La Nación
31 años de cárcel por secuestro y asesinato de taxista 1 24 junio, 2021
NEIVA JUDICIAL

31 años de cárcel por secuestro y asesinato de taxista

El obrero Víctor Alfonso Méndez Ramírez fue condenado por el secuestro y posterior asesinato del taxista Jaime Bautista Charry, en Neiva. El hombre llegó a un preacuerdo con la Fiscalía. Reveló como secuestraron al transportador, donde lo tuvieron retenido y como fue asesinado.

Rafael Rodríguez C.

rafael@lanacion.com.co

“Permaneció solo con la víctima…si bien reveló no haber sido capaz de ejecutar la muerte ordenada por el cabecilla del grupo delincuencial, no hizo nada para evitar lo que se hizo ante sus ojos”, dijo el juez al condenar al obrero Víctor Alfonso Méndez Ramírez por su responsabilidad en el secuestro y posterior asesinato del taxista Jaime Bautista Charry, en Neiva.

La sentencia fue proferida por el Juez Primero Penal Especializado de Neiva con Funciones de Conocimiento, luego de aprobar el preacuerdo al que llegó el procesado con la Fiscalía Sexta Especializada de Neiva delegada ante el Gaula.

El hombre en la ‘negociación’ reveló no solo como secuestraron al taxista sino donde lo tuvieron escondido y la forma de como fue asesinado por su compañero. “Narró la manera en que se le dio muerte, esto es, cortándolo y punzándolo con armas cortopunzantes y cortocontundentes para causarle heridas en la zona del cuello, esto es, degollarlo, y del abdomen mientras se encontraba indefenso atado con los brazos atrás por sus muñecas con una cadena y un alambre grueso”, explicó el togado.

Sostuvo que “únicamente una persona que hubiera presenciado personal y directamente semejante forma de muerte podía relatar en detalle dicho acontecimiento”.

Además, los trabajos de investigación permitieron a las autoridades confirmar la participación del obrero en el plagio. “Se confirmó su participación a través de las declaraciones de los familiares de la víctima y las pruebas recolectadas por los investigadores”.

El delincuente además de su interrogatorio, al momento de la captura, hizo una narración sobre la función que cumplió como receptor de la víctima para mantenerla privada de la libertad en el sitio en donde fue encontrado su cadáver, las situaciones que se vivieron durante ese lapso, las llamadas que se hicieron. “Tuvo el dominio funcional del hecho cuando permaneció solo con la víctima y hubiera podido liberarlo y de esta manera terminar con el secuestro; de otra parte, si bien reveló no haber sido capaz de ejecutar la muerte ordenada por el cabecilla del GDO, no hizo nada para evitar lo que se hizo ante sus ojos”.

El fiscal del caso manifestó que la investigación permitió establecer que Méndez Ramírez se reunió varias veces con los integrantes del grupo delincuencial en la casa del cabecilla de la banda para planear el secuestro de Bautista Charry. “Fue uno de los que lo recibió junto con otros dos miembros del grupo para atravesar con él el cauce del río Magdalena, utilizando un neumático, y llevarlo hasta el sitio en donde permanecería oculto y en cautiverio, cumpliendo la función de vigilarlo y mantenerlo retenido.

Precisó el delegado de la Fiscalía que el obrero era el portador de la línea celular y el IMEI que fue empleado el miércoles 9 de septiembre de 2020 por los victimarios para llamar a la familia del taxista para presionar el pago del dinero exigido por su liberación y por medio del cual el secuestrado Bautista Charry habló con su familia.

La banda, además de Méndez Ramírez, estaba conformada por Henry Bonilla Mendoza, alias ‘Indio’; Luz Albenis Espitia Cardozo, Arnol Bonilla Velandia, Domingo Vásquez Muñoz, Yeison Ferney Tovar Bustos, alias ‘El Gordo’; Lisardo Felantana Ramírez, Luis Alberto Mayorga Lozano, alias ‘Zurdo’; Tránsito López Dimayusa, Diego Mauricio Rodríguez González y Yesion Andrés Mayorga Lozano, alias ‘Pescueso’.

El grupo delincuencial fue llamado a juicio por los delitos de secuestro extorsivo agravado, porte ilegal de armas de fuego, homicidio agravado y concierto para delinquir agravado.

31 años de cárcel por secuestro y asesinato de taxista 7 24 junio, 2021
Víctor Alfonso Méndez Ramírez. Foto de archivo

El secuestro

El taxista Bautista Charry, se encontraba por el sector de la Terminal de Transportes de Neiva, cuando fue requerido por una persona para una supuesta carrera, hacia las ocho de la noche del 8 de septiembre de 2020.

En el camino el taxista fue intimidado con arma de fuego, llevado hasta el corregimiento de Fortalecillas en el norte de la capital huilense, donde fue recibido Henry Bonilla Mendoza, alias ‘Indio’ y otras personas, que se lo llevaron en neumáticos por el río Magdalena hasta la vereda Busiraco en el municipio de Aipe. Mientras que el taxi fue trasladado y abandonado en el municipio de Yaguará, “para desviar la investigación”, manifestó el fiscal en la acusación.

Durante dos meses, a partir del 9 de septiembre, la banda en repetidas ocasiones llamó a la familia de Bautista Charry, exigiéndole una fuerte suma de dinero en efectivo. “Los secuestradores llaman en múltiples ocasiones a la familia de la víctima con el fin de exigir por la liberación $400.000.000, suma esta que no fue cancelada a los secuestradores por cuanto el grupo delincuencial no hizo llegar a la familia de la víctima pruebas de supervivencia”, manifestó el delegado del ente acusador en el llamado a juicio a la banda.

Según las investigaciones, con el paso de los días, alias Indio’, ordenó asesinar al taxista. “Alias ‘Indio’, ordena acabar con la vida de Jaime Bautista Charry, ejecutándolo con armas blancas y enterrándolo atado de sus manos en el mismo lugar de su cautiverio”, señaló el funcionario judicial en la audiencia de acusación.

Las autoridades, el 18 de noviembre, recibieron información precisa de una fuente, que les indicó el lugar donde había sido enterrado el taxista.

Por lo que una comisión de investigadores se desplazó al lugar y encontraron la fosa con el cuerpo sin vida de Bautista Charry. El cuerpo presentaba una herida profunda en el cuello y nueve en el abdomen. “Se logra recuperar el cuerpo sin vida de Bautista Charry, luego de información suministrada por una fuente humana quien indicó con precisión el lugar en donde vilmente fuera asesinado y posteriormente enterrada la víctima”, manifestó el delegado fiscal en la diligencia judicial.

Las investigaciones continuaron y a través de interceptaciones telefónicas y seguimientos, se identificó a cada uno de los miembros de la banda y el papel que desempeñaron en el secuestro y asesinato del taxista.