La Nación
El ataque a LA NACIÓN 1 14 mayo, 2021
EDITORIAL

El ataque a LA NACIÓN

El ataque con una bomba ‘molotov’ o incendiaria contra las instalaciones del Diario LA NACIÓN, el más importante medio de comunicación del Huila y el sur del país, se constituye en una grave afrenta contra la libertad de expresión y el ejercicio periodístico.

Nos estamos refiriendo a los hechos registrados el domingo pasado, en horas de la noche, cuando en medio de las movilizaciones sociales convocadas contra la reforma tributaria, un grupo de sujetos desconocidos, algunos de ellos encapuchados, roció gasolina en la fachada de la sede principal del periódico, en pleno centro de Neiva, y lanzó una bomba incendiaria. Seguidamente, varios individuos procedieron a robarse cuatro vallas metálicas de propiedad del periódico. Por fortuna, el episodio no dejó víctimas ni heridos.

Este episodio fue un burdo atentado que pudo causar daños no sólo a un bien inmueble sino a su equipo humano integrado por periodistas, diseñadores y otros profesionales que desde hace casi 27 años contribuyen a que LA NACIÓN informe a toda una región.

Una prensa libre es un valor democrático. Por eso, rechazamos categóricamente este tipo de ataques vandálicos e intimidatorios contra la labor de la prensa y exigimos a las autoridades emprender las acciones necesarias para investigar lo sucedido y dar con el paradero de los responsables y evitar futuras acciones de esta naturaleza. Aún en las circunstancias más difíciles, se debe garantizar el trabajo de los periodistas.

Asumimos estos graves hechos con entereza y agradecemos las numerosas voces de solidaridad y apoyo recibidas por parte de dirigentes, empresarios, anunciantes, seguidores y lectores.

Refrendamos nuestro compromiso de seguir informando a los huilenses. LA NACIÓN se ha caracterizado por sus investigaciones periodísticas y sus denuncias comunitarias. Lo seguiremos haciendo.

Frente a los difíciles momentos que está viviendo el país, la sociedad colombiana debe exigir que cesen los ataques vandálicos y hechos de violencia. La protesta social sí, pero no puede terminar convertida en una ola de destrucción, caos y anarquía.

 

“Este episodio fue un burdo atentado que pudo causar daños no sólo a un bien inmueble sino a su equipo humano integrado por periodistas, diseñadores y otros profesionales que desde hace casi 27 años contribuyen a que LA NACIÓN informe a toda una región”