La Nación
Lucha contra el Bullying 1 31 mayo, 2020
COLUMNISTAS OPINIÓN

Lucha contra el Bullying

Maritza Rocío López Vargas

No son pocos los casos donde los menores de edad, se ven en riesgo de sufrir daños físicos y psicológicos causados de forma intencional, reiterativa y premedita por parte de otros.  Siendo objeto de empujones, burlas, patadas, rumores, humillaciones o amenazas muchos niños, niñas y adolescentes, corren el riesgo de presentar una afectación en su estabilidad emocional y salud mental, así como problemas de memoria, dificultades en la concentración, bajo  rendimiento académico, tristeza, inseguridad, ansiedad, trastornos del sueño, pérdida del interés, aislamiento social y depresión, como síntoma de mayor riesgo, para una ideación suicida o el peor de los casos un suicidio consumado.

Aunque hay personas que dicen que este tipo de comportamientos ha existido siempre, que es propio de los niños, que no hay que darle tanta importancia, ni ponerle tanta tiza al asunto, que no hay que meterse, que ayudan a forjar el carácter o preparar a los jóvenes para la vida; resulta indiscutible que la problemática del Bullying crece cada día más y está impactando de manera negativa en los infantes, la familia y la sociedad en general.

Las conductas agresivas entre escolares no pueden pasar desapercibidas ante los ojos de las directivas de las instituciones educativas, tampoco de los padres de familia ni de los medios de comunicación; aunque no se trata de encontrar culpables, ni señalar como responsables a los padres de familia, adultos cuidadores o centros educativos, es un hecho que el Bullying constituye un tipo de violencia, un maltrato entre iguales, que no puede seguir siendo noticia central de los medios de comunicación, tampoco ser la causa de estadísticas de suicidio en menores de edad.

El Bullying se alimenta de la inseguridad, el miedo, la tristeza y la soledad; de allí la importancia que al interior de las familias se eduque en valores humanos enmarcados en el respeto, la equidad y  empatía; resulta inadmisible que algunos incentiven o adoctrinen en la violencia, que se incite al odio, los prejuicios, la venganza o que se alimenten modelos de formación, alejados del liderazgo positivo; es necesario que exista entre las escuelas, colegios y padres de familia, una permanente comunicación, un ambiente de confianza y respeto para analizar los casos identificados y encontrar conjuntamente soluciones para su prevención.

La sociedad debe implicarse más ante esta problemática, finalmente, es el resultado de la suma de muchos vacíos y errores de los adultos, falta de oportunidades para el correcto aprovechamiento del tiempo de ocio, desarrollo de disciplinas deportivas.  Vivir no puede convertirse en una experiencia dolorosa ni angustiante para los niños, el Bullying es un hecho que se debe combatir con el esfuerzo, compromiso y responsabilidad de todos.

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