro y Dussán presentaron su diagnóstico, estrategia y propuesta, mediante la formalización de un extenso documento que pocos lo leen pues en la campaña lo acostumbrado son mecanismos ajenos a los programas.  El diagnóstico es el mismo inclusive para todas las regiones con algunas diferencias, especialmente en la temática del desempleo, informalidad, pobreza, corrupción, inseguridad, etc. La falencia está en las medidas propuestas porque su efectividad está limitada por nuestro sistema socio-político, por ejemplo la solución al problema de desempleo es utópica desde que el mercado laboral se centró en  el sector empresarial, que por el avance tecnológico y la reducción de costos para  competir, redujo los empleos directos e informalizó al país; en el Huila la fuerza de trabajo está de alrededor de 600.000 personas de las cuales 70% son desempleados o tienen un trabajo precario que incide en la pobreza,  inequidad e inseguridad; dada esta gigantesca cifra, la propuesta  de acudir al emprendimiento o estimular al empresario para crear empleos en nada contribuye a la reducción del drama social; igual ocurre con la ley de salud que bloquea cualquier propuesta regional favorable a este servicio; contra la inseguridad se priorizan medidas represivas pues el sistema no permite soluciones preventivas estructurales.

Los dos candidatos coinciden en las  inocuas estrategias para solucionar dichos problemas, y en la continuidad de los actuales proyectos de infraestructura, vivienda, educativos y culturales, pese a algunos inconvenientes. En lo referente a derechos humanos y el tratado de paz no se puede decir lo mismo, pues la concepción conservadora es confesional, más entregada a las soluciones represivas e intereses del poder económico en detrimento del medio ambiente; la evidencia presenta muchos casos, no es lo  mismo Trump que Obama o Bush que  Clinton; en nuestro medio se identifican con el cuestionado uribismo, tenemos casos como la exaltación del siniestro Alejandro Ordoñez, intentos de revivir falsos positivos, clausura de noticieros, actitudes fachistoides como restringir la protesta social o eliminar avances  como  aborto condicionado y eutanasia.

Es de esperarse que Luis Enrique honre la tradición liberal que pese al tinte burgués ha liderado grandes reformas sociales y otros derechos como la aprobación del matrimonio civil por López Michelsen pese a la oposición de conservadores, grupos católicos y cristianos.  Entendible el apoyo de librepensadores a dicho candidato   aunque no esperan reformas radicales; su triunfo significaría más apoyo al proceso de paz y contribuiría a la conservación de derechos, ojalá la manipulación del caso venezolano no incida en la elección y fracase como ocurrió en Argentina.

rodovaldi@hotmail.com

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