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  Una mirada hacia la familia   El viaje de la discordia

   Una mirada hacia la familia        El viaje de la discordia 1 28 septiembre, 2020

 Consuelo Serrato de Plazas

 

Parodiando al pensador y filósofo español José Ortega y Gasset: «El mando debe ser un anexo de la ejemplaridad».

Una de las mayores cualidades de cualquier ser humano es poder mantener la coherencia entre lo que predica y practica. No en vano quienes ostentan cargos relevantes y de autoridad suelen ser admirados y seguidos por un sinnúmero de personas al punto de constituirse en fuente de inspiración y modelos a seguir pues tal y como lo expresa el proverbio suizo: «Las palabras son enanos, los ejemplos son gigantes».

Traigo a colación la anterior reflexión con ocasión del polémico viaje que realizara el señor Fiscal General de la Nación a la isla de San Andrés  -que dicho sea de paso no entro a calificar ni el por qué ni el para qué del mismo- por considerar que su actuar fue contrario a la presumible sensatez que debe distinguir a un buen ciudadano ya que en medio de la actual contingencia no le bastó con exponer a su hija y a una amiga de ésta -ambas menores de edad- a un potencial e innecesario riesgo sanitario, sino que dadas las restricciones de movilidad provocó que incumplieran la medida de confinamiento forzoso, haciendo caso omiso a las reiteradas orientaciones y recomendaciones.

Debo precisar que comparto plenamente lo expresado por el doctor Barbosa cuando afirma que «más allá de ser fiscal es padre de familia y, en ese sentido, decir que siempre que tenga la oportunidad de viajar con mi hija y mi familia lo haré» sin embargo  las actuales circunstancias nos fuerzan a todos -sin excepción alguna- a ser consecuentes con nuestros actos dando fiel cumplimiento a las directrices impartidas por las autoridades competentes tendientes a la mitigación del riesgo y dadas las responsabilidades personales e institucionales que le asisten con mayor rigor debería constituirse en ejemplo a seguir ya que como ilustradamente lo expresara el líder revolucionario mejor conocido como el  «Che» Guevara»: «El ejemplo, el buen ejemplo, como el mal ejemplo, es muy contagioso, y nosotros tenemos que contagiar con buenos ejemplos; trabajar sobre la conciencia de la gente».

En armonía con lo expuesto los dejo entonces con la inspiradora reflexión del escritor estadounidense Stephen Covey: «Tus actos siempre hablan más alto y más claro que tus palabras».

 

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