La Nación
De la educación y algunos demonios 1 17 enero, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

De la educación y algunos demonios

Por: Edelberto de la Ossa Chávez

 

Cuando hablamos de Instituciones de Educación Superior, hablamos de la academia, de la investigación y de la proyección social, entre otras cosas, por eso la educación debe estar al servicio de la sociedad, para formar hombres del futuro, que solo piensen y se encarguen de promocionar sabiduría, amor y bienestar a las comunidades, para alcanzar la satisfacción de las necesidades básicas de la población colombiana y lograr la anhelada felicidad, en este paraíso terrenal, que merecemos; por eso la educación es un derecho fundamental de las personas y un servicio público que tiene una función social.

Afortunadamente en nuestro país, a lo largo y ancho de él, existen instituciones de educación superior públicas y privadas, que cumple con esa función social de la educación, encomendada por nuestra constitución política, que nos brindan acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica y demás bienes y valores de la cultura (C.P., art. 67), lo cual cada día, el Estado debe fortalecer para que desaparezca la desigualdad en que estamos hoy; en Colombia, existen muchas universidades muy buenas y de eso doy fe, con excelentes programas y un buen colectivo de docentes y con sus visión de educar al niño y a la juventud para no tener que castigar al adulto y en la práctica crear un buen ciudadano. Viva la educación, un pueblo educado, es un pueblo progresista y triunfador.

A pesar de que la Educación es indiscutiblemente el motor y el único instrumento para lograr el desarrollo de la humanidad, todo no es dicha en este sector, tan importante de nuestra sociedad, y por eso hay que convertirla en una política de Estado y no de gobierno, porque es una obligación, en este caso, del Estado Colombiano y no del gobierno de turno, por eso los ciudadanos debemos velar porque así sea, una Educación de calidad, con presencia en todo el territorio nacional, publica gratuita, alejada de cualquier actos de clientelismos y utilizada únicamente con un fin supremo, transformar la sociedad para el beneficio de todos.

Se nos viene el caso que sucede en muchas partes del país, se elige rectores en las Universidades públicas y después el alto tribunal de lo Contencioso administrativo tienen que suspender o anular las elecciones, por existir causales de nulidad, Que invalida su elección; al parecer sucedieron estos hechos en la pasada elección del rector de la universidad Surcolombiana, por vicio de forma, a pesar de ser elegida una buena candidata, crearon una crisis innecesaria y se estanca los procesos académicos, con perjuicio de la comunidad académica y de la región.

Con estos actos de elección con vicio de forma, se vulnera el derecho de elegir a personas idóneas para el empleo, se obstruyen la participación democráticas en estos eventos y no hay una continuidad sana en el plan educativo institucional de la entidad, por eso estamos más que convencidos que la educación pública y privada es más una obligación estatal, que gubernamental, hay que buscar mecanismos idóneos y democráticos para la elección de los rectores de universidades públicas, que conduzca al beneficio de la educación y no otros intereses personales o partidista.

Por eso hacemos un llamado al Consejo directivo de la Universidad Surcolombiana, para que elija el rector de la universidad, sin más demora y dilatación y observando las formas propias del proceso de elección y realizado un concurso de mérito abierto, amplio y bien publicitado y brindar todas las garantías a los ciudadanos y ciudadanas que se postulen para el cargo, sin tener, en cuenta más requisitos que la capacidad de la persona para ejercer su función como lo indica la constitución y las leyes de la república de Colombia.

“Para hacerme poderosa solo necesito una cosa: educación”.  Dijo: Malala Yousafzai. Activista Pakistaní defensora del  derecho a la  Educación de las niñas y mujeres.