La Nación
Cadena perpetua: Andrade vs. Lara 1 10 julio, 2020
Entrevista

Cadena perpetua: Andrade vs. Lara

Los senadores huilenses, Esperanza Andrade y Rodrigo Lara Restrepo, tienen opiniones distintas sobre el proyecto de cadena perpetua para violadores y asesinos de niños en el país, a un paso de ser aprobado. Andrade defiende con vehemencia la iniciativa, mientras que Lara considera el proyecto “inconveniente, ineficaz y mal hecho”.

 

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

 

Senadora Esperanza Andrade, ¿Qué significa para el país que esté a un paso de aprobarse la cadena perpetua en el país?

Si. Efectivamente estamos a un solo paso de hacer realidad este proyecto. Pero quiero aclararle a la opinión pública que lo que se va a aprobar es la Prisión Perpetua Revisable, la cual es diferente a la Cadena Perpetua que se han implementado en otros países, y su diferencia radica en que en la cadena perpetua el condenado pasará el resto de su vida en prisión sin valorar ni importar si se ha reeducado, resocializado o reinsertado; y en la Prisión Perpetua Revisable, si el condenado alcanza por medio del cumplimiento de la pena los constitucionales objetivos de reeducación o resocialización y reinserción, podrá ser “devuelto” a la sociedad sin constituir un peligro  para ella. Ahora, esto constituye para el país un logro histórico en la implementación de penas contundentes y ejemplarizantes como un mecanismo por dos razones: primero, la prevención general del delito y segundo, como una herramienta de justicia eficiente para las víctimas de estas conductas atroces, exaltando la dignidad y el valor supra normativo que tienen  los niños, niñas y adolescentes.

 

¿Cómo funcionará en la práctica la prisión perpetua?

El funcionamiento de la prisión perpetua revisable, será algo que se desarrollará en la ley estatutaria que deberá expedirse para su implementación, allí se especificará su alcance, límites y procedencia objetiva, así como los eventos en que proceda la revisión que la caracteriza. Pero en términos generales, será aplicada en aquellos casos, en que la modalidad de la conducta punible y los agravantes que se configuren, permitan que sea procedente. Por lo tanto, el juez de conocimiento deberá valorar todos los elementos materiales probatorios que sean allegados por la Fiscalía, que permitan  establecer con total certeza que se trata de un caso aberrante, de gran impacto social y sobre todo, que el procesado es culpable, más allá de toda duda razonable.

 

Pero, ¿la Justicia colombiana está preparada para la cadena perpetua?

Considero que el sistema judicial del país cuenta con las capacidades para implementar este tipo de sanciones, como lo es la prisión perpetua revisable, pues es una pena constitucional, que respeta los límites del ‘ius puniendi’ y sobre todo, da garantías al condenado; de allí su carácter revisable, sin que esto signifique de manera inmediata la libertad. El sistema penal acusatorio colombiano se caracteriza por ser un sistema garantista, que ofrece  mecanismos constitucionales y procesales a las personas dentro del curso de un proceso penal. En consecuencia, la prisión perpetua revisable no afectará jamás que las personas que se encuentren atravesando por un proceso de esta naturaleza y vayan a ser sancionadas con esta pena, puedan gozar de todas las garantías y mecanismos judiciales y constitucionales que ofrece  la ley.

 

¿Y la sociedad como tal está preparada?

Estoy convencida de que este proyecto de reforma constitucional es una respuesta al clamor de la sociedad a esa solicitud de justicia real y efectiva frente a este tipo de conductas que son tan terribles y que tanto daño hacen. Estoy segura que muchas personas, habían estado esperando que el Congreso expidiera una ley o instituyera un mecanismo más eficiente para perseguir y prevenir estos delitos. No se trata de una pena cruel e inhumana, se trata de una pena ejemplar y efectiva que atiende a los principios de prevención general y especial que caracterizan a las penas en nuestro país.

 

¿Cómo evitar que un inocente termine condenado a cadena perpetua?

