Rodrigo Lara Restrepo, senador de la República.

Jesús Antonio Rojas Serrano

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“Cuando un gobernante no oye ni escucha, uno pudiera decir en sentido figurado que está ante un Gobierno autista. Y un gobierno autista equivale a un Gobierno soberbio, un Gobierno orgulloso”. Estas son algunas de las reflexiones que hace el senador de Cambio Radical, Rodrigo Lara, sobre las multitudinarias protestas del jueves pasado en el país.

Para el político huilense, “La gente salió a expresar su temor a retroceder en la escala social”.

Aquí está el diálogo completo que sostuvo LA NACIÓN con el senadora Lara Restrepo.

 

 

¿Qué lecciones dejó el paro?

El paro fue una expresión genuina y espontánea de la ciudadanía. No obedeció a una manipulación política u orientación por parte de determinado sector. La gente, espontáneamente, salió a expresar su descontento, a expresar su temor a retroceder en la escala social. La gente salió a marchar por las constantes y humillaciones de la vida de todos los días, por las dificultades en el acceso a la salud y su mala calidad, por la mala calidad del transporte público, por la soberbia de los funcionarios, por la corrupción. La gente protestó por la falta de empatía del Gobierno. El jueves pasado, no salieron a marchar tres millones de ‘petros’ como lo señalan muchos en el Gobierno, el jueves salió a marchar una ciudadanía libre y espontánea que expresó su descontento por la situación que está viviendo el país y la falta de proyecto público que los haga soñar.

 

¿A qué está llamado el gobierno del presidente Iván Duque tras las multitudinarias movilizaciones del jueves?

A entender, a lograr una debida comprensión del fenómeno que vivimos el jueves. La primera regla de la empatía es entender lo que siente la gente, lo que está en su corazón, sus preocupaciones. Y lo primero que espera la gente de su mandatario es sentirse oída, escuchada, comprendida. Si la estrategia del Gobierno consiste en minimizar la expresión del 21 de noviembre diciendo, ridículamente, que sólo salieron 200 mil colombianos a marchar, o si la reacción del Gobierno consiste en menospreciar el nivel de descontento y los problemas que vive la gente, va a encontrar mayor rechazo y mayor reacción. Esto, obviamente, se presta para que los vándalos y los políticos oportunistas se salgan con la suya.

 

Sinceramente, ¿Cree que el presidente Duque va a darle un viraje a las políticas de su Gobierno?

Lo debe hacer por el bien no sólo de su Gobierno sino del país. Cuando un gobernante no oye ni escucha, uno pudiera decir en sentido figurado que está ante un Gobierno autista. Y un gobierno autista equivale a un Gobierno soberbio, un Gobierno orgulloso. La soberbia y el orgullo, en política, precede la caída. Y lo digo en sentido figurado: no es que quiera decir que caiga mañana o pasado mañana. Ese es el problema grueso que estoy viendo en esta situación.

 

Senador Lara, ¿un paso para el Gobierno Duque podría ser empezar a cambiar Ministros?

Esto va mucho más allá de la mecánica de cambiar o poner nuevos Ministros. Los políticos oportunistas que se subieron al paro, muchos de ellos, obviamente, quieren representación en el Gobierno. El tema es que el Gobierno entienda el sufrimiento y las dificultades cotidianas de la gente y proponga una idea colectiva que haga soñar a la gente y que le permita que todos caminemos hacia un propósito. En América latina la vida de todos los días es dura, es difícil. Colombia es un país con mala calidad en el servicio de salud; con mala calidad del servicio de transporte público; con una prosperidad basada en el crédito: endeudamiento para estudiar, endeudamiento para comprar el apartamento, endeudamiento para comprar un vehículo; la gente no tiene capacidad de ahorro; los impuestos recaen esencialmente sobre el trabajo. Llega un momento en que todo esto se vuelve una olla de presión y la gente estalla. Y no estalla porque los políticos le digan que estalle. La gente estalla porque no aguanta más. Y lo primero que tiene que hacer un Gobierno es entender y decirle a la gente que la entiende, que sabe lo que está viviendo y padeciendo todos los días. Si el Gobierno es autista y no dice o no entiende, qué se puede esperar.

 

¿La está pasando mal el jefe de Estado o el uribismo?

Políticamente, con este Gobierno, el uribismo quedó muy maltrecho, por no decir que sepultaron cualquier posibilidad electoral en los próximos años. Yo creo que esto llevó a una desconexión absoluta de este partido con la gente. Parece que el Presidente es un hombre de bien, es un hombre inteligente y bien intencionado, pero pareciera tener tantas dificultades para interpretar o entender a la gente. Pudiera uno sentir que no conoce el país que gobierna, que no conoce a la gente que gobierna. Es como si no pudiera leer ni interpretar el país que preside. Esa es la sensación que surge a veces.

 

Y si usted pudiera hablarle al oído al presidente Duque, ¿Qué consejo le daría?

Que escuche. Y una vez que escuche, sienta lo que está pasando. En un país tan segmentado como este, en un país de tantas contradicciones, la única manera realmente de leer el alma y el espíritu de un pueblo es sólo con el resultado de muchos años de haber trajinado, de haber oído y de haber dialogado con la gente. Y esas son experiencias que se obtienen con un largo trasegar político general, con un largo trasegar de contacto y diálogo popular. Me parece que el Presidente tiene que hacer un ejercicio exprés para entender e interpretar el país que gobierna.

 

¿Y el inconformismo general en el país es un golpe sólo al Gobierno o también le corresponde su parte al Congreso de la República?

