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Dura es la ley pero es la ley

Dura es la ley pero es la ley 1 5 agosto, 2020

 

Jorge Fernando Perdomo

 

Como columnista de este Diario, no puedo eludir un tema de resonancia nacional que me involucra, así esté convencido de la injusticia de la sanción, en lo que a mí respecta, además de su desproporcionalidad.

La Superintendencia de Industria y Comercio –SIC- profirió resolución de sanción por haber supuestamente infringido “el régimen de protección de la competencia” en el hecho conocido como la reventa de la boletería para las eliminatorias del mundial Rusia.

Para la época de los hechos, hacía parte del comité ejecutivo de la Federación Colombiana de Fútbol como vocal, cuando fuimos convocados a adjudicar el contrato, apareciendo como principal propuesta la firma Ticket Shop, por un valor sustancialmente superior a la siguiente, con la particularidad que ofertaba la compra de la boletería en firme, es decir, la Federación recibiría el valor de la propuesta, sin importar las vicisitudes o adversidades de la selección en su camino hacia Rusia.

Objetivamente era la opción de mejor rendimiento económico para la federación y no hubo negligencia en la adjudicación, pues como administrador no se me podía exigir presumir la mala fe del proponente, o el conocimiento del manejo amañado en el proceso previo, donde según la SIC, se evidenció suministro de información privilegiada para construir la propuesta,  la manipulación de documentos, o más grave aún, el pago de coimas para garantizar su adjudicación, como lo denuncié oportunamente ante la SIC y la Fiscalía.

Siempre he considerado que el mayor problema del fútbol, es el secretismo y el rechazo a los controles con el argumento de que el fútbol es un negocio privado.

Por eso cuando accedí a la presidencia de la Dimayor, impulsé una reforma estatutaria que involucrara principios de gobierno corporativo, la aprobación de un código de ética, otro de buen gobierno, además que todos los procesos internos fueran certificados por las normas ISO9001, y  un convenio con la fiscalía para velar por la integridad de la competencia.

El futbol debe ser transparente y su dirigencia debe ser ejemplo de rectitud.

Al futbol le hace más daño callar sus irregularidades para supuestamente resolverlas dentro de 4 paredes, como si la ley del silencio fuera un código de conducta, que denunciarlas para extirparlos y haciendo catarsis poder recuperar el respeto y la dignidad perdida.

Por mi parte con absoluto respeto hacia la SIC interpondré los recursos de ley para demostrar mi inocencia.