La Nación
Catástrofe laboral 1 2 julio, 2020
EDITORIAL

Catástrofe laboral

Las cifras divulgadas por el Dane sobre el vertiginoso crecimiento del desempleo en el país son sal sobre la herida. No es más que el reflejo del abrumador impacto de la parálisis del coronavirus sobre la economía colombiana.

Si a nivel nacional, los expertos están asombrados con la tasa de desocupación que se disparó hasta el 19.8% y se han atrevido a calificarla como una “catástrofe”, cómo podríamos llamar el nivel de desempleo en la ciudad de Neiva que marcó un astronómico 25.8%.

Evidentemente, la parálisis de la pandemia llevó al cierre de numerosos negocios en la región y trajo como consecuencia, que decenas y decenas de huilenses se quedaran sin ingresos.

El Gobierno Nacional hizo un esfuerzo por mitigar el impacto económico del coronavirus con medidas como el apoyo en el pago de las nóminas de las empresas, pero por los datos divulgados por el Dane, está claro que esa medida fue tardía.

A esto se suma que en el plano local y regional, nuestros gobernantes poco o nada hicieron por proteger a la empresa y salvar los empleos. Una muestra de ello es que el anunciado Fondo de Reactivación Económica apenas va a arrancar, más de dos meses después de la crisis de la pandemia.

Los expertos han dicho que muchos de los empleos que se han perdido, difícilmente, se van a recuperar, y hacen una advertencia clara: lo que viene será peor.

Es urgente que el alcalde de Neiva, Gorky Muñoz Calderón, y el gobernador del Huila, Luis Enrique Dussán, se comprometan en la lucha contra el desempleo, con planes, metas y resultados a corto, mediano y largo plazo.

La dirigencia huilense no puede mirar para otro lado, mientras la ciudadanía, desesperada, se hunde en la miseria.

 

“Es urgente que el alcalde de Neiva, Gorky Muñoz Calderón, y el gobernador del Huila, Luis Enrique Dussán, se comprometan en la lucha contra el desempleo, con planes, metas y resultados a corto, mediano y largo plazo”

 

 

 

 

 

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