Julio César Triana es representante a la Cámara por el Huila.

Jesús Antonio Rojas Serrano

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El representante a la Cámara, Julio César Triana, entrega detalles de su proyecto de ley que busca acabar con el hacinamiento carcelario, a través de la construcción y operación por parte de particulares de cárceles-fábricas y penitenciarías agrícolas.

El dirigente político de Cambio Radical habla además en este diálogo con LA NACIÓN sobre la crisis que enfrenta el presidente Iván Duque tras la caída de su ministro de Defensa, la reforma tributaria y las críticas que recibió de parte del senador, Rodrigo Villalba Mosquera.

 

¿Cuáles son los alcances del proyecto de ley que pretende acabar con el hacinamiento carcelario?

Este proyecto de ley busca eliminar, de una vez por todas, el hacinamiento carcelario. Las cárceles de Colombia tienen tres males terribles, uno de ellos, el hacinamiento. Pasamos de tener un hacinamiento carcelario en el 2011 del 28% a tener un hacinamiento del 56% en el 2019. El otro mal que aqueja es la resocialización. Nuestras cárceles se han convertido en verdaderas universidades del crimen. Aquí no opera la resocialización del interno y no opera porque se violan los derechos humanos. Por esta razón, presentamos este proyecto de ley que crea el concepto de cárceles-fábricas y penitenciarías agrícolas, en donde el interno salga con un saber y no el saber de delinquir, sino un arte que le permita subsistir. Ese proyecto de ley también trae un ingrediente para que de manera legal el Gobierno explore la posibilidad de entregar a privados la operación de las cárceles, especialmente para aquellos delitos menores, sin que sea necesario entregar la guardia y la vigilancia del sistema carcelario en Colombia. Consideramos, además, que la resocialización debe sufrir un revolcón porque la reincidencia en el país es una de las mayores del mundo.

 

¿Cómo funcionarían en la práctica esas penitenciarías agrícolas?

Esas penitenciarías agrícolas funcionarían con que sea un privado el que las construya y dirija el funcionamiento. Y ese privado también, bajo el apoyo y coordinación de todas las entidades del Estado, desarrolle allí labores agropecuarias que les permitan a los internos emplear su tiempo y obtener conocimientos. Eso no solamente generaría una productividad que da estabilidad al funcionamiento y costos de operación de la cárcel sino que de entrada está logrando una verdadera resocialización.

 

¿Y de dónde saldrá la plata para construir estas cárceles?

Estamos buscando que en Colombia se pierda el miedo y se hable de la operación y el funcionamiento de las cárceles en cabeza de particulares. Hoy, un interno le cuesta al Estado alrededor de $18 millones anuales. Es posible que con mucho menos, un particular le mantenga este interno y le mejore sus condiciones, sin necesidad de lo que ocurre hoy: la violación permanente de sus derechos humanos.

 

¿Qué ha dicho el Gobierno Nacional sobre este proyecto de ley?

El proyecto está en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes. Yo soy uno de los autores con los compañeros de la comisión de Derechos Humanos. El jueves pasado adelantamos una audiencia pública, escuchamos los sindicatos del Inpec, el Gobierno, los centros académicos, y consideramos que el Gobierno tiene interés en que el proyecto se convierta en Ley de la República. Esto sería generar una política de largo aliento en materia carcelaria y no tomar decisiones pasajeras.

 

Hablando de las cárceles, ¿Qué opinión tiene del panorama carcelario colombiano?

Es desastroso. Nosotros tenemos unos problemas muy serios, uno de ellos, el hacinamiento. Segundo, la corrupción. Hay que decirlo con sinceridad. El sistema ha sido permeado por la corrupción. Y tercero, la reincidencia de aquél que sale. En Colombia se considera que el 70% de los internos cuando son puestos en libertad, pueden incurrir en la comisión de delitos. En otras cárceles operadas por particulares en el mundo, se considera que la reincidencia puede llegar a ser del 14%.

 

¿A qué obedece eso?

Los internos no han podido ocupar su tiempo libre en adquirir conocimientos, en salir de allí con una posibilidad de ganarse la vida de manera legal y en una actividad que no contravenga las leyes en Colombia.

 

¿Qué hacer con el Inpec?

Hay muchas discusiones. Nuestro partido, en principio, había presentado un proyecto de ley para la eliminación del Inpec. Lo que no pueda pasar a manos de particulares es la vigilancia y la guardia de los internos. Esa siempre debe estar en cabeza del Estado. Pero, en últimas lo que el Estado debe buscar fortalecer es un órgano que cumpla con esa vigilancia y guardia de los internos, que lo haga conforme a la aplicación de los derechos humanos.

