La Nación
‘El Chivo’ ahora comanda una asociación por la paz 1 24 octubre, 2020
HUILA

‘El Chivo’ ahora comanda una asociación por la paz

De cómo Víctor Hugo Silva Sotto, quien fuera en su momento Comandante de la columna ‘Manuelita Sáenz’, compañía de finanzas de las otrora Farc-EP, terminó dedicando su vida a una asociación por medio de la economía solidaria. “El proceso de paz es una oportunidad para toda Colombia”, dijo.

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Mientras Víctor Hugo Silva Sotto, en otrora alias ‘El Chivo’ o ‘Erik’, trabaja por Coagropaz, lleva a cuestas una historia de más de 35 años como militante de las Farc-EP y pecados por los que ya la justicia lo juzgó, pero que no toda la sociedad termina de perdonarle.

Era cabecilla principal de la compañía móvil Manuelita Sáenz, lo suyo eran las finanzas, pertenecía al Estado Mayor del Comando Conjunto de las Farc-EP.

Tras acogerse al proceso de paz las enemistades por su trayectoria le siguen en cada paso; Silva Sotto busca evadirlos con su esquema de seguridad. Aún en medio del temor y constantes panfletos de amenazas, el proceso de paz entre dicha guerrilla y el Estado le ha brindado una segunda oportunidad.

Nacido en Florencia, en el Caquetá, pero radicado desde niño en Baraya, en el norte del Huila, y donde se dejó seducir por el camino de la insurgencia, Silva Sotto llegó a tener en su contra cuatro órdenes de arresto. Fue capturado en el año 2013. Logró su libertad con la ley de amnistía.

Coagropaz

A sus 53 años de edad ha optado por apostarle a la economía solidaria. Desde la firma del Acuerdo Final, hace cuatro años, la asociación en la cual funge como representante legal ha logrado sumar cerca de 1.000 socios. No todos exFarc y eso es precisamente lo que rescata.

La Cooperativa Multiactiva Agropecuaria por la Paz (Coagropaz) nació en mayo del 2018, es una iniciativa de excombatientes donde participan jóvenes y adultos que viven en diferentes municipios del Huila. ¿Cómo logró congregar a tantos socios?

“Aunque aquí no existieron espacios territoriales, igual las personas fueron abandonando las zonas donde sí y se fueron agrupando en territorios donde estaban sus familiares y amigos. La mayoría de excombatientes tienen vocación agropecuaria. Así que miramos la necesidad de crear una cooperativa, con miras a ayudar a los proyectos productivos que los compañeros estaban emprendiendo”, contó.

La capacitación en el sector de la economía solidaria para los excombatientes, cuya educación era limitada, la brindó la Cooperativa Latinoamericana de Ahorro y Crédito (Utrahuilca), la Asociación de Cooperativas y Empresas Solidarias del Huila (Asocooph) y  la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN).

“Nos llevaron de la mano y nos enseñaron de qué se trataba y cómo era el funcionamiento de las cooperativas”, dijo Silva Sotto.

Y destacó: “Refleja la necesidad que tiene cada uno de los asociados. No es solo una cooperativa de excombatientes, sino también de víctimas y poblaciones vulnerables, en el sentido de que fueron afectadas por el conflicto”.

Proyectos de vida

La Gobernación del Huila les ha abierto las puertas para que puedan desarrollar propuestas como Seguridad Alimentaria, ganadería de doble propósito, proyectos piscícolas, y están ultimando los detalles para Mercapaz.

“Mercapaz entra a solucionar un problema que tienen los cultivadores y es el precio. El objetivo es que ellos mismos se asocien en un mercado regional y puedan vender sus productos. La propuesta además de ser incluyente, es reparadora. Es buscar una salida a esos lugares donde nuestras acciones causaron dolor”, explicó.

Los proyectos de vida de los excombatientes en Huila están ligados en su gran mayoría al sector agropecuario. Tras cuatro años creen que “aún falta mucho hacer, apenas hemos empezado”; y destacan que sí han sentido el apoyo institucional y acompañamiento regional, pero las cosas se complican con el orden nacional.

Ha ocurrido que los exFarc presentan proyectos pero por su mismo pasado no han sido aceptados. “Una propuesta que veníamos concretando con la Agencia de Desarrollo Rural y sencillamente fue descalificada porque el representante legal supuestamente aparece con reportes jurídicos…, y eso obedece al pasado.  Entonces, nos están castigando por lo que fuimos”, dijo.

