La Nación
INVESTIGACIÓN

Así estafaron a Aguas del Huila

Así estafaron a Aguas del Huila 1 30 marzo, 2020

Así estafaron a Aguas del Huila 2 30 marzo, 2020
Micromedidores como estos fueron robados de la empresa Aguas del Huila.
Un hombre que se hizo pasar como teniente del Batallón Magdalena en Pitalito, engañó a funcionarios de Aguas del Huila, y les sacó mil micromedidores a través de un contrato falso porque ni el delincuente era militar y menos pertenecía al Ejército en el Huila. El gerente John Jairo Trujillo denunció lo ocurrido y junto a sus empleados corrió con el gasto de los micromedidores.

Ni siquiera era el gran negocio que le significara a la empresa Aguas del Huila jugosas ganancias económicas. Sin embargo, terminó envolviendo a la empresa en un problema del que hoy empiezan a salir sus empleados.

Ocurrió en diciembre de 2013, pero se finiquitó en febrero de 2014. Una llamada telefónica a la empresa Aguas del Huila pronosticaba aparentemente un buen negocio. Al otro lado de la línea telefónica, el supuesto teniente Sergio Andrés Murcia se hacía pasar como jefe de Contratos BIMAG27, es decir, supuestamente pertenecía a las Fuerzas Militares de Colombia, al Batallón de Infantería N.27 Magdalena que opera en Pitalito, Huila.

Eso fue lo dijo, lo manifestó con tanta seguridad, que la funcionaria del conmutador de Aguas del Huila creyó y trasladó la llamada al Almacén, a la Oficina Administrativa. El hombre, quien se hacía pasar como militar, solicitaba cotización de unos medidores de agua, cuyo valor comercial alcanza cada uno los 60 mil pesos. El hombre pedía el valor de mil micromedidores para una construcción de unas viviendas que realizaba el Batallón.

El teniente Coronel Sergio Andrés Murcia jamás dio la cara. Su comunicación con Aguas del Huila siempre fue a través del teléfono celular 321 751 0574 y el correo electrónico ejercitonacional@oficontratacion.com.co, el mismo al que le enviaron desde Aguas del Huila la cotización de los mil micromedidores.

El supuesto militar volvió a llamar después y dijo que la cotización había sido aprobada. Y envío por correo electrónico la orden de compra a Aguas del Huila. Lo mismo que la copia de la minuta, del contrato en el que aparecía el logotipo de las Fuerzas Militares, del Batallón Magdalena, certificado presupuestal y registro presupuestal. Es decir, Sergio Andrés Murcia, quien obraba falsamente en nombre del Ejército, aceptaba la compra.

Como el supuesto contrato (BIMAG-0162-2014) se realizó entre dos entidades del Estado, Aguas del Huila no vio necesidad de solicitar anticipo del cincuenta por ciento, como ocurre con empresas privadas. Es decir, quien días después de la entrega de los materiales, el contratante tenía la obligación de pagar.

El 13 de febrero de 2014, el jefe de Almacén de Aguas del Huila, Jorge Bermeo, optó por entregar los mil micromedidores de agua. Y no lo hizo a Sergio Andrés Murcia porque él seguía sin aparecer. Los elementos fueron entregados a Luis Eduardo Lugo (identificado con cédula de ciudadanía No.

7.693.982), conductor del camión de placas SYQ 370, contratado por el falso militar, quien los recogió en el almacén de Aguas del Huila y los movilizó hasta Ibagué, Tolima.

LA NACIÓN tiene copia de la autorización que el supuesto teniente Sergio Andrés Murcia entregó a Aguas del Huila donde autorizaba a Luis Eduardo Lugo Serrano “para que retirara de la empresa Sociedad de Acueductos, Alcantarillado y Aseo Aguas del Huila y transportara medidores para agua facturados a nuestro nombre en su vehículo bajo su responsabilidad”.

En el documento, fechado el 12 de febrero de 2014 y revisado por la supuesta Oficina Jurídica del Batallón, están los logos de las Fuerzas Militares, el sello, y hasta el correo electrónico que al detallarse no termina en ‘.mil’, como aparece la página de internet real del Ejército.

Lo cierto es que Luis Eduardo Lugo, conductor, se llevó los mil micromedidores. Tomó rumbo a Ibagué y los desapareció. El dinero (60 millones) jamás apareció.

Lo curioso es que el 17 de febrero de 2014 -cuatro días después de despachar los micromedidores- hombres del Cuerpo Técnico de Investigaciones de Bucaramanga llegaron hasta las oficinas del gerente de Aguas del Huila, John Jairo Trujillo, avisando, pidiendo que por favor no fueran a caer en la trampa, en las garras de unos estafadores que se hacían pasar como integrantes de las Fuerzas Militares y estaban estafando a empresas públicas en todo el país.

El CTI le venía siguiendo la pista, pero el aviso llegó tarde. Cuatro días atrás, los funcionarios de Aguas del Huila habían pecado por exceso de confianza.

Creyeron en el falso Teniente Sergio Andrés Murcia -quien nunca dio la cara-, pero que engañó con contratos, disponibilidades, registros presupuestales con logotipos de las Fuerzas Militares.

