La Nación
¡A pagar impuestos! 1 27 septiembre, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

¡A pagar impuestos!

En un debate en el Congreso anterior, el Senador Gustavo Bolívar de la coalición Decentes mostró ante la corporación su declaración de renta para dar a conocer que él si había pagado impuestos por mil seiscientos millones de pesos en el año anterior y reto a sus colegas a proceder en forma similar y mostrar su estricto cumplimiento de las normas tributarias, con un requerimiento especial al expresidente y Senador Álvaro Uribe, quien según rumores, había sido exonerado de sus obligaciones tributarias,  incluso de sus extensas propiedades rurales, avaluadas muy por debajo del precio real de las mismas. Infortunadamente los grandes medios de comunicación en manos del gran capital, silenciaron este debate.

El presidente  Gustavo Petro recibió una nación con una inmensa deuda externa de US $175.106 millones de dólares, equivalente al 49.4% de su PIB, en 2021 registró un déficit en su balanza comercial que llegó a los US $20.814 millones de dólares (el 6.6% del PIB). A su vez el déficit fiscal del gobierno central estimado para el 2022 en 5.6% del PIB, al que si le debe sumamos el déficit que se produjo en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC)  por los subsidios a los mismos, la cifra total estaría cercana al 7%, un monto excesivamente elevado y riesgoso como lo dijo el exministro de hacienda Mauricio Cárdenas. En estas circunstancias, una reforma tributaria que permita atender los retos fiscales y los gastos e inversiones para impulsar los importantes cambios en los campos económico, educativo, de salud y seguridad social, de generación de empleo, de vivienda de interés social, etc., es absolutamente necesaria.

La reforma proyectada para generar veinticinco billones de pesos anuales, deberá ser financiada esencialmente con las rentas del gran capital, las rentas de personas naturales superiores a los diez millones de pesos mensuales y los patrimonios por encimas de los dos mil setecientos millones de pesos. Algunas personas naturales con ingresos superiores a esos diez millones de pesos mensuales han puesto el grito en el cielo por quedar incluidas con ese impuesto. Deberían aprender de Gustavo Bolívar, un escritor, periodista, guionista y empresario de alta creatividad, quien cambio sus magníficos ingresos como el mejor guionista de la televisión colombiana, para aceptar ser Senador del Pacto Histórico, donando a entidades de beneficencia la mitad de su sueldo, recibiendo los ataques permanentes de la derecha y sometido a grandes riesgos para su seguridad personal. Todos deberíamos entender que la construcción de una sociedad más equitativa, equilibrada y con mejor democracia, exige sacrificios y riesgos que debemos asumir como nuestro aporte para un mejor mañana de la sociedad.