Como lo he expresado, el sistema penal colombiano es un sistema garantista, que ofrece igualdad de derechos en el curso del proceso penal, que respeta a toda costa el debido proceso. De allí que esta sea una tarea tanto del fiscal del caso como del juez de conocimiento, garantizar que el proceso sea lo más transparente posible, que esté libre de vicios, para que en el desarrollo del juicio oral, el juez tenga convencimiento, más allá de toda duda razonable  sobre la responsabilidad penal del procesado. Por otro lado, si llega a existir un caso en el que la persona sea mal condenada, la ley le permite acudir a otras instancias, a través de recursos ordinarios como el de reposición y apelación o extraordinarios como el de casación y revisión.

 

¿Qué responde al senador Rodrigo Lara, quien dice que la cadena perpetua alimentará la impunidad y que esa no es la manera de proteger eficazmente a los niños de los abusos sexuales?

Respetamos los argumentos y la posición asumida por nuestro amigo y senador Rodrigo Lara, pero no los compartimos porque tal como lo estamos exponiendo en esta oportunidad, no hay populismo punitivo, considerando que nada tiene que ver la prisión perpetua revisable con la cadena perpetua, ni es un eufemismo para referirse a ella. Bien es cierto que penas “absolutas” como la cadena perpetua o la pena de muerte no frenan de modo radical la criminalidad, es verdad que penas como la “prisión perpetua revisable” como segundo fin cumplen la función de proteger a la sociedad del delincuente no rehabilitado ni resocializado. No considero que al consagrar una pena de esta naturaleza en nuestro ordenamiento jurídico penal, sea alimento para la impunidad; por el contrario, estoy convencida de que esta pena será una manera de ponerle freno a la impunidad en el país frente a estos delitos tan atroces ya que es una pena ejemplar, razonable, necesaria y proporcional al daño causado.

 

¿Qué cree que va a ocurrir en el último debate en el Congreso? ¿Está segura que se aprobará antes de este 20 de junio?

Estoy totalmente convencida que este proyecto de acto legislativo superará sin mayor dificultad el último debate en plenaria del senado de la República, los tiempos están ajustados y las condiciones están dadas. Después de once oportunidades fallidas que ha tenido el Congreso de la República en su historia reciente para aprobar un proyecto de esta naturaleza, podemos afirmar que por fin va a ser una realidad. Es una reforma que atiende al clamor del pueblo colombiano, el cual es el constituyente primario y nosotros como sus representantes, no podemos fallarles, la prisión perpetua revisable pasará a sanción presidencial. De esta manera le estamos haciendo un homenaje a una lucha que por muchos años lidero la ex senadora Gilma Jiménez.

 

 

 

Senador Rodrigo Lara, ¿Por qué se opone a que se establezca la cadena perpetua en Colombia?

Por muchas razones. Primero, no sirve. La cadena perpetua desincentiva las denuncias e incentiva crímenes peores contra los niños. Para justificar este proyecto, nos hemos metido en la cabeza que el arquetipo del criminal sexual contra menores de edad es Garavito o Uribe Noguera. Es lo que tenemos en la cabeza cuando nos hablan de estos criminales. Sin embargo, cuando uno observa los casos se da cuenta que en el 82% de estos delitos sexuales, no hay un Garavito ni un Uribe Noguera. Son personas del entorno familiar y social del niño. Ese criminal como Garavito es un psicópata. En el 82% de los casos, no hay psicópata. Hay un tipo enfermo pero no hay psicopatía, no hay un asesino en serie. Si la sanción de ese delito es la cadena perpetua, como lo dijeron todos los expertos que asistieron a una audiencia pública, habrá menos denuncias contra estas personas. Segundo, como la consecuencia es la cadena perpetua, los jueces serán mucho más exigentes probatoriamente y el proceso va a ser mucho más humillante y degradante para la persona que ha sido abusada. Y en tercer lugar, el acto legislativo está mal redactado, está mal hecho. Establece cadena perpetua al acto sexual con el menor, pero al asesinato del menor en otras circunstancias se le está poniendo una pena de 60 años. Los expertos dicen que se está creando un incentivo perverso porque se promovería que al menos, además de hacerle ese daño, se le mate. Así de mal redactado está este proyecto. Es un proyecto inconveniente, ineficaz y mal hecho.