 

¿Y en dónde quedan los sindicatos del Inpec?

El Inpec tiene más de 80 sindicatos. Ese es un tema que preocupa al Estado como tal y es un tema que en determinado momento el mismo Inpec tendrá que sufrir una reingeniería en su funcionamiento.

El congresista Julio César Triana en la entrevista con el editor general del Grupo Informativo LA NACIÓN, Jesús Antonio Rojas Serrano.

Acaba de asumir un nuevo director del Inpec, ¿Qué retos tiene el general Norberto Mujica?

El general Mujica hizo una buena labor en el Huila. Los huilenses tenemos hoy mucho por agradecerle. Al general Mujica le esperan retos como ocuparse, por ejemplo, de este proyecto de ley que se tramita en el Congreso de la República y que puede ser una herramienta importante para su labor como director del Inpec, pero además blindar esa entidad de cualquier vició de corrupción. Tiene retos grandes, importantes, pero sin duda alguna, quienes conocemos al general Mujica, sabemos que lo hará muy bien.

 

Cambiemos de tema. ¿Qué opinión le merece todo el escándalo que terminó en la caída del ministro de Defensa, Guillermo Botero?

El ministro de Defensa no fue retirado por el Gobierno. El que lo retiró fue el Congreso de la República. Yo creo que el saliente ministro de Defensa es un hombre empresario, con alto conocimiento empresarial, pero creo que desde el momento de su designación no se conectó con lo que era la seguridad en Colombia. Yo lideré en la comisión Primera un debate sobre el incremento de las extorsiones en el Huila y el sur del país, y advertía en ese debate que la política de seguridad debe ser una política que permanezca en el tiempo, no de momento. Creo que la renuncia del ministro Botero es un campanazo de alerta para que el Gobierno revise su gabinete ministerial.

 

¿Qué fallas tuvo el ministro Botero?

Uno de los ministerios con más complicaciones es el de Defensa por tratarse de un bien sagrado para los colombianos, que es la defensa y la seguridad. Por eso creo que más que la persona, lo que requiere allí es la capacidad de activismo, de liderazgo, que debe tener quien esté en esa cartera. La seguridad en Colombia se ha vuelto tan vital para los colombianos como lo es la salud o como lo es la educación. Por eso, esperamos que el señor Presidente designe alguien con conocimiento y con convicción en esa materia.

 

¿Cree que falló el Gobierno Nacional al no haberle informado al país sobre la muerte de los ocho menores en el bombardeo militar en el Caquetá?

Yo creo que debieron haber informado, sin ocultar que muchos menores portan un fusil y cumplen una labor contraria a la ley. Creo que allí la gran falla fue no haber puesto al país en conocimiento el mismo día del operativo.

 

Hay quienes dicen que la salida del ministro de Defensa marca un fracturamiento de las relaciones entre el Gobierno Nacional y el Congreso de la República, ¿Lo ve así?

Este Congreso ha actuado de manera independiente, aunque es la primera vez que yo hago parte de él, debo advertir que es un Congreso que ha tomado decisiones independientes. He evidenciado una desconexión entre los altos funcionarios y el Congreso de la República. Quienes estamos en el Congreso representamos nuestra región, las necesidades de la gente, y muchas veces encontramos barreras con los altos funcionarios, especialmente con los Ministros, para plantearles las inquietudes de los municipios y departamentos. Eso de entrada genera un distanciamiento entre Congreso y Gobierno.

 

¿Qué está pasando con los Ministros?

Yo creo que tenemos grandes técnicos, pero para ser Ministro hay que conjugar el conocimiento de lo público con el conocimiento de lo privado. Tener técnicos con éxito en lo privado pero sin un centímetro de conocimiento de lo público, puede llevar al Gobierno, no solamente a distanciarse del Congreso, sino a distanciarse de la realidad del país.

 

¿Qué tan urgente es que el Gobierno Duque haga cambios ministeriales?

Me parece que hay muchas carteras por revisar. Deben revisar las carteras de Salud y Agricultura. Deben revisar muchas carteras para conectar al Gobierno con la realidad nacional.

 

A propósito del Gobierno y el Congreso, un tema que ya es motivo de controversia es la reforma tributaria o ley de financiamiento porque los congresistas no la quieren aprobar tal cual como la presentó el Gobierno, ¿Qué va pasar?

