La Nación
Claudia Rocío, una ‘canaria’ por las calles de Neiva 1 18 agosto, 2022
Rotativa

Claudia Rocío, una ‘canaria’ por las calles de Neiva

Nada distante es la serie televisiva ‘Los Canarios’ que refleja, aunque en algunos capítulos con mucha ficción, una serie de situaciones que a diario tienen que sortear estos transportadores de historias. Nada distante es la serie televisiva ‘Los Canarios’ que refleja, aunque en algunos capítulos con mucha ficción, una serie de situaciones que a diario tienen que sortear estos transportadores de historias. Vanessa Díaz Piedrahita LA NACIÓN, Neiva En medio de piropos que alegran el ego de cualquier mujer, pero también soportando lo desagradable de un comentario machista, así tiene que sortear su vida Claudia Rocío Cuellar, una mujer trabajadora que gracias al esfuerzo y a los ahorros familiares logró comprarse su propio taxi. canariaLas historias narradas por la serie televisiva del Canal Caracol ‘Los Canarios’, a pesar de estar cargadas de ficción en algunos capítulos, logran reflejar esa vida que llevan los taxistas en ese oficio lleno de anécdotas y mucha adrenalina. Claudia Rocío reconoce que no es una labor fácil, pero disfruta haciéndolo porque ama estar a bordo de un vehículo y más de su propiedad. Esta estilizada mujer de alta estatura, cabello rubio y piel muy clara, conduce su taxi por la ciudad buscando carreras e historias que en ellas pueda escuchar. Una sonrisa luminosa que hace fuego con el inclemente sol del medio día y unos ojos que no palidecen son la perfecta combinación para ir conociendo la historia de esta mujer taxista. Entre los quehaceres y el trabajo Pese a que hace apenas cinco meses conduce el taxi,  asegura que lo hizo porque tiene experiencia  y porque puede combinar una pasión con una entrada financiera importante. “Un amigo me dijo que era una buena inversión y por eso compré este carro. Además yo lo que hago es manejarlo de día y mi padre lo hace de noche”. Con Claudia Rocío  existen en Neiva aproximadamente cinco mujeres taxistas. Pero… ¿Cómo se reparten estas mujeres para ser amas de casa y trabajar a la vez? En el caso de Rocío, sus padres han jugado un papel importante a la hora de ayudarla con los cuidados que requiere su pequeño hijo Germán, quien tiene ocho años. Sin embargo, como toda madre responsable está al pendiente de su pequeño sin sobreprotegerlo pero demostrándole ese amor que solo ella puede brindarle. Su hijo es el más feliz pues disfruta de cada viaje al bordo del auto que conduce su progenitora. “Trabajo hasta las tres o cuatro de la tarde para poder dedicarle tiempo a mi hijo, en las mañanas me levanto temprano para despachar el niño al colegio y pues yo misma lo llevo en el carro”. ¿Una mujer taxista? No cabe duda que Colombia sigue siendo un país con cierto nivel de machismo y de intolerancia y más cuando una mujer desempeña una labor  encasillada   a los hombres. Por eso Rocío resalta que ha sido difícil pero se ha sabido ganar el respeto del gremio y el cariño de los usuarios. “Por mi edad era difícil encontrar empleo y yo ya quería conseguirme algo independiente y con los ahorros que hicimos con mi esposo, aprovechamos que un amigo estaba vendiendo el carro de segunda y decidí invertir. Lo conduzco porque no me gusta estar en casa todo el día, además conseguir conductores no es lo mismo”, agrega. Rocío trabajó durante muchos años en oficina y su figura refleja el cuidado que como mujer tiene, también se desempeñó en oficios varios y cuidó de ancianos y niños, todo por brindarle un mejor bienestar a su familia. Empero la vida cambia y da giros inesperados, hoy, desde el puesto de taxista se siente feliz recogiendo pasajeros. Como una mujer honrada y trabajadora se describe Claudia Rocío. Un día normal, madruga para llevar a su hijo al colegio y luego inicia su jornada laboral. “Llego a hacer el oficio normal de la casa, arreglar ropa, cocina y la verdad gracias al apoyo de mi madre puedo desenvolverme bien en las dos cosas”. Entre piropos y comentarios machistas Frases como ‘Uy! que bueno una mujer taxista’ o como ‘que lindo ser conducido por una mujer tan hermosa’ se contrasta con frases como: ‘¿No le da miedo conducir? ¿Qué tal que la atraquen?… por ser mujer es débil’. “Las pasajeras mujeres son las mejores usuarias. Siempre me felicitan y algunas me piden el número porque les gusta más ver una mujer que un hombre, porque sienten más confianza. Hasta ahora no he tenido inconvenientes porque uno se hace respetar”. Rocío ya está acostumbrada a todo y solo con Dios por delante como una coraza se protege de cualquier daño. Esta mujer de dulce voz guarda cada anécdota vivida. “Una vez estuve todo el día haciendo carreras a un señor que hasta me invitó a almorzar, porque lo cogió el medio día y como lo llevé a varios sitios me dio una empanada con guarapo y me ahorró lo del almuerzo. Otro también un día me pidió que lo llevara al aeropuerto y como era temprano me invitó a desayunar”. Una ‘canaria’ soñadora Muchas caras observa Rocío cuando los transeúntes la ven conducir, pero sin lugar a dudas lo que más recuerda es el rostro de los niños que con asombro la señalan para decir que han visto a una mujer taxista. Tal vez al recordar esto se emociona porque en cada pequeño ve a su hijo que la espera en casa. “Los que no se han subido con una taxista les extraña mucho,  porque en Neiva no  están acostumbrados  por lo poquitas que somos. Pero si me he dado cuenta que pitarle a un hombre es malo, se les sale el machista y le gritan a uno: ‘con razón una mujer, que peligro’, pero esas cosas las paso porque lo importante es conducir”, agrega. Dos percances ha sufrido Claudia Rocío a bordo de su vehículo. Sin embargo, no ha pasado a mayores, pues conduce con mucha delicadeza con la misma que le da un abrazo a su hijo o un beso a su madre. Sus sueños son muchos, pero indiscutiblemente reunirse lo más pronto con su esposo y su hijo, y poder comprar un taxi nuevo es lo que motiva a esta mujer opita a levantarse cada mañana de lunes a sábado a trabajar. Un bello recuerdo Rocío recuerda mucho una pasajera de la tercera edad que recogió un día, porque desde que se subió al taxi la felicitó por desempeñarse en este oficio. “Ella me contaba que fue transportista por 40 años de carros grandes y a lo largo del país, pero que no lo hacia porque las hijas no la dejaban. Personas como ella, que lo animan y lo motivan a uno son las que uno deja en el recuerdo”.