La Nación
Sigue abriendo la caja… 1 28 febrero, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

Sigue abriendo la caja…

 

Francisco José García Lara

 

A finales de 2008, Clara López Obregón, entonces secretaria de gobierno de Bogotá, informó sobre muertos reportados por el ejército como caídos en combate que podrían ser homicidios.

La clase política y los medios le cayeron encima, era una época en donde supuestamente vivíamos en el país de las maravillas y no se aceptaba que alguien cuestionara al gobierno que aparentemente nos había sacado del abismo.

Con el paso de los días se evidenció que era cierto, sacando a la luz una macabra estrategia del ejército para mostrar resultados, con el agravante que por cada ciudadano vilmente asesinado se otorgaban permisos, bonificaciones en dinero, días de vacaciones o ascensos.

En un principio se registraron unos 2.000, cifra por si sola aterradora, y hace unos días la jurisdicción especial para la paz (JEP) manifestó que eran más de 6.000, según los documentos y análisis que hacían parte de sus procesos.

Para adornar los crímenes cometidos por miembros de las fuerzas armadas los denominaron con el eufemismo de “falsos positivos”, en lugar de llamarlos por su nombre: asesinatos de estado, quitándoles la decoración a esos tétricos hechos.

Como era obvio, el “gran colombiano” y sus secuaces vociferaron en contra de la JEP, no para desvirtuar los crímenes porque es imposible hacerlo, aseguraron que se pretendía desacreditar ese gobierno, olvidando que luego de todas las evidencias de corrupción y masacres, no les queda nada de prestigio.

La JEP sigue abriendo la “caja de pandora” del conflicto armado colombiano, imputó hace unos días a los jefes de las Farc por secuestros y estos han manifestado que aceptan la responsabilidad de esa acusación, es decir que serán condenados por esos hechos.

A su vez, está mostrando que en el conflicto también hubo otra parte, el estado, incluidas las fuerzas militares, que mataron a ciudadanos inocentes y violaron los derechos humanos, actuando por fuera de la constitución que juraron defender.

La supuesta impunidad que se le pretende achacar a la JEP resulta ser otra de las falacias del partido de gobierno, pues están procesando a quienes la fiscalía y la justicia penal militar no pudieron, o tal vez no quisieron, enjuiciar en todos estos años.

Cercano está el día en que la seguridad democrática y su mentor sean reconocidos por la historia por lo que son: una vergüenza. Tal como se establece en el mito griego de la mencionada caja, cuando todos los males salieron quedó la esperanza, la misma que nos permite a los colombianos creer que es posible alcanzar la tan anhelada paz.

garcia.francisco@javeriana.edu.co