La Nación
HUILA

Alarma en la comunidad LGBTI             

Alarma en la comunidad LGBTI              1 30 marzo, 2020

Autoridades investigan el asesinato de Hilary Medina de 22 años de edad, la joven transgénero que fue atacada con arma de fuego por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta, en hechos ocurridos en la noche del sábado. La comunidad LGBTI rechazó el crimen y pidió que este no quede en la impunidad.

 

Lucía Sánchez

Temadeldía@lanación.com.co

Con gran tristeza, los amigos y parientes de Hilary Medina, la joven transgénero de 22 años de edad, asesinada en la noche del sábado, esperan poder retirar su cadáver de la morgue de Medicina Legal en Neiva, para darle el último adiós.

La joven, quien desde hace cinco años se ganaba la vida como trabajadora sexual, fue atacada a bala por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta, pasadas las 9 de la noche en la Carrera 2 con Calle 6 en el centro de ciudad.

Inicialmente se asumió que la identidad de la víctima correspondía a la documentación hallada con el cuerpo, pero las autoridades determinaron que esta persona en realidad respondía al nombre de Héctor Fabián Quintero Jaramillo y luego de su transición, era conocida como Hilary Medina o Cristin.

Según reportó la Policía Metropolitana de Neiva, “siendo las 10 de la noche del sábado, ingresó al Hospital Universitario de Neiva, Hernando Moncaleano Perdomo, sin signos vitales, la mujer integrante de la comunidad LGBTI, quien presentaba 2 impactos de arma fuego cerca del esternón y espalda”.

En el fatal ataque, una mujer identificada como Angie Lorena Álvarez de 29 años de edad resultó herida, luego de ser impactada por un disparo en uno de sus hombros. Actualmente se recupera en el Hospital de Neiva.

 

La víctima

La joven Hilary Medina, también conocida como Cristin, tenía solo 22 años de edad y había iniciado su proceso de transformación hace 5, desde entonces se dedicaba a prestar servicios sexuales en las calles de Neiva, y recientemente, a través de páginas en internet.

“Ella era una persona que todos queríamos en nuestra comunidad, no me había contado de tener amenazas ni ser víctima de acoso, la última vez que hablamos fue hace tres días, me dijo que pronto saldríamos a bailar, pues recién había llegado a Neiva porque estaba en Medellín”, contó unas de sus amigas quien ahora espera que las autoridades judiciales esclarezcan el crimen.

La mujer vivía desde hace un tiempo con sus abuelos maternos en el Barrio Rojas Trujillo de la ciudad de Neiva y era la mayor de cinco hermanos, jóvenes que sí están bajo la custodia de Claudia Jaramillo, su progenitora.

Según sus amigas, Hilary tenía muy buena relación con sus padres, actualmente separados, pero se amañaba más con sus abuelos.

Vanessa, una de las compañeras de la joven, comentó que el mayor sueño de Hilary era operarse, además manifestó sentir miedo tras el reciente asesinato. “Con esa noticia quedamos en shock porque no es la primera vez que matan a un integrante de nuestra comunidad”, dijo.

 

Rechazo

Angie Lucía Gualy Montealegre, directora de la fundación LGBTI del Huila ‘Barba Rosa’, rechazó el más reciente hecho de violencia contra esta comunidad, que acabó con la vida de una joven de 22 años de edad.

“La violencia hacia las mujeres transgénero es una situación que se vive a diario en las calles de Neiva, una realidad a la que toda la sociedad le ha dado la espalda. Es muy lamentable la condición de sexo comercial en la que viven chicas de nuestra comunidad, no solo en la ciudad sino en todo el país”, expresó.

Según Gualy Montealegre, es lamentable que aún no haya una política pública que tenga inmersa todos los procesos con la población LGBTI, y mucho menos, un proyecto que vincule a las mujeres transgénero que ejercen el trabajo sexual.

“Este desafortunado hecho ocurrido en la noche del sábado, deber ser un llamado de atención para todos, de ver cómo podemos mitigar la situación que están viviendo estas chicas y evitar que sigan llegando a las calles, la tarea es buscar brindarles otras posibilidades educativas y laborales”, refirió.

La directora de la fundación en pro de esta comunidad, recuerda haber conocido a Hilary o Cristin, como también era llamada, hace cinco años, desde que inició el proceso de trasformación.

“Cristin fue una niña que salió a las calles desde muy temprana edad, empujada por la misma razón de muchas jovencitas transgénero en el país, hay un rechazo y discriminación en el contexto educativo y laboral, crecen en familias disfuncionales y no encuentran otra manera de subsistir”, explicó.