No solo en lo jurídico han tenido que lidiar con lo que hace parte imborrable de su historia, también la sociedad y sus propios compañeros que no se acogieron al proceso de paz les han pasado factura.

De amenazadores a amenazados

Las amenazas llegan desde diferentes bandos, incluyendo también personas con ideales de izquierda afín del partido político Farc, la mayor población que ha sufrido de estos hechos residen en Pitalito, Algeciras y Neiva.

Sostuvo Silva Sotto que “todavía no hay respuesta por parte de la Fiscalía que permita conocer el por qué nos están asesinando”.

En ese sentido, “debido a la misma preocupación que tiene cada persona que hace parte del proceso de reincorporación, y que también pertenece a la cooperativa, nosotros le hemos venido preguntando tanto a Ejército como a Policía, y hemos redactado una carta abierta a todas las organizaciones que se hacen llamar disidencias, a modo de reclamo, sobre por qué nos están matando”.

En medio de las dificultades y el desánimo la comunidad Farc ha tratado de mantenerse dentro del proceso, apoyándose mutuamente.

Ayer en el marco de cumplirse cuatro años del Acuerdo de Paz, Coagropaz estuvo en Algeciras haciendo entrega de algunos mercados y construyendo una propuesta de vivienda. “Dándoles una voz de aliento, nos acompañó la Gobernación y Utrahuilca, la ARN por la situación de la pandemia no pudo”.

Víctor Hugo Silva Sotto cree que el proceso de paz “es recuperable, podemos fortalecerlo, entendemos que hay una nueva realidad, hay que construir sobre lo construido, la salida es la paz, no retroceder hacia la guerra, que nos ha degradado como seres humanos”.

“Esto es una oportunidad para toda Colombia, no únicamente para los que pertenecimos a grupos insurgentes. Debemos reflexionar, es buen momento. Hay que mantener la esperanza”, puntualizó.

‘El Chivo’ ahora comanda una asociación por la paz 7 24 octubre, 2020
Víctor Hugo Silva Sotto, representante legal de Coagropaz.

 

‘El Chivo’ ahora comanda una asociación por la paz 8 24 octubre, 2020
Ayer Coagropaz entregó mercados a excombatientes Farc en Algeciras.

 

Balance de las Naciones Unidas   

Ayer el Jefe de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, Carlos Ruiz Massieu, en la primera Conferencia internacional del Acuerdo de Paz en Colombia, destacó:

  • El cumplimiento del cese al fuego bilateral, la dejación de armas de parte de las Farc-EP y la transformación de esta guerrilla en partido político.
  • Un paquete legislativo, con normas y leyes que sustentan el Acuerdo de Paz en el marco constitucional del país, ofreciendo garantías para la implementación a través de los gobiernos.
  • La arquitectura institucional relativa a la paz, que se traduce en nuevas entidades que se derivan del Acuerdo, es muestra de cómo el Estado se ha adaptado a la transición, especialmente con un sistema innovador de justicia transicional que pone en primer lugar a las víctimas y a través del cual ya se empieza a escuchar verdades que sientan las bases para la reconciliación. Es preciso destacar que el respeto a la autonomía e independencia de este Sistema Integral continúa siendo de la más alta importancia.
  • Un proceso de reincorporación, en el que se mantienen activos e involucrados más de 13.000 personas, liderando proyectos productivos inspiradores y exitosos, y que cuentan con el apoyo del gobierno, del sector privado, de comunidad internacional, y más importante de comunidades.

Obstáculos

También dio a conocer cuáles siguen siendo los mayores obstáculos que enfrenta la consolidación de la paz en Colombia:

  • la persistencia de la violencia, en algunas regiones, es uno de los mayores obstáculos que enfrenta la consolidación de la paz. No solo impide desplegar todo el potencial de las comunidades, los excombatientes y las instituciones para consolidar la paz, sino que también retrasa la implementación del Acuerdo y el cumplimiento de las expectativas de paz. Toda la ciudadanía necesita que se garantice su seguridad.
  • Pero además, que las víctimas, además de satisfacer sus derechos, puedan tener mejores oportunidades económicas o participen en política o que la presencia integral del estado sea la mejor estrategia para la no repetición.
  • Aún nos falta un largo camino por recorrer: quienes viven en el campo necesitan tierras y oportunidades, quienes dejaron las armas necesitan más proyectos productivos, vivienda y estén libres de estigmatizaciones, que las victimas sientan plena satisfacción y sean reparadas, que las comunidades tengan protección efectiva.
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