“Son dos niños que iban de vacaciones a México, tienen los papeles en regla, todo legal, pasaporte, documentos, permiso de los padres, pero allá en México las autoridades los han tratado como lo peor, les han vulnerado los derechos, no les ha permitido que se comuniquen con nosotros y lo peor, es que aquí su familia está muy preocupada, en medio de la tristeza y la incertidumbre de no saber qué ha pasado con ellos, los tienen retenidos como unos delincuentes” dijo en medio de la desesperación y la angustia, Soledad Quintero, hermana de la joven Maryi Quintero, víctima de este atropello.

Maryi Quintero y Juan Andrés Sanz, son dos jóvenes estudiantes, amigos de toda la vida, oriundos de Neiva y Florencia respectivamente, quienes por coincidencia de la vida tienen a varios de sus familiares en el país azteca.

Por esta razón planearon desde tiempo atrás unas vacaciones en dicho país, en compañía de sus seres queridos, por lo que al terminar el año escolar viajarían, sin embargo, los sueños e ilusiones se derrumbaron una vez pisaron tierra mexicana, pues fueron retenidos por las autoridades de este país. Incomunicados, aislados y lo peor, en precarias condiciones sin ni siquiera tener una justificación.

Los adolescentes de 15 y 16 años, llevaban toda la documentación en regla, desde el permiso de sus padres para viajar, hasta la carta de invitación por sus seres queridos para ingresar al país, sin embargo,  al llegar al aeropuerto Benito Juárez de ciudad de México, fueron detenidos al parecer por personal de Migración y llevados a un cuarto aislado, donde les retuvieron la documentación, los incomunicaron y les negaron la entrada al país, sin explicación alguna.

Los jóvenes llevan aproximadamente 48 horas en esta situación, y a sus familiares nadie les brinda información. Desde Neiva, donde vive la familia de la joven, han intentado establecer comunicación con la cancillería colombiana, con el consulado, incluso con las
autoridades mexicanas, pero nadie responde, y solo se ha escuchado de parte de terceros que esto simplemente se debe a que ‘son colombianos’.

Dieron aviso

Desde el momento en el que fueron retenidos Maryi y Juan Andrés, solo pudieron dar aviso a sus allegados mediante una persona que también estaba retenida con ellos, a la cual las autoridades permitieron salir cuando fue deportada a su país de origen. Los afectados le pidieron a la mujer que se comunicara con sus familiares y les comentara lo ocurrido.

Los niños, como cariñosamente los llaman sus familiares, están en precarias condiciones, según Soledad Quintero, hermana de Maryi, en este atropello les están violando todos los derechos, “Esto es un claro atropello, no es el hecho de que por ser colombianos los traten así, ellos son personas de bien, son dos niños, no son delincuentes, los tienen retenidos en un calabozo, llevamos más de 48 horas sin saber nada de ellos, lo mínimo que las autoridades debían haber hecho, era comunicarse con nosotros, su familia, y no lo hicieron”.

En ciudad de México ya se encuentra un abogado contratado por las dos familias afectadas quien entablará acciones legales pertinentes para resolver la situación de los adolescentes, mientras tanto, sus familiares exigen una solución.

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