La Nación
EDITORIAL

El caso Bengala

El caso Bengala 1 5 agosto, 2020

Ha sido superada la emergencia en la vía nacional Garzón-Gigante, en el sector conocido como Bengala, impactado hace un año por un derrumbe en plena represa de El Quimbo.

Las obras civiles fueron ejecutadas por la firma Masseq, Proyectos e Ingeniería en el plazo previsto, trabajando día y noche, sin parar, ni siquiera por la propagación de la pandemia. La solución contempló el ajuste del alineamiento de la vía, la ubicación de geobolsas, geoceldas, corte, protección de taludes y manejo de aguas de escorrentía. Luego se recuperaron las dos calzadas y se extendió la carpeta asfáltica.

Las inversiones, incluyendo las obras complementarias, ascendieron a los diez mil millones de pesos. Todo este dinero fue asumido por la compañía Enel-Emgesa, responsable de El Quimbo.

Sin lugar a dudas, se trata de una buena noticia para el departamento. Y en este punto, es importante darle el crédito al hoy exgobernador del Huila, Carlos Julio González Villa. Gracias a su rápida reacción como mandatario una vez se desató el problema vial el 18 de julio de 2019, Enel-Emgesa se comprometió a asumir la atención de la emergencia. También logró movilizar al Gobierno Nacional en torno al asunto y el Huila fue testigo del intenso seguimiento que González Villa hizo a las obras a cualquier hora del día o de la noche.

Superada esta emergencia en Bengala, no se puede perder de vista que el fenómeno de remoción en masa, originado por el llenado del embalse, permanece latente en buena parte de la carretera que une a Neiva con el sur del Huila. Los ocho puntos críticos adicionales que no han sido atendidos por parte de la firma Aliadas para el Progreso, encargada de la concesión vial Neiva-Mocoa-Santana, pueden precipitar nuevos derrumbes.

“Superada esta emergencia en Bengala, no se puede perder de vista que el fenómeno de remoción en masa, originado por el llenado del embalse, permanece latente”