La Nación
Ventana médica                                                                                             Carreteras 1 5 julio, 2020
COLUMNISTAS OPINIÓN

Ventana médica                                                                                            Carreteras

Jorge Luis Salcedo Restrepo

 

Si bien es cierto que los habitantes de la tierra cuando conducen sus vehículos por las carreteras del mundo deben pagar unos peajes por el uso y mantenimiento en buen estado de las mismas. En Colombia se ha vuelto normal que los gobiernos den en concesión todas las carreteras, pero nadie les hace mantenimiento ni se le hace una señalización adecuada. Hay zonas por las cuales no se debe adelantar, pero no están señalizadas ocasionando mortales accidentes a diario, con múltiples heridas que quedan con secuelas graves ocasionando pérdidas económicas para sus familias, para la Nación, o, a Fasecolda, quien es la entidad que agremia a todas las aseguradoras del país.

Hace muchos años se pavimentó la zona de la Hacienda La Pradera, en la vía al sur del Huila, antes del puente de Rio Frio quedó pésima, se volvió a contratar y la dejaron peor. Esta zona ha sido causa de muchos accidentes de personas que desconocían el área cayendo sobre huecos que destruyen los neumáticos y los rines, o, haciendo caer a los motociclistas que si venían con tragos los fines de semana, como es usual, salían remitidos del golpe a las funerarias. Hoy en día ese tramo sigue igual, y, ningún político se ha querido apropiar para liderar una campaña de saneamiento vial de esa zona, y menos aún de la vía a San Agustín que da pena mostrarla a los turistas. Al paso que vamos hay que llevarlos en helicóptero.

Si hacemos un conteo de los muertos, heridos, accidentados, volcados, estrellados, etc., etc., en esta vía no terminaríamos. Es incalculable, también, la gran cantidad de demandas que perderá el Estado y que tendrá que pagar “impájaritablemente” quiera, o, no, pues los deudos tienen ese derecho y nosotros los contribuyentes somos los que tenemos que pagar.

Ahora con la pavimentación de la recta a Rivera, que está más lenta que el túnel de la línea, me he dado cuenta que la primera fase fue construida por unos “chambones” que, o, estaban borrachos, o, el contrato se lo dieron a unos políticos, o, a unos dueños de alguna pizzería como sucedió en Bogotá con Samuel Moreno; pues al tomar la vía el carro va brincando como picado por avispones y en el segundo tramo se relaja y anda normal.

Yo quiero que me expliquen qué pasó con ese contrato desarrollado por chambones antes de la pandemia.

Desde estas líneas le pido a algún abogado que ponga una tutela para defender el derecho a la vida y el libre desplazamiento con seguridad por nuestro país sin que las carreteras atenten contra las vidas de todos los colombianos.

Aruz2050@yahoo.com.co

 

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