Eso va mucho más allá del Gobierno y tampoco creo que esté dirigido directamente al Congreso de la República ni a una institución en particular. Es un estado de ánimo de rechazo a un régimen, a un sistema, conformado por muchos actores. Obviamente, el Gobierno tiene en parte una responsabilidad muy grande porque es el que administra y establece la agenda nacional, el camino y el derrotero que debe tomar un país. Pero, en términos generales eso va más allá del presidente Iván Duque y el mismo Gobierno. Esto es simplemente un estado de aburrimiento y desespero de la gente que siente que no hay progreso social, que no hay progreso material como lo hubo durante 15 años gracias al boom de commodities más importante que ha tenido la humanidad desde la II Guerra Mundial. Los pueblos pueden sobrellevar todas las dificultades si su dirigencia los inspira, si les muestra un derrotero, si les muestra un rumbo. Pero, si no hay derrotero, no hay bálsamo, la gente empieza a protestar por el día a día y a sentir que nada vale la pena. Eso se llama caer en el absurdo.

El senador Rodrigo Lara Restrepo en la entrevista con el editor general del Grupo Informativo LA NACIÓN, Jesús Antonio Rojas Serrano.

Como están las cosas, ¿Cree que van a venir más protestas en el país?

Sí porque, como le señalaba, primero, no hay un gran proyecto de Nación. En el Gobierno de Uribe existía un gran proyecto de Nación: derrotar a las Farc y las Farc se habían vuelto en el chivo expiatorio de todos los males del país. Luego llegó Santos y estableció el derrotero de llegar a un nirvana que traería, como por arte de magia, bienestar y crecimiento para el país: la paz. Aquí no vemos una bandera similarmente fuerte. La gente se siente desamparada, que no los está llevando a ningún puerto. Eso va a hacer que sigan las protestas. Además, hay un estancamiento material. No se está generando empleo, la gente no siente que progresa. Y tercero: la chispa de la protesta social se expande por todo el mundo. No estamos viendo que sean las mismas causas, pero sí el mismo malestar, sí la misma insatisfacción y sí el mismo ánimo de protesta, que obviamente se amplifica con la discusión en las redes sociales. Estas son sociedades cada vez más difíciles de gobernar. El ciudadano se comporta hoy como un consumidor exigente, que refunfuña y protesta, mucho más de lo que lo hacía en el pasado.

 

Cambiemos de tema, ¿Cuáles son los alcances de su ley de espacios libres de drogas que ya empezó a regir?

Esta es una ley que responde a un clamor ciudadano, una ley que fue promesa mía en campaña, en Neiva, en los municipios del Huila, en Bogotá y en otras capitales, en donde escuchando a la gente entendía que la principal preocupación de las familias consiste en la expansión de la droga en espacios como los parques y los perímetros de los colegios. Mi promesa fue llegar al Congreso y radicar inmediatamente que ordenara el espacio público, sin criminalizar el consumo. Básicamente, ahora está prohibido el porte y consumo de drogas en esos espacios públicos y se habilitó a la Policía para que pueda retirar a la persona y multarla. Habilitamos, además, a los Alcaldes para que extiendan esa prohibición a otras zonas.

 

Dice usted que esta ley no criminaliza al consumidor, ¿Por qué?

Esta ley no convierte en delito el porte ni el consumo. Yo no puedo criminalizar un problema de salud pública. El consumo no se combate penalizándolo ni criminalizándolo.

 

Otro tema, ¿Qué expectativa tiene frente al proyecto de reforma tributaria presentado por el Gobierno Nacional, luego que se le cayera la Ley de Financiamiento?

Esta reforma tributaria acierta en bajar el impuesto que se le cobra a los generadores de empleo, pero mantiene una cantidad de excepciones individuales o exenciones tributarias. No obstante, esta reforma ya se aprobó y muchas decisiones de inversión que se tomaron el año pasado y este año, se hicieron sobre la base de esta reforma tributaria. Un país serio mantiene las reglas que se habían fijado. Lo responsable y sensato con el país es acompañar al Gobierno en la aprobación de esta reforma y abrir un debate sobre una reforma integral que le quite el peso de la tributación al trabajador y lo descargue en el Estado, a través de la eliminación de las exenciones tributarias.

 

Dos preguntas finales, ¿Qué le augura a Neiva con Gorky Muñoz como Alcalde y al Huila con Luis Enrique Dussán como Gobernador?

(Risas) Ambos son el resultado de unas elecciones abiertas y transparentes y así decidió la ciudadanía de Neiva y del Huila. A mí como Senador me corresponde contribuir y ayudar en todo lo que está a mi alcance para que dichas Administraciones sean exitosas. Mi llamado a ellos es: seriedad, exigencia, compromiso, trabajo en equipo y amor por el Huila para que les vaya muy bien. Yo me pongo a disposición del departamento y de estos nuevos mandatarios para contribuir en sus planes de gobierno.

 

En su reciente visita a Neiva, el exvicepresidente Germán Vargas Lleras dijo, entre otras cosas, que en estos 15 meses del gobierno Duque, aún no se ven las inversiones para el Huila, ¿Usted qué piensa?

Lo que ocurre es que el contraste es, indiscutiblemente, muy grande. Cuando nosotros tuvimos la responsabilidad de la vivienda, de los acueductos y de los alcantarillados, el Huila notó en cuestión de cuatro años inversiones que nunca antes había visto. Obviamente, falta mucho por hacer, pero lo que se logró en esos cuatro años es algo inédito. El contraste es grueso. Vemos muy pocas inversiones nuevas y si usted mira lo que nosotros logramos hacer en el Huila en vivienda de interés social, acueducto y alcantarillado, la comparación es cruel y palidece el balance del actual Gobierno con el que nosotros dejamos.

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