Azotados por la inseguridad reinante en algunos sectores de Neiva, se declararon los transportadores de servicio público en la ciudad. Constantes ataques de delincuentes han venido padeciendo a lo largo del presente año, sin que nada contundente se haga por parte de las autoridades para enfrentar la situación.

Y es que es casi a diario que los vehículos son agredidos con piedras y los conductores atracados a mano armada, hechos en los cuales ya han resultado lesionados, como le sucedió a uno perteneciente a la empresa Coomotor el pasado 16 de noviembre en el oriente de la ciudad, a las 7:00 de la noche. En este caso de atraco, el conductor recibió un disparo con arma de fuego en su abdomen, afectando varios de sus órganos.

Los transportadores han identificado claramente los sectores en donde opera la delincuencia: Villa Magdalena y Santa Rosa en el norte; Bosques de San Luís, Cuarto Centenario y María Paula en el sur; Palmas 2 y San Bernardo en el oriente.

También han identificado los horarios. A partir de las 6 de la tarde inician las horas más críticas para prestar el servicio por estos sectores. Pocas veces la delincuencia actúa a plena luz del día.

Los daños a los colectivos por el rompimiento de parabrisas y vidrios de ventanas laterales son cuantiosos y repetitivos. En solo el mes de noviembre se registraron ataques que dejaron ocho colectivos de la empresa Autobuses S.A. averiados y daños que superan los 9 millones de pesos.

“Un solo parabrisas de un vehículo vale 1 millón 400 mil pesos, a esto se suma el pago por la instalación del vidrio y el pegante especial para eso que cuesta 160 mil pesos. Ahora, cuando es afectado, inmediatamente ese vehículo sale de la prestación del servicio y se origina una pérdida mayor por lucro cesante, y los gastos no los cubre el seguro por ser por causa de vandalismo”, indicó el ingeniero Juan Carlos González García, gerente de Autobuses Unidos del Sur y representante legal de operadora integrada de transporte amable Opita, constituida por las cinco empresas que le atinan a seguir operando cuando se desarrolle el Sistema Estratégico de Transporte Público.

“En dos ocasiones dos pasajeros salieron con lesiones porque impactaron con piedras el vidrio y los alcanzó las esquirlas. No es solo el daño material que ocasionan, sino el riesgo latente al que someten al conductor y a los pasajeros en esos ataques”, agregó el Ingeniero.

En el sector sur donde se presenta esta oleada de inseguridad, los transportadores aseguran que los atacantes son menores de edad, de entre 14 y 16 años consumidores de alucinógenos, influenciados por otros jóvenes más mayores para lanzar piedras contra los vehículos.

“Por ejemplo en los edificios de María Paula que están encerrados, desde la torre vinotinto los muchachos lanzan las piedras y salen corriendo a esconderse en sus apartamentos”, aseguró uno de los conductores afectados.

 

Medidas insuficientes

Frente a esta preocupante situación, la Policía Metropolitana de Neiva ha adelantado algunas medidas, haciendo el acompañamiento a los conductores y se han creado grupos de apoyo de watsap. Pero los transportadores aseguran que la reacción de los uniformados no es rápida.

“Llegan media hora o una hora después cuando ya los delincuentes han hecho el daño y salen corriendo dejando los vidrios dañados”, menciona Juan Carlos González, al tiempo que indicó que en un solo día, atracan y vandalizan hasta tres vehículos.

“El sábado 23 de noviembre a nosotros de Autobuses nos atracaron un vehículo y nos rompieron el vidrio de otro, y además esa noche atracaron un carro de Coomotor. El domingo siguiente nos mandaron una patrulla motorizada de 6 de la tarde a 8:30 de la noche a la altura de la entrada del sector de María Paula y no nos ocurrieron más casos. El lunes tampoco, ya el martes y el miércoles no nos enviaron el acompañamiento policial y volvieron y nos causaron daños en los carros. Así ya no podemos seguir, falta constancia de parte de la Policía”.

El gremio de los transportadores señala que las autoridades ya tienen pleno conocimiento de los sitios y horarios en que ocurren estos hechos delincuenciales. En la URI de la Fiscalía reposan varias denuncias, por las cuales los conductores dedicaron entre cuatro y seis horas para lograr instaurarlas, pero de y ahí no ha pasado nada.

Asienten además que la policía ha atendido el reclamo de los transportadores pero, “la delincuencia superó la capacidad de reacción de las autoridades. Ya el modelo de vigilancia y de cuadrante está desactualizado. Los delincuentes son más rápidos. No se obtienen resultados concretos, nos quedamos con el carro dañado, el conductor herido y la policía no está logrando controlar el accionar de la delincuencia. No hay una medida coercitiva, no hay una acción de la justicia. A esto súmele la permisividad de la Alcaldía en cuanto al transporte ilegal”, mencionó el Gerente de Autobuses Unidos del Sur.

Los propietarios de los vehículos están igualmente desesperados porque nadie responde por las afectaciones, los ingresos se merman y las cuotas de los bancos no dan espera.

