La Nación
Así fueron las últimas horas de Ana Rosa 1 1 julio, 2022
NEIVA

Así fueron las últimas horas de Ana Rosa

LA NACIÓN accedió a nuevos detalles sobre el crimen de la trabajadora sexual, Ana Rosa Rojas, en un motel de Neiva. La joven, quien trabajaba en ‘Pereiranas’, fue ahorcada con un cordón de zapato. El homicida está plenamente identificado. Allegados a la víctima reclaman justicia.

Astrid Hernández Ospina
judciial@lanacion.com.co

La necesidad la hizo tocar fondo y adentrarse en un mundo desconocido, pero del cual podía sobrevivir y coadyuvar a los suyos. Los sueños de Ana Rosa Rojas Pinto de 25 años de edad, se vieron violentamente interrumpidos, por un hombre que sin piedad alguna y por circunstancias aún desconocidas, la asesinó mientras sostenían un encuentro sexual.

La joven fue hallada sin vida sobre una cama, envuelta en una sábana, boca abajo y con algunas leves lesiones en el cuello; pese a que inicialmente las autoridades no determinaron que su muerte obedecería a un crimen, horas más tarde se conocieron detalles del penoso deceso de la joven venezolana.

Ana, de ojos fileños y cabellera larga, salió de ‘Pereiranas’, un sitio de entretenimiento nocturno donde laboraba desde hace aproximadamente cinco meses, en compañía de un hombre que noches anteriores había conocido. La bella venezolana había terminado su jornada de trabajo y como un ingreso extra había decidido ir en compañía de este misterioso hombre, a sostener un encuentro íntimo en otro lugar.

La pareja se ve salir del establecimiento en una motocicleta color rojo de propiedad del hoy homicida, Ana, se despide de sus amigas, con un gesto en el rostro les indica que todo va a estar bien y se marcha. A las 4:11 de la mañana, llegan hasta el Motel Las Palmas, ubicado en la carrera Primera con calle 21, en el barrio San Vicente de Paúl, donde solicitan una habitación con aire acondicionado (…) 40 minutos después, es decir a las 4:59 el hombre pidió una cerveza, preservativos y el control del aire, tres horas después exactamente a las 7:27 de la mañana, en la cámara de seguridad del motel se observa salir al indiciado, pero sin su acompañante.

¿Qué pasó?

A las 3:15 de la tarde la persona encargada del aseo del lugar abrió la puerta y cuando se disponía a realizar las labores propias de su oficio, encontró en la cama, boca abajo y con el cuerpo medio cubierto con una sábana a la mujer.

Ana, había sido ahorcada con un cordón de zapato, las heridas en su cuello eran evidentes y según sus amigas más cercanas, parte del dinero y el celular no fueron hallados en el lugar.

Extrañamente el asesino logró salir solo del motel sin que nadie de la administración se percatara, mientras su acompañante había quedado sin vida en el lugar.

El presunto homicida está plenamente identificado, las cámaras del lugar donde trabajaba la joven venezolana lo captaron en repetidas oportunidades e incluso varias de sus amigas lo reconocen, pues según dicen, llevaba frecuentando el lugar varias noches, siempre acechando a Ana, pero solo hasta el día de su muerte, ella accedió a sostener un encuentro adicional fuera de su horario de trabajo.

La víctima había abandonado su natal Zaraza-Venezuela, desde inicio del mes de febrero, inicialmente llegó a Melgar, donde conoció a unas amigas y tras ser este lugar epicentro turístico, inició a laborar en el oficio que en la actualidad ejercía; era madre de una pequeña niña a la que, con ilusión de volver a ver, le prometía contar los días a su favor para retornar a su tierra natal.

A Neiva llegó por recomendación de una compañera de trabajo quien le mencionó el sitio donde laboraba actualmente; Ana Rosa era una mujer visualmente atractiva y ante su espontaneidad comenzó a trabajar en ‘Pereiranas’.

El dinero que ganaba lo ahorraba, compartía apartamento con otras dos compañeras de trabajo y cuanto tenía tiempo libre salía a comprar regalos para su hija, quien estaba próxima a cumplir años.

Provenía de una humilde familia, arropada por la pobreza, era la menor de tres hermanos y aunque nadie en su casa sabía a qué se dedicaba en estas tierras huilenses, fruto de su labor comían su hija, sus hermanos y sus padres; solo hasta el día de su deceso su familia supo que la labor ejercida era la prostitución.

Así fueron las últimas horas de Ana Rosa 7 1 julio, 2022
Aquí se observa al homicida en compañía de la mujer, rumbo al lugar donde fue asesinada

Tras la búsqueda

Unidades del CTI están tras la ubicación del responsable de acabar con la vida de la joven, las pruebas en su contra son cada vez más fehacientes y pese a que en cámaras de seguridad está plenamente identificado, aún no se ha librado la orden de captura en su contra.

Los móviles del crimen son hasta el momento desconocidos, allegados de la mujer piden que su muerte no sea catalogada como un homicidio, sino por el contrario como feminicidio, “fue vilmente asesinada, ella no se metía con nadie, trabajaba en este oficio para mantener a su familia y hoy un desalmada ha dejado a su niña huérfana”, precisó una compañera de labores de quien reservamos su identidad.

Al cierre de esta edición algunas primas de la hoy occisa habían llegado a Neiva ayudadas económicamente por la jefa de Ana Rosa lograron desplazarse desde Medellín a la capital opita a surtir los trámites correspondientes para reclamar el cuerpo, sin embargo, su presencia no fue suficiente pues ante el parentesco, era necesario que un familiar en primer grado de consanguinidad se hiciera una prueba de ADN para lograr reclamar el cuerpo; así las cosas, su hermano solo puede viajar hasta Cúcuta, donde se practicará el examen y así proporcionar el resultado para el procedimiento en Medicina Legal. Los padres de la mujer no lograron viajar, no tienen los recursos y el cuerpo de la venezolana tendrá que descansar en un campo santo lejos de casa, pues los costos para repatriar el féretro supera las intenciones y la buena voluntad de quienes hasta el momento les han tendido la mano. Desde la lejanía su familia clama justicia.