La Nación
Cinismo ‘gavirista’ y patraña uribista ante la reforma fiscal 1 14 mayo, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

Cinismo ‘gavirista’ y patraña uribista ante la reforma fiscal

 

Rodolfo Valderrama

 

Nada fácil la tiene el gobierno frente a la actual depresión económica por el colapso de los indicadores socio-económicos, de por sí críticos antes de la pandemia y que motivaron fuertes protestas en 2019.  El alarmante desempleo, informalidad y déficit fiscal, lo mismo que el altísimo servicio de la deuda pública   que absorbe 55% del presupuesto nacional, el crecimiento de los grupos ilegales, lo mismo que las proyecciones de la CEPAL sobre aumento de la pobreza y la desigualdad en Latinoamérica, hace que vivamos una situación peor que la sufrida después de los conflictos bélicos de finales del siglo XIX y la guerra de los mil días.  Al margen de la aprobación de la reforma fiscal, es pertinente referirnos a dos cuestionados personajes que presumen de “salvadores” ante las intenciones del gobierno para perjudicar más a los sectores populares, y para evitar prácticas perversas.

 

Dada la presentación del proyecto de reforma, irrumpe Cesar Gaviria vociferando que no permitirá al liberalismo que apruebe una reforma contaminada de mermelada, que además de inconveniente por el momento vivido, sacrifica a sectores vulnerables; esto representa un mayúsculo cinismo, recordemos que fue premiado con la macro-mermelada de la Secretaría General de la OEA por su sometimiento a la Banca Mundial, sin importar los males por las políticas neoliberales; acaso no se ha beneficiado por la politiquería y el clientelismo durante 30 años?, y es que su hijo no surgió por la mermelada y no por sus méritos?  Esta hipócrita crítica de Gaviria es similar, guardando proporciones, al lamento de López    Michelsen poco antes del fallecimiento, en cuanto a que la aberrante desigualdad era algo muy grave y debía corregirse, olvidó que no adoptó medidas efectivas contra la creciente concentración de riqueza durante su presidencia.

 

De otra parte, una vez se radicó el proyecto de reforma (abril 14), el uribismo se reunió de urgencia el día 15 para fijar posición, en efecto el mismo día sacó un comunicado oficial para no arriesgar que otro sector lo antecediera; en resumen:  apoyaba el proyecto porque era “solidario” con la clase popular, pero sugería que no se colocara IVA a los servicios públicos y que se flexibilizara el tope para impuesto a sueldos y pensiones y no afectara a la clase media baja.  Por supuesto esta cuasi-coartada acordada con el señor Duque, es una patraña más del uribismo, en este caso para fungir como “defensores” del pueblo ante la alicaída popularidad, máxime si se avecinan elecciones, motivo por el cual desde tiempo atrás vienen fortaleciendo todos los métodos de lucha, apoderándose de las instituciones claves de poder, represalias y amenazas, y en este caso la patraña.

rovaldi.5319@yahoo.com