Han solicitado la presencia de un CAI móvil en los sitios álgidos y para que preste el servicio en las horas más críticas. Pero mientras tanto, los casos no cesan. Uno de los más recientes ocurrió en la noche del pasado jueves 28 de noviembre, nuevamente un colectivo afiliado a la empresa Cootranshuila que cubría la ruta hacia el sector de Las Palmas, fue abordado por un sujeto quien tomó el servicio en el barrio Los Machines y minutos más tarde descendió del vehículo en inmediaciones al barrio Oro Negro, allí el delincuente armado se atravesó frente al carro obligando al conductor a entregar el dinero del producido.

En esta ocasión, el conductor se resistió al hurto, por lo que el delincuente descargó un disparo con un arma neumática en el panorámico del vehículo, destruyendo parte del parabrisas y dándose a la fuga. El conductor del colectivo Álvaro Javier Escandón, afortunadamente salió ileso del hecho delincuencial.

 

Agotar soluciones

Ante esta delicada situación que les asiste, las empresas transportadoras afectadas han considerado suspender las rutas, especialmente en horas de la noche, en estos sectores donde la delincuencia hace de las suyas.

Esta semana que culminó, Autobuses S.A. iba a suspender el servicio al sector de los edificios residenciales de María Paula, construidos para los estratos más bajos. No obstante la empresa adelantó una reunión con esa comunidad y el comandante del CAI de Timanco, en la que se confirmó el compromiso de la Policía de mantenerles a los conductores la vigilancia nocturna, de 6 a 9 p.m.

Así mismo la comunidad quedó comprometida en realizar labores de rocería a una zona verde que ya está enmontada y se presta de escondite para los menores delincuentes y lugar de consumo de alucinógenos. La empresa espera que esta última instancia que está agotando en búsqueda de soluciones entre la comunidad y la autoridad, de resultados, pero aseguró que si siguen los actos vandálicos, la empresa definitivamente retirará la flota de este sector.

“Vamos a utilizar el CAI móvil que gracias a mi coronel Livio Castillo comandante de la Policía Metropolitana nos permite ubicarlo en donde se nos está presentando la problemática, en horas de las 6 de la tarde a 9:30 de la noche que es cuando termina la última ruta de estos colectivos. Son dos jóvenes de las torres vinotinto que el día de ayer los identificamos gracias al cuadrante de acá del sector, nos falta reunirnos con los padres de familia para tomar las acciones pertinentes”, indicó el comandante del CAI de Timanco, subteniente Adrián Reyes.

Los casos de hurto y vandalismo en los que resultan afectados los transportadores son casi que a diario en la ciudad.

Coomotor suspendería ruta

Así mismo, la empresa transportadora Coomotor emitió ayer un comunicado a la ciudadanía, tras los reiterados hechos en los que han resultado afectados varios de sus vehículos y un conductor el pasado 16 de noviembre.

“Nos permitimos informar a todos los neivanos y los medios de comunicación que debido a los últimos hechos de inseguridad -cuatro atracos a nuestros conductores de urbanos en noviembre- que se han presentado en varios sectores de la ciudad como Las Palmas y San Bernardo en la Comuna 10, se ha solicitado el apoyo de las autoridades locales de Policía y el Gobierno Municipal para poder seguir prestando el servicio público de transporte colectivo a estos sectores del área urbana”, menciona el oficio.

El comunicado indica que la situación de su conductor es crítica, “aún continúa en el hospital en delicado estado de salud”, dice.

Coomotor manifiesta que de igual manera se han presentado otros tres atracos con armas de fuego y armas blancas en la misma comuna, lo que tiene atemorizado a los otros conductores de la empresa, quienes han solicitado la protección de las autoridades de Policía y el Gobierno Municipal, para tener las garantías necesarias y cumplir con sus labores.

Y finaliza el comunicado, “De continuar esta situación, Coomotor se verá en la obligación de suspender momentáneamente las Ruta 11 en el sector de Las Palmas y la Ruta 9 en San Bernardo, hasta que se garantice plenamente la seguridad de nuestros conductores y los pasajeros”.

En el comunicado emitido por Coomotor, indica que de continuar esta situación suspenderá dos de sus rutas para el oriente de la ciudad.

Comunidad también se afecta

Las comunidades que se quedarían sin el servicio de transporte público a causa de la inseguridad, han manifestado igualmente su preocupación.

En el sector de María Paula, por ejemplo, la mayoría de sus residentes no cuentan con vehículo propio, por lo que se varían afectados en su movilización hacía sus casas o sitios de trabajo o estudio, si se da la interrupción de la ruta 63 de Autobuses S.A.

Es de tener en cuenta, que además hay un solo vehículo de esta empresa con esa ruta, que tiene plataforma para personas de movilidad reducida, es decir que utilizan sillas de ruedas o muletas. A este colectivo, casi todos los días les vienen rompiendo los vidrios en este sector en un acto de vandalismo, asegura su conductor.

 

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