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A la justicia le cogió la noche

A la justicia le cogió la noche 1 27 mayo, 2020

Esperanza Andrade

Con cifras, argumentos y soportes cumplimos con éxito en Comisión Primera de Senado un debate virtual al que cité a la ministra de Justicia, Margarita Cabello, con asistencia del Procurador Delegado, Superintendente de Notariado y Registro, presidenta del Consejo Superior de la Judicatura, presidente del Colegio de Notarios y presidentes de la Altas Cortes, para despejar dudas por la suspensión de los términos procesales por cuenta de la pandemia, que tiene casi paralizado el sistema y ha evidenciado la crisis que arrastra.

El ejercicio de control político fue bien calificado por los diferentes participantes, por oportuno, con aportes, ideas y conclusiones, dándonos la confianza de que servirá para contribuir a sacar a la justicia del mal momento que atraviesa hace años, porque las reformas, que reclamamos, han distado mucho del objetivo de garantizar al ciudadano un adecuado, efectivo y transparente acceso a ella, siendo un derecho constitucional.

Por eso, con mis colegas lanzamos un S.O.S por la justicia, que, tristemente, hoy es ineficiente e inoperante, no está funcionando. Lo advertimos y nos dio la razón el Fiscal General, Francisco Barbosa: debe acabar la suspensión de términos procesales, claro, preservando la salud de funcionarios y personas. No es justo que miles de abogados litigantes sufran el impacto de la falta de ingresos y muchos ciudadanos vean cómo pasa el tiempo sin rastros de aparecer luces en sus casos.

Y porque está facilitando burlar la aplicación efectiva de la justicia. Están saliendo de la cárcel delincuentes de cuello blanco, protagonistas de escándalos de corrupción y hasta criminales. Situaciones que aumentan la desconfianza de la gente en la ya deteriorada imagen de su justicia, y que las encuestas citan con cifras que superan el 80 por ciento.

Por eso, ya es tiempo de pasar a las acciones. Es inaplazable proceder con una reforma a la justicia. Por ejemplo, en Colombia nos hemos demorado mucho en poner al servicio del aparato judicial las últimas tecnologías, en dar el salto al mundo virtual de los procesos judiciales, a pesar de que hace 25 años se dio la orden de la modernización. La calamidad ha evidenciado la gravedad de no haberlo hecho pese al consenso existente y a la utilidad para hacer más eficiente y menos costosa la administración de justicia.

El debate también sirvió para pedir ayuda, de las anunciadas por el gobierno, para los abogados litigantes, auxiliares y notarios afectados en sus ingresos. Que el decreto que establece la protección del empleo formal los cobije como personas naturales, y no se limite a tres empleados, sino que los tenga en cuenta en los municipios olvidados donde el número es menor.

Colombianos, hace ya mucho tiempo pasó la hora de las manifestaciones de rabia, de indignación, de anunciar revolcones para pasar a las acciones que den soluciones. Con fe y esperanza podemos y debemos hacerlo, porque a la justicia en Colombia le cogió la noche.

 

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