La Nación
Al garete 1 27 octubre, 2021
COLUMNISTAS

Al garete

Hace varios años, no tantos como para que la memoria no alcance, nuestro departamento era visto como una región promisoria, con muchas potencialidades y aspiraciones, pioneros en la aviación regional, lideres en ganadería, transporte terrestre, con una incipiente industrialización pero creciendo, y por eso, la irrupción del siglo 21 nos invitaba a mirar con optimismo los desafíos que nos correspondía enfrentar como sociedad para dejar un legado a nuestras futuras generaciones.

A nuestra ciudad capital, la mediamos en desarrollo vial, infraestructura, servicios, presencia empresarial  a la par de otras ciudades como Villavicencio, Valledupar, inclusive Ibagué.

En un esfuerzo colectivo digno de destacar, con gran entusiasmo se construyó un proyecto de visión regional al 2020, donde apostábamos que el Huila sería “el corazón verde de Colombia, pacífico, solidario y emprendedor, líder de una región dinámica donde florecen los sueños de todos” y todavía recuerdo un afiche con el lema “aquí no pasa nada si usted no hace nada”

Pues ya ha pasado más de dos décadas y no ha pasado nada. O más claro, si ha pasado; del Huila se han ido en los últimos años 557 empresas, nuestra región decrece en el ranking de competitividad, las tasas de desempleo son de las mayores del país, la pobreza experimenta un significativo aumento, los índices de calidad de vida caen a rojo y la Corporación Huila Futuro, encargada de fomentar la visión 2020, murió sin pena ni gloria, sin dolientes y hoy es un cadáver insepulto, pues nunca se conoció un balance de sus realizaciones.

Podemos afirmar que los únicos logros destacables, en caficultura y piscicultura, son el resultado encomiable de la iniciativa privada, pero con enormes pendientes en apuestas como el turismo, donde todavía estamos hablando del inconcluso circuito turístico del sur, la ruta 45 fundamental para hacer turismo, y donde evidenciamos la poca importancia que se le atribuye pues ni siquiera se cuenta con una estructura administrativa independiente, solida y con recursos para impulsar el enorme potencial turístico con que cuenta nuestra región.

Seguramente por eso tenemos que organizar eventos tan de bajo perfil, para la presentación de unas reinas candidatas a Miss Universo, ni siquiera para su elección, sin ningún resultado dinamizador de la economía regional, donde nuestra mayor exhibición de sitio turístico fue un caño de aguas y las ruinas de un muelle sobre el rio magdalena.