La Nación
Absurdas soluciones 1 4 diciembre, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Absurdas soluciones

Froilán Casas

Obispo de Neiva

¡Qué hombre tan soberbio! No lo doblega ni el cruel virus que está azotando a la humanidad, el COVID-19. En medio de esta situación tan compleja que vivimos, ¿cómo es posible la agresividad, la disociación y el caos?; ¿para qué avivamos la llama? Nuestro enemigo común no es el gobierno, que elegimos los colombianos, no es el Señor presidente Duque, no es nuestro gobernador o alcalde, quienes igualmente elegimos dentro de los principios democráticos.

Por favor, en una democracia, la oposición debe presentarse como alternativa de poder: si tienen propuestas sensatas y viables, mañana podrán llegar al poder, claro permitiendo igualmente la oposición. ¡Cuidado con la dictadura de partido! Ejemplos ya tenemos en el vecino país. ¿Por qué tenemos que salir a la calle a protestar, aglomerándonos y facilitando la trasmisión del virus infectocontagioso? Nuestro enemigo común se llama: COVID-19 y la gigantesca crisis y depresión económica. Contra esos tenemos que luchar, todos vamos en la misma barca, todos tenemos que remar: o lo hacemos juntos o nos hundimos todos.

El vandalismo, la quema de buses, el saqueo de almacenes y el torpedear la libre movilización, definitivamente NO ES LA SOLUCIÓN. Detrás de todas esas protestas hay intereses partidistas y dolosa búsqueda por desestabilizar las instituciones democráticas, para lograr aquello de: en río revuelto, ganancia de pescadores. Con frecuencia hay idiotas útiles que se dejan utilizar. ¿A qué nos llama la realidad actual? A combatir el terrible flagelo de la pandemia: ampliando los servicios hospitalarios, mayor dotación de los mismos, el cuidado del cuerpo médico y personal sanitario.

Frente a la desquebrajada y descuartizada economía: subsidiar al pequeño, mediano y grande empresario para sostener su empresa: de ahí vienen los impuestos. Sin trabajo productivo, ¿qué hacemos? Sin inversión, ¿en qué quedamos? Es el momento coyuntural de presentar y aprobar una verdadera reforma laboral, favoreciendo el trabajo productivo.

El desempleo es la peor pandemia que padece la humanidad. Con hambre no hay democracia. Las enormes desigualdades sociales son el mejor caldo de cultivo para que vengan los regímenes totalitarios. Cuando hay hambre y miseria, aparecen los encantadores de serpientes que logran cautivar las conciencias famélicas. Destruir es fácil, construir, eso sí que es difícil. Usted destruye un edificio en tres horas, lo construye en tres años.

Por favor, no critique, dé soluciones; ofrezca alternativas. No se deje encantar por el que pronuncia discursos incendiarios. Las personas agresivas son un fastidio para el espíritu, como dice el poema Desiderata. Las personas cargadas de odio, cuando llegan al poder, se vuelven los más crueles tiranos; por favor, lea la historia y aprendamos de ella.

Por ejemplo, ¿quién fue Maximilien Robespierre, a cuántos masacró y cómo terminó su vida? ¡Qué ironía! El que impuso la guillotina, murió guillotinado, -víctima de su propio invento-. Así mueren los tiranos y caudillos.