La Nación
EDITORIAL

Disciplina y sensibilidad

Disciplina y sensibilidad 1 10 agosto, 2020

Aunque haya una falsa sensación de normalidad producto de la reapertura gradual de la economía y al relajamiento de las normas restrictivas como el aislamiento preventivo obligatorio, el coronavirus sigue representando un enorme riesgo para la población. Prueba de ello, es que los muertos diarios en todo el país ya no bajan de 100 y los contagios se cuentan ahora por miles cada 24 horas, a cuatro meses de la llegada de la pandemia.

En otras palabras, la pandemia no se ha ido ni se irá en el corto o mediano plazo, por lo que el virus sigue siendo una amenaza. Por eso, por un lado, es importante que la ciudadanía no baje la guardia y cumpla con las medidas básicas de salubridad, así como con las normas de distanciamiento social. Y por el otro lado, es clave que las autoridades no descuiden el fortalecimiento de la red hospitalaria.

Si bien el coronavirus no ha impactado tan fuerte la salud de los huilenses, no deja de ser inquietante que el Huila se siga manteniendo con 140 camas de cuidados intensivos.

Las autoridades municipales y departamentales no pueden descuidar el fortalecimiento hospitalario y es imperante aumentar la disponibilidad de camas de alta complejidad.

Las proyecciones del Ministerio de Salud sobre el impacto de la pandemia en el Huila no se pueden mirar de soslayo: el 50% (561.311) de la población huilense se infectará con covid-19, el 12% (67.357) serán asintomáticos, el 88% (493.954) sintomáticos; de estos, tendrán manejo ambulatorio el 90% (444.558), el 6% (29.637) se hospitalizarán, el 2% (9.879) necesitará cuidados intermedios y el 2% (9.879) atención en UCI.

Frente a una crisis como estas que está dejando dolor en muchas familias, los huilenses esperan de sus gobernantes disciplina, sensibilidad y capacidad de respuesta.

 

“Las autoridades municipales y departamentales no pueden descuidar el fortalecimiento hospitalario y es imperante aumentar la disponibilidad de camas de alta complejidad”