La Nación
Algo se cocina en las Empresas Públicas de Neiva 1 16 mayo, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Algo se cocina en las Empresas Públicas de Neiva

Jorge Fernando Perdomo

 

La empresa considerada la joya de la corona en toda administración municipal, por tener el monopolio de una de las actividades más rentables de cualquier entidad territorial va destino a su privatización.

Lamentablemente no ha existido administración que haya adoptado la decisión de generarle una transformación organizacional y funcional que la aleje de su papel de celestina de la alcaldía de turno, como caja menor para ejecutar los mandados, pues dada su condición privilegiada en el régimen de la ley 142 de 1994, está sujeta al derecho privado, lo que significa la total libertad en el procedimiento de contratación, es decir, lejos de las incomodas licitaciones públicas, que limitan el accionar torticero de algunos gerentes de turno.

Todos los alcaldes han hablado de la necesidad de reestructurar las Empresas Públicas, para implementar un gobierno corporativo que las independice de la politiquería y los malos manejos, reestructuración que termina convirtiéndose en un simple fortalecimiento burocrático, con cambio de actores y continuando en su condición de caja menor del alcalde.

Hasta ahí, pareciera normal en un estado de cosas a las cuales nos hemos acostumbrado. El desmangurre y la ineficacia de los administradores de las entidades gubernamentales.

Ahora, esta administración nos anuncia la contratación de una consultoría para conocer un diagnóstico de la situación actual de la empresa, su planificación y la prospectiva de los servicios públicos en los próximos años.

El cuento ya lo conocemos. En abril de 2012 Pedro Suarez, nos hablaba de 52 años de rezagos en temas técnicos, comerciales, financieros, organizacionales. De pérdidas de agua superiores al 60%, “tenemos una empresa con dificultades enormes para sostenerse”, anotaba el Alcalde, pero los alcances de la reestructuración eran menos innobles y se limitó solamente a un maquillaje burocrático.

Hoy nos dicen, que después de 62 años los problemas son los mismos, que se están generando enormes pérdidas, que el sistema está colapsando, que existe un  aprovechamiento fraudulento superior al 52% y que se requeriría un ajuste tarifario para atender las inversiones inaplazables. ¡¡Pero esta administración con tan alta sensibilidad social no puede permitir que al ciudadano se le grave con los costos de una solución tan necesaria!!

Y entonces el resultado de la consultoría en un “análisis crítico y futurista” como lo anuncia la actual administración, está cantado y concluirá que las Empresas Públicas de Neiva no tiene recursos financieros suficientes para adelantar las inversiones y que en el deber de proteger a los usuarios para que esos costos no se le transfieran vía tarifas, la única solución será buscar un socio privado que apalanque la transformación. En pocas palabras están allanando el camino para la privatización y ya deben tener listo el socio.

¿Recuerdan la privatización del alumbrado público por 15 años? ¿Será un nuevo Turco Hilsaca?