La Nación
El discurso de Petro y las razones para no salir a marchar hoy 1 28 noviembre, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

El discurso de Petro y las razones para no salir a marchar hoy

El discurso del presidente Petro ante la ONU reveló su verdadero sentir sobre el fracaso de las políticas ambientales y antidrogas que se nos ha impuesto en los últimos años. Políticas que no resultan ser sino un parapeto de los verdaderos intereses del poder, del egoísmo ganancial de las élites que se ha convertido en ideologías de derecha. El discurso de Petro se convierte en la mayor declaración de soberanía en el país de las mariposas amarillas, el de la gente buena, de un pueblo que se niega a pensar con la conciencia imperial que desde el capital quiere imponer su única interpretación, el sentido común monopolizado que se nos impone con manipulación y propaganda. Sabemos que sus palabras, sus actos, sus sugerencias y su estilo de jefatura del estado no es aceptada por muchos, que su discurso y ideario aun no termina de convencer a muchos, sin embargo, queremos creer que lo hace de buena fe, de forma trasparente, con la responsabilidad y con la espontaneidad que sólo da la conciencia de hacer el mayor bien para el mayor número. Muchos colombianos, incluso algunos que no votaron por Petro se sintieron interpelados por sus palabras y saben que, si fue capaz de gritarle en la cara al imperio sus verdaderos intereses y malévolos propósitos con sus adicciones, no solo a las drogas sino al dinero y el petróleo, también está ayudando a cambiar el concepto y las lógicas de gobernar que hasta ahora creíamos naturales y justas. Sus dichos y sus hechos brotan de la preocupación y la necesidad de gobernar con responsabilidad. Creo que buena parte de los colombianos fuimos impactados con su discurso en la ONU y reconocemos que se puede convertir en un líder latinoamericano del que necesitamos que haga sentir su voz en el ámbito universal y para ello requiere toda la autoridad moral que él mismo y su gobierno no pueden perder. Tal vez por ello no podemos, a ocho días de haberse hecho escuchar a la ONU, con voz asertiva de mandatario en franca recuperación de nuestra autonomía, dignidad y soberanía, descalificarle todos sus actos y propósitos de gobierno con una marcha de protesta. Muchos diremos que no podemos sentirnos convocados a una marcha promovida por la oposición para el día de hoy a solo mes y medio del inicio de su gobierno. Y no lo haremos porque podemos interpretarla también como una jugadita para tratar de oscurecer su imagen y favorecer los frutos de la propaganda negra de mentiras que quieren hacer verdades las mentiras de tanto repetirlas. Es cierto, no nos podemos oponer como nunca lo podremos hacer, al derecho a la protesta y la marcha ciudadana, sin embargo, en esta oportunidad no sería la protesta del pueblo, sino una convocatoria para defender y solidarizarnos con los intereses de ciertas élites que nunca han sido solidarias socialmente en este largo complot contra el pueblo. No puedo salir a marchar en contra de un gobierno que hasta ahora comienza y al que no podemos criticar con argumentos prefabricados de ideología de derecha. Como si a esos grupos promotores no se les pudiera exigir mayor solidaridad y alteridad, pago de sus deudas sociales, mayor progresividad y equidad.