La Nación
El llamado de la CIDH 1 25 junio, 2022
EDITORIAL

El llamado de la CIDH

Merece toda la atención la preocupación que ha reiterado  la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, por la persistencia de la violencia en el país, que se manifiesta en asesinatos, el incremento de las confrontaciones entre grupos armados ilegales, masacres, violencia contra defensores, líderes y lideresas, y excombatientes.

Según el organismo, durante este año ha habido un incremento de asesinatos, ya que hasta el 4 de noviembre se habían registrado 11.509 casos, versus los 9.962 hechos en el mismo periodo del 2020. Y ha llamado la atención especialmente en los reiterados feminicidios. La misma CIDH citó cifras oficiales que hablan de 555 hechos consumados y 519 intentos entre enero y septiembre de 2021.

Es valedera, así mismo, la preocupación de la CIDH por los hechos de violencia en contra de personas defensoras y con liderazgo social, excombatientes, así como masacres en los departamentos de Cauca, Chocó, Nariño, Valle del Cauca, Antioquia y Norte de Santander. Estos departamentos, aseguró el organismo, se caracterizan por la presencia de grupos armados no estatales en disputa por el control del funcionamiento de economías ilícitas y por una limitada presencia del Estado que impacta en el sustancial aumento de personas desplazadas y confinadas.

Además de los homicidios, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha mencionado que la Defensoría del Pueblo informó sobre otras 407 conductas como amenazas y atentados en contra de defensoras y defensores, líderes y lideresas en los primeros seis meses del año.

El clima de violencia que viven varias regiones del país es innegable. Lamentablemente, los grupos disidentes o residuales que se formaron tras la firma del acuerdo de paz con las Farc, han buscado consolidarse a punta del narcotráfico, las extorsiones, las amenazas y la minería ilegal. El Gobierno Nacional sabe muy bien cuáles son las regiones más afectadas y también sabe que una solución estructural no va a llegar de la mano con sólo Fuerza Pública, sino con presencia institucional e inversión social.