Finalmente, Angie Lucía hizo un llamado a las autoridades, para que este caso no quede impune “como muchos en los que han sido víctimas integrantes de la comunidad LGBTI en Colombia”.

 

Panorama

El panorama de la comunidad LGBTI en Colombia es desolador. Las más recientes cifras revelan, que en el 2017 fueron asesinadas 109 personas, lo que representó un incremento con años anteriores.

En el informe ‘La discriminación: una guerra que no termina’ publicado por la ONG Colombia Diversa se detalla que la mayoría de estos crímenes se presentó por actos de prejuicio en contra de los integrantes de esta comunidad.

“El conflicto persiste e incluso se ha agravado en varias regiones del país. La presencia de grupos armados en varias regiones sigue poniendo en riesgo a la población LGBTI”, precisa uno de los apartes del documento.

Igualmente se advierte que estos casos de ataque e intimidación, no pueden verse como un caso aislado generado por un pequeño grupo, puesto que los perjuicios contra los integrantes de esta comunidad siguen siendo un factor común en la sociedad colombiana.

 

“Muchas personas lesbianas, gays, bisexuales y sobre todo las personas trans siguen siendo expulsadas de sus familias, colegios y comunidades, lo que las deja con muy pocas oportunidades de subsistencia, por fuera de economías informales o altamente criminalizadas, como el trabajo sexual”, precisa el informe de Colombia Diversa.

Está situación aumenta la vulnerabilidad de esta comunidad, puesto que el riesgo en contra de su vida e integridad personal crece, y las medidas tomadas para garantizar su inclusión en el mercado laboral y darles más oportunidades de estudio han sido insuficientes.

“Hasta ahora, las normas y sentencias que buscan proteger a las personas de esta población en ámbitos educativos y laborales no han sido suficientes para garantizar su ingreso o permanencia en instituciones de educación básica, media o superior, ni para garantizar que tendrán oportunidades y redes de apoyo para desarrollar sus proyectos de vida”, señala.

 

Los asesinatos

El documento revela que los crímenes en contra de los integrantes de la comunidad se presentaron en 19 departamentos. Antioquía y Valle del Cauca registraron 28 casos, mientras que en Bogotá se reconocieron 12 asesinatos.

Es así que, 45 de las víctimas fueron registradas como hombres gays, 35 mujeres transgénero, seis mujeres lesbianas, dos hombres transexuales y una persona bisexual. De las otras 21 víctimas no se pudo establecer claramente su orientación sexual.

Los homicidios por prejuicio presentaron un aumento considerable. En 2016 se presentaron 41 casos mientras que en 2017 la cifra se posesionó en 109, lo que equivale al 37% de los casos registrados por la ONG.

La violencia por prejuicio afectó en mayor medida a las mujeres trans (17 de 35 fueron asesinadas por ser trans) y a los hombres gays (20 de 44 fueron asesinados por ser gays).

Los casos más comunes fueron los asesinatos de hombres gays en sus viviendas, los crímenes de mujeres trans en zonas de trabajo sexual y espacios públicos, y los homicidios de hombres gays y mujeres trans en zonas rurales.

 

Acceso a la justicia

La documentación también encontró que existen dificultades para que estos casos sean resueltos de manera eficaz por las autoridades judiciales. El congestionado sistema colombiano afecta en mayor medida que estos asesinatos y amenazas sean investigados y juzgados.

Cincuenta casos por estos crímenes se encuentran en etapa de indagación, mientras que solamente tres están en investigación formal (es decir ya hay recolección de pruebas e identificación del autor o los autores). Seis pasaron a etapa de juicio (entre las que se encuentran el asesinato de dos mujeres transgénero en Chaparral (Tolima) y Garzón (Huila) que fueron calificados como feminicidios).

En otros tres casos se emitió una condena contra los implicados, y diez investigaciones penales fueron archivadas por no poder identificar a los directos responsables.

 

Violencia en cifras

Según Colombia Diversa, entre 2010 y 2019, han sido asesinadas 21 personas de la comunidad LGBTI en el Huila.

Las más recientes cifras revelan, que en el 2017 fueron asesinadas 109 personas, de esa población, lo que representó un incremento con años anteriores.

Es así que, 45 de las víctimas fueron registradas como hombres gays, 35 mujeres transgénero, seis mujeres lesbianas, dos hombres transexuales y una persona bisexual.

 

Asesinatos comunidad LGBTI

Alarma en la comunidad LGBTI              2 30 marzo, 2020

 

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