 

¿Por qué, entonces, colegas suyos como Esperanza Andrade dicen que con la cadena perpetua se va a proteger a los niños?

Es un eslogan incorrecto decir que con la cadena perpetua se está protegiendo a los menores. El derecho penal siempre llega después del drama. El derecho penal no llega antes. A los menores se protegen con mejores condiciones económicas y sociales y con más presupuesto al Instituto de Bienestar Familiar. Lo que pasa es que para justificar este proyecto muchos políticos dicen que es para proteger al menor y es una bandera maravillosa, que trae votos y que además explota la repulsión que sentimos contra un tipo que es capaz de abusar de un menor de edad. A los menores se les protege acompañando y cuidando a los niños más pobres que se quedan solos cuando sus papás salen a trabajar, eso es cuidar a un niño; al niño no se proteger con una pena de populismo punitivo que sirve para agitar la aversión que nosotros sentimos contra estos criminales y sacar votos. Esto va a terminar en menos denuncias. De por sí, todavía se sigue denunciando muy poco este delito.

 

Senador Lara, ¿A qué atribuye a que gran parte de la opinión pública esté de acuerdo con la cadena perpetua?

La gente está cansada de la impunidad. Yo entiendo perfectamente a la gente porque todos sentimos lo mismo frente a estos criminales, pero como hay tanta impunidad, en lugar de atacar las razones de la impunidad, se suben las penas. Las penas más altas no disuaden el crimen. Se pueden subir las penas a 20, 30, 40, 50, 100 años de cárcel y hasta pena de muerte, pero si nunca se aplican, la gente siente que la Justicia no tiene credibilidad.

 

¿Qué le augura usted a este proyecto en el último debate?

Es impopular tratar de exponer las razones por las cuales una condena de estas es inconveniente. La verdad es que somos muy pocos los que defendemos esta posición. Así sea popular, prima la responsabilidad nuestra como legisladores de intentar explicarle a los colombianos por qué es una mala idea. Lo fácil es subirse en la ola de opinión, surfearla, quedar muy bien y capitalizar eso políticamente. Obviamente, la mayoría del Congreso y el Gobierno van a capitalizar esto políticamente. La verdad es un buen distractor. En estos momentos qué debería estar abordando el Congreso de la República: la crisis económica que estamos viviendo. Deberíamos hacerle un control político a las medidas del Gobierno. Por qué no han llegado las ayudas a las pequeñas y medianas empresas; por qué no ha llegado el subsidio a la nómina; por qué nunca llegaron los créditos; por qué les están girando 160 mil pesos a las familias, cuando en el Perú giran 800 mil pesos por familia; por qué no hemos aprobado un ingreso básico vital. Ese es el control político que deberíamos estar haciendo en este momento, pero para que la gente no piense en lo que es importante, no vea la desnudez ni las flaquezas de las políticas de alivio del Gobierno, les damos circo: la cadena perpetua, un circo que le permite a la gente desfogar sus frustraciones y su odio. Como todos tenemos esa aversión, cogen a la gente y la enfocan en eso.

 

¿Cree que será aprobado sin problema?

Por supuesto porque, además, va a ser mostrado como una gran bandera del Gobierno, porque eso le permite subir unos punticos en las encuestas. Y los políticos saldrán a decir que protegen a las menores.

 

¿Es consciente que esta posición en contra de la cadena perpetua le va a costar críticas en las redes sociales?

Por supuesto. Ya he visto los trolles de unos amigos del Gobierno moviéndose. Esto tiene un costo. Cuando uno cree en algo y defiende algo, eso tiene un costo. Yo no estoy en la política para surfear siempre en la opinión y buscar los vientos más favorables. Yo tengo un norte, unas ideas y unos principios. El congresista tiene una función también pedagógica. Las grandes causas, a veces, cuestan. Yo no puedo ser hipócrita.