La Nación
Débora Arango 1 17 enero, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

Débora Arango

 

María Consuelo Plazas Serrato

 

¿Sabía que desde 2016 esta audaz mujer es quien aparece en el anverso del billete de dos mil pesos?

En esta oportunidad rindo homenaje a la destacada y talentosa artista colombiana que a través de su arte logró transgredir el orden social de la época, al abordar temas sociopolíticos de manera crítica y directa. Es así como sus pinturas generaron polémica, pues entre otras cosas, fue la primera en exponer desnudos en el país. Justamente el pasado miércoles se cumplieron 113 años de su natalicio.

Débora Arango Pérez, nació en Medellín el 11 de noviembre de 1907 y se destacó en el terreno de la pintura expresionista. Desde  muy joven la caracterizó su rebeldía, sin embargo tal y como la describiera la periodista Myriam Bautista González en su libro Rebeldes: Osadas y transgresoras mujeres colombianas, «no fue revolucionaria de palabra sino de obra». Muestra de ello, es que en sus primeros años se vestía de hombre y salía a cabalgar, cuando se concebía como una actividad preferentemente masculina para la época.

Más tarde, dedicada de lleno a las artes plásticas, expresó su inconformidad representando temas marginales como la pobreza, el trabajo forzado, el clero y una «pugnaz crítica tanto al cuerpo femenino idealizado, como a los designios que la sociedad imponía a las mujeres, cuya existencia solo parecía posible en tanto madres devotas o monjas sumisas», como bien lo afirmara el crítico de arte Halim Badawi en su libro Historia Urgente del Arte en Colombia.

En 1940 realizó su primera exposición individual, impulsada por el entonces Ministro de Educación Jorge Eliécer Gaitán, que fue clausurada por la oposición conservadora en cabeza de Laureano Gómez, quien calificaba los desnudos como «inmorales, perversos y pornográficos». Desde ese momento y durante años, su obra fue censurada nacional e internacionalmente, siendo justamente en Madrid, cuando al inaugurar una muestra individual, repentinamente y sin explicación alguna, descolgaron sus cuadros por orden del régimen franquista en 1955.

No fue sino hasta 1975, pocos años después del regreso de la artista al país, cuando se le permitió hacer una exposición en Medellín. A partir de ese momento y aunque tardíamente, fue objeto de reiterados reconocimientos.

Así pues, la vida y trayectoria de Débora Arango es clara muestra de los desafíos que tuvieron que enfrentar valerosas mujeres que optaron por ser «diferentes» en nuestro país. En la actualidad, la mayor parte de su obra se encuentra expuesta en el Museo de Arte Moderno de Medellín.

Concluyo con una de sus célebres frases: «El arte y la moral son dos cosas diferentes, por eso pinto cuadros que escandalizan».