Nuestro partido tomó la decisión de crear una comisión técnica conformada por los congresistas de las comisiones económicas y de la que hacen parte Fuad Char y Germán Vargas Lleras. Nos interesa plantear algunas novedades a esa reforma tributaria, pero el Gobierno lo que no puede decir es que como entra la Reforma tendrá que salir porque eso sería cercenarle al Congreso la capacidad de discusión de las normas.

 

Como están las cosas, ¿Están dados los tiempos para que se apruebe esa reforma tributaria?

Estamos a contra-reloj. Recuerde que el Congreso sesiona hasta el 16 de diciembre. Lo que hemos visto del Gobierno es una posición regia en decir que quieren que le pase la reforma tributaria sin modificar una coma. Yo no creo que en el Congreso exista tal unanimidad.

 

Hablando de temas económicos, ¿la venta de la Electrificadora del Huila sí está en la agenda del Gobierno Duque?

Este martes presentaré una constancia a propósito del tema en la plenaria de la Cámara. El Gobierno Nacional quiere vender Electrohuila. Este departamento, que ha sufrido el rigor de dos hidro-eléctricas, no quiere que vendan la Electrificadora para que la plata se vaya para el nivel nacional. Lo que nosotros siempre hemos esperado es que esas utilidades que la Electrificadora le entrega cada año al Gobierno Nacional por ser el máximo accionista, se convierta en una especie de bonificación en los recibos de la luz de los huilenses. Pagamos un recibo de los más caros en el país y hoy lo que nos va a dar el Gobierno es entregarles la Electrificadora a particulares. Vamos a pasar en el Huila de tener dos hidro-eléctricas explotadas por particulares a tener dos hidro-eléctricas y una Electrificadora en cabeza de particulares. Además, el Gobierno tiene que decirnos si se vende Electrohuila cómo le van a devolver al Departamento, como ente territorial, los miles de millones de pesos que se han invertido en infraestructura eléctrica que ha sido explotada por la Electrificadora. Esas preguntas tiene que atenderlas el Gobierno.

 

Dr. Triana, ¿En el momento que quiera, el Gobierno puede vender Electrohuila?

El Gobierno tiene autorización. Quedó incluida dentro de los bienes para financiar el presupuesto general de la Nación. Por eso, invito a todos los huilenses a que defendamos ese patrimonio que es del departamento del Huila. Si bien es cierto el 86% de las acciones son del Estado, Electrohuila tiene que ver con lo que somos en el departamento del Huila.

 

Hablemos ahora de la pasada contienda electoral, ¿Qué balance tiene usted como líder de Cambio Radical en el Huila?

El balance del partido al que pertenezco es positivo al final del día. Logramos sostener dos curules en la Asamblea, sin candidato propio a la Gobernación, lo cual resultó un reto. Pasamos a tener ocho Alcaldías propias de Cambio Radical y siete Alcaldías en coalición. Quiere decir que nuestro partido jugó un papel fundamental en la elección de 15 alcaldes. Pasamos de 72 a 90 concejales en el Huila. El partido jugó un papel importante en municipios como La Plata.

 

Ustedes también apoyaron a Carlos Ramiro Chávarro a la Gobernación del Huila, ¿Qué falló?

Lo primero que debo advertir es que fuimos derrotados y lo que me corresponde es reconocer la derrota y reconocer el triunfo de Luis Enrique Dussán. Es indiscutible el triunfo de él. Creo que al final del día, la campaña de Chávarro en materia de organización no funcionó como se esperaba. Además, hay también que decirlo que el factor opinión jugó un papel muy importante hacia Dussán. A él debemos hoy, quienes fuimos derrotados, reconocerle el triunfo y desearle la mejor de las suertes en su obra de gobierno. Nos corresponde a todos unirnos porque el Huila es uno solo. Si le va bien a Dussán, le va bien al Huila también.

 

Para cerrar, ¿Qué le responde al senador Rodrigo Villalba, quien dijo, entre otras cosas, que Cambio Radical y usted le hicieron daño a la campaña de Chávarro?

Por el senador Villalba siento enorme admiración y respeto. Fue un gran ganador. Hay que reconocer que su capacidad de lucha consolidó la campaña de Dussán. Voté por él cuando fue candidato a la Gobernación y creo que ha sido uno de los mejores gobernadores que ha tenido el departamento del Huila. Voté por él en una de sus aspiraciones al Senado. Por el senador Villalba lo único que siento es enorme respeto y gran admiración.

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