John Jairo Trujillo, gerente de Aguas del Huila, no esperó. Preocupado avisó inmediatamente al Cuerpo Técnico de Investigaciones, CTI, de la Fiscalía. Lo mismo que la Contraloría Departamental y hasta la Procuraduría Regional del Huila. Quería que se esclareciera la estafa, poner en conocimiento lo ocurrido a las autoridades, tomar medidas especiales, capturar a la banda delincuencial y retornar los micromedidores a la empresa.

Y Trujillo parecía tener suerte. El supuesto teniente Sergio Andrés Murcia volvió a llamar. Lo hizo al teléfono del técnico de Almacén de Aguas del Huila, Jorge Eduardo Bermeo, quien enterado de la estafa, optó por seguirle la pista, la idea, para ayudarle al CTI a capturar la banda delincuencial.

Desde luego, Sergio Andrés Murcia, el estafador, pidió otros micromedidores y Aguas del Huila entregó nuevamente las cajas al conductor Luis Eduardo Lugo (quien participó en la primera entrega). Sin embargo, en la segunda oportunidad, no iban micromedidores, sino otros elementos: piedras, ladrillos…Aunque el conductor movilizó el camión hasta Ibagué, Tolima, hasta allá lo siguieron dos motocicletas con hombres de la Fiscalía, pero Luis Eduardo Lugo se dio cuenta y en un sector de la capital del Tolima detuvo el rumbo y no se movilizó más. Se dio cuenta que lo seguían y dañó el operativo.

Así estafaron a Aguas del Huila 3 30 marzo, 2020
John Jairo Trujillo, gerente de Aguas del Huila.
John Jairo Trujillo, gerente de Aguas del Huila, quien había comprado GPS y otros elementos para ayudar a la Fiscalía a encontrar los micromedidores, no corrió con suerte. Por esto, instauró oficialmente la denuncia y dejó en manos de la Fiscalía Díez Seccional de Neiva la investigación porque la banda de estafadores es nacional, y según se ha logrado establecer, ha engañado a empresas públicas, privadas, sin que hasta el momento los hayan podido ‘pescar’.

Trujillo, en coordinación con sus funcionarios, decidió pagar los 60 millones de pesos que valen sus medidores (a él le tocó mayor parte). El jefe Jurídico, Subgerente Administrativo, almacenista, abogados, el Gerente, entre otros, sacaron el dinero de sus bolsillos, a través de créditos bancarios y personales compraron los micromedidores y los reintegraron al almacén de la empresa, mientras la banda huye de las autoridades que los persiguen desde Bucaramanga.

“Fuimos asaltados en nuestra buena fe”, resume John Jairo Trujillo, gerente de Aguas del Huila, quien optó por confirmar la noticia a LA NACIÓN y entregar detalles de lo ocurrido para prevenir que otros gerentes de empresas públicas o privadas les ocurra la misma historia.

Y además, porque a través del acta de recibo y entrega de materiales que mostró a LA NACIÓN, pretende que los dueños de las ferreterías huilenses, del Tolima, y otras regiones del país, no compren los micromedidores y frenen el negocio de los delincuentes (anexo documento).

Diógenes Plata Ramírez, abogado y asesor externo de Aguas del Huila, no se explica cómo si la investigación la adelantaban desde Bucaramanga y la banda venía estafando a varias entidades privadas y públicas del país, la Fiscalía no avisó con tiempo a Aguas del Huila sobre lo ocurrido.
“Ya el daño que se causó lo reparamos. Nosotros bajo nuestros propios recursos, entre los empleados que tuvimos que ver en el proceso, ya repusimos los medidores a la empresa, ya los pueden encontrar dentro del inventario”, dijo John Jairo Trujillo, al resaltar que fue el primero que avisó a la Fiscalía y personalmente se dirigió a donde la Contralora Departamental Indira Burbano a contarle lo ocurrido. “Se podría decir que fue un exceso de confianza”, expresa.

LA NACIÓN conoció que una de las fichas que podría esclarecer la estafa es Luis Eduardo Lugo, el conductor. Al menos, el hombre de Neiva podría informar a las autoridades dónde opera la bodega donde dejó los micromedidores, quién se los recibió, quién lo contrató para movilizar el material de Aguas del Huila, porque del carro de placas SYQ 370 –donde se movieron los medidores-, este periódico conoció que está matriculado en Mosquera, Cundinamarca, y está a nombre de Miguel Ángel Saavedra, identificado con cédula de ciudadanía No. 12.133.023.

En Aguas del Huila, donde repusieron los micromedidores, esperan que se haga Justicia, que se encuentren los responsables, y lo más importante: que no pequen más personas por inocentes y confiados.

Así estafaron a Aguas del Huila 4 30 marzo, 2020
Copia de la autorización de transporte que supuestamente otorgó el Ejército para llevar los micromedidores. Nadie notó que el documento falso, como otros documentos, trae la dirección electrónica terminada en “com.co” (como cualquier empresa comercial) y no en “.mil” (como corresponde a las fuerzas militares.

Así estafaron a Aguas del Huila 5 30 marzo, 2020
Estos son los números de serie de micromedidores que se llevaron de Aguas del Huila. Se espera que los dueños de las ferreterías huilenses, del Tolima, y otras regiones del país, no los compren y frenen el negocio de los delincuentes.