La Nación
Austeridad y nóminas paralelas 1 28 noviembre, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Austeridad y nóminas paralelas

A propósito del anuncio presidencial de intervenir las nóminas paralelas para reducir el déficit presupuestal es pertinente recordar que la austeridad está relacionada con el ahorro y el comportamiento frugal, a nivel del presupuesto de gastos implica la eliminación de gastos innecesarios de tal manera que no se afecten los objetivos, en otros términos lograr la eficiencia del gasto; en los planes de desarrollo todos los gobiernos han prometido austeridad, sin embargo el objetivo del ahorro nunca se ha logrado, dado que los sectores políticos privilegiados no han permitido que sus salarios y demás emolumentos sean reducidos, otro factor que impide la austeridad es la corrupción en la contratación de obras. Entonces si la austeridad se aplica a ingresos de las clases bajas y medias tendremos austeridad perversa o regresiva (Aumento de inequidad), al   contrario si afecta la clase alta y media alta sería progresiva (Reduce inequidad). Tratándose de nóminas paralelas se asimilará al personal contratado por órdenes de prestación de servicio, OPS.

Uno de los efectos de la política neoliberal ha sido la congelación de la nómina  oficial (Absurdo porque el crecimiento poblacional no se detiene), para suplir las necesidades del servicio surgió la OPS, que ahorra gastos oficiales sacrificando al trabajador; esta aberrante modalidad de empleo oficial es algo indigno, degradante, humillante y discriminatorio, dadas las condiciones que se deben padecer para acceder a empleos ante los politiqueros, “propietarios” de dichos trabajos, y la violación de derechos laborables al clasificarlos en una categoría inferior frente al personal de nómina o planta.  Además de tratarse de trabajos temporales, la OPS es un despojo al salario, pues si un profesional principiante devenga $1.500.000 al no tener prestaciones y tener que pagar salud y pensión, pierde 20% de lo devengado, entonces el salario real es $1.200.000; mientras un empleado de planta de cualquier nivel educativo que devenga también  $1.500.000 tiene un incremento de 40% por las prestaciones y otras garantías, entonces el salario real es $2.100.000. Otro agravante, algunas veces para lograr un contrato OPS se debe laborar gratis uno o dos meses.

El crecimiento de las OPS es alarmante, para el presente año está previsto que   el 80% de los nuevos cargos oficiales corresponde a esta modalidad, y el estimativo del total de personal contratado es de 600.000. Reducir déficit fiscal interviniendo las nóminas paralelas dejando intacto los privilegios del sector que más devora el presupuesto oficial, es algo inmoral. Una alternativa de elemental justicia seria la incorporación gradual de las OPS a la nómina o planta de personal, pero esto implica mayor presupuesto, entonces la contraprestación sería aplicar austeridad al Congreso, Altas Cortes, Notariado y en general a los altos cargos oficiales que reciben emolumentos gigantescos y por supuesto una reforma fiscal progresiva.