Andrea del Pilar Bautista Perdomo

La participación en el Paro Cívico Nacional del 21 de noviembre de manera pacífica es indispensable para posicionar toda una agenda pública por las disputas sociales que hoy se presentan en nuestra nación. Y es que movilizarnos no nos debe hacer sentir que somos de extrema izquierda, ni facinerosos, ni mantenidos, sino que estamos defendiendo y reclamando un nuevo proyecto para Colombia, y estamos exigiendo cumplimiento al gobierno, quien debe ser representante de la voz del pueblo.

Hay que mencionar que se está sintiendo un sinsabor donde no vemos un presidente fuerte, veraz, ni contundente; nos sentimos sin gobernante. Nuestro presidente se ha dedicado a fijar su mirada en los problemas ajenos de los países vecinos y no ha ejercido un debido cumplimiento para con las demandas nacionales. Debemos recordarle la responsabilidad que debió ejercer el día que asumió la presidencia del país.

Debo decir vehementemente que me motiva participar del paro, precisamente porque veo la ceguera a los asesinatos de líderes y niños en el país, el paquetazo de la reforma pensional, laboral y la ley de financiamiento, no es justo pagar a nuestros jóvenes el 75% de un salario mínimo, estamos cansados de la corrupción, no merecemos que estén sobreponiendo la violencia y que no quieran que vuelva la paz a los territorios.

El presidente le ha mentido a los colombianos cuando dijo más salario y menos impuestos, no al fraking y todo ha sido engaño. Aunque hoy el gobierno diga que nada está escrito y que todo son supuestos, ya las alertas están. Por ello, si de manera pacífica salimos a decir no más mentiras por parte del gobierno, no más violencia, no más muertos y no más injusticias, estamos cumpliendo con un derecho constitucional.

Los colombianos hemos despertado y nos damos cuenta de la realidad del país. Eso sí, ni un encapuchado y ningún acto de violencia ni vandálico debe haber y quien obre de esa manera que le caiga todo el peso de la ley, porque serán infiltrados que no quieren la paz y la justicia a nuestro territorio. Que el Señor Presidente no intente tapar el sol con la mano, son muchos los errores y las improvisaciones en este su gobierno; está a tiempo de resarcir y quedarle bien a los colombianos y a todos quienes tuvieron el voto de confianza en un hombre joven.

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