Carlos Eduardo Amézquita

Es lo más cierto. No ha existido, en toda la prehistoria ni en toda la Historia, un sólo Imperio que haya soportado, o que haya aceptado, procesos de liberación, o la búsqueda de independencia, de sus colonias y/o naciones aliadas.

Parece una norma, pero no lo es, por supuesto.

Ahora bien, lo que sucede es que uno no cree que pueda ocurrir en pleno siglo XXI, ante los ojos del mundo…  da susto!

Los golpes de Estado han sido frecuentes durante los siglos XIX y XX (ver internet); es decir en plena Post-modernidad. Post Modernidad es un “desencanto con el Estado y la Sociedad humana”, en términos generales, según Nietzsche, Lyotard, Heidegger, Derrida, Foucault y otros.

Ya está claro, puede “leerse entre líneas” (de manera subliminal, quizás) que los EEUU harán “lo necesario” para evitar procesos de liberación latinoamericana, como ha sucedido, en los casos de Bolivia, Chile, Venezuela, Ecuador, Colombia, Panamá, etc.

Pregunta simple: Pero ¿Qué es un “¿Golpe de Estado?”

Respuesta compleja: Dice Wikipedia que un “Golpe de Estado” puede definirse como: el reemplazo de autoridades elegidas democráticamente por un “gobierno autoproclamado”, mediante el uso de las armas. Es decir, por un acto de fuerza.

Ya está claro que esto acaba de suceder con el Presidente Evo, elegido democráticamente, hoy asilado en el vecino país de México.

Postdata: Gracias México, por apoyar la revolución de Evo. En México también se refugió nuestro Novel Gabo alguna vez. De haberse quedado en Colombia lo habrían bombardeado. «Gracias México» gritaba el pueblo boliviano. A mí, particularmente, me hubiera gustado presenciar (en los medios) una Revolución liderada por Indígenas, impensable en la época del proletariado urbano. “Adelante EVO!!!» Gritaba el pueblo en las calles…

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