La Nación
“El magistrado Reyes se obsesionó con mi caso” 1 5 agosto, 2021
ACTUALIDAD Entrevista

“El magistrado Reyes se obsesionó con mi caso”

El excongresista huilense Álvaro Hernán Prada dice que detrás de la decisión de la Corte Suprema de Justicia de mantener su competencia para investigarlo, hay un “juicio político”. Advierte que el magistrado ponente César Reyes se “obsesionó” con su caso. Anuncia que acudirá a instancias internacionales.

 

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

 

Con su renuncia de abril pasado a su curul en la Cámara de Representantes, el abogado huilense Álvaro Hernán Prada pretendió zafarse de la Corte Suprema de Justicia que lo investiga por presunta manipulación de testigos en el sonado escándalo en el que también está involucrado el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Sin embargo, en su más reciente decisión, la Corte desestimó la posibilidad de remitir el proceso judicial contra el dirigente huilense a la Fiscalía General de la Nación, al considerar que el hecho por el que es investigado Prada, haber abordado a un testigo a través de terceros para que se retractara, sí tuvo relación con su rol de congresista.

En entrevista con LA NACIÓN, Prada dice que detrás de esta decisión hay un “juicio político” y advierte que el magistrado ponente César Reyes se “obsesionó” o se “enamoró” con su caso.

Anuncia también que no abandonará sus aspiraciones políticas.

 

¿Cómo ha digerido la decisión de la Corte Suprema de Justicia de mantener la competencia para seguirlo investigando por el caso de presunta manipulación de testigos?

La Sala de Instrucción de la Corte entró en una contradicción que hizo evidente al magistrado ponente César Reyes. Aquí no hay un juicio jurídico sino un juicio político. Nadie se explica que con una situación igual, en los hechos, en las normas, en el cargo de las personas, al presidente Uribe le permiten salir hacia la justicia ordinaria, y en el caso mío, lo retienen, con el enamoramiento del proceso, con obsesión. El mismo magistrado Reyes se contradice porque él había firmado para que el presidente Uribe saliera a la justicia ordinaria. Vale la pena también la siguiente reflexión: no podemos tolerar en Colombia un sistema de justicia que castigue a quien denuncia y que premie al agresor. Hay una falla grandísima en el sistema de justicia y tenemos la obligación de reformar porque hoy el investigado puedo ser yo, pero en algún momento puede ser cualquier ciudadano. De hecho, hay muchos colombianos en las cárceles que son inocentes y muchos culpables por fuera.

 

La Sala de Instrucción ha dicho que el fuero de los congresistas no es personal sino institucional y que es irrenunciable, ¿Qué piensa de esa tesis de los magistrados?

La contradicción de los magistrados es tremenda. La tesis jurisprudencial que ha manejado la Corte es que cuando es un delito común, solamente en el caso de que sea cometido en el uso de sus funciones, podría continuar conociendo de él. Resulta que aquí ese examen lo hizo la Sala de Instrucción y dejaron ir el caso del presidente Uribe; perdieron competencia. Cuando a él le quitan la libertad, el presidente Uribe renunció y se fue a la jurisdicción ordinaria. Entre otras cosas, la jurisdicción ordinaria avanza, mientras que en el caso mío yo decidí quedarme en la Corte y duré tres años. Hice una solicitud de 15 pruebas y el magistrado ponente me dijo que no. Yo quedé asombrado y le solicitamos, mediante un recurso de reposición, que lo reconsideraran. También presenté una nulidad y no la resolvieron. Presenté una tutela esperando la oportunidad para que se practicaran esas pruebas. Ante la falta de garantías, el magistrado Reyes me hizo renunciar para ir a buscar la exoneración de responsabilidad penal que le debo a mi familia, a mis electores, a mi departamento, en la justicia ordinaria, en donde ya todo está muy claro porque la Fiscalía determinó que el presidente Uribe es inocente y solicitó la preclusión ante un juez de la República.

 

¿Ha tenido la posibilidad de consultar con otros abogados lo que ocurrió?

Cuando fui a renunciar, pregunté a muchos abogados, varios de ellos de diferentes corrientes políticas, y me dijeron que no había ninguna posibilidad que el magistrado Reyes se quedara con el caso por varias razones, entre ellas, me enumeraron dos: por un principio general del Derecho y es que lo accesorio corre la suerte de lo principal, y por el derecho a la igualdad, en el sentido de que tomaron la decisión de dejar ir el caso del presidente Uribe. Y no lo dicen ellos y lo digo yo, sino los tres magistrados que se apartaron de esa decisión. Ellos hicieron un salvamento de voto muy bien argumentado y le dejaron claro al magistrado ponente que este proceso si continúa en la Corte, está viciado.

 

¿Quién en la Corte Suprema de Justicia se obsesionó o se enamoró de usted?

Conmigo no, con el proceso. Lo que observo es eso, pero no de la Corte, sino del magistrado Reyes. En la Corte, el caso del presidente Uribe lo dejaron ir sin ningún problema y ahí estaba incluido el magistrado Reyes. Pero en el caso mío, el magistrado se ha obsesionado. Y es él quien entra en estas contradicciones. En la Sala de Instrucción, que se creó para que los aforados constitucionales tuvieran doble instancia, hay seis magistrados, uno de ellos es la magistrada Cristina Lombana, a quien la recusaron; quedaron cinco magistrados y son ellos los que han venido tomando decisiones. Cuando Reyes llevó la ponencia para que el caso mío se quedara en la Corte, perdió 3-2. Para dirimir esa situación, llamaron a dos conjueces. ¿Qué sucedió? Los conjueces en 15 días no tienen la posibilidad de enterarse de enterarse de un proceso de tres años. Los conjueces, seguramente por tiempo o desconocimiento, se sumaron a una ponencia que tiene tergiversaciones y hechos mentirosos traídos por el magistrado Reyes. Por eso, hicieron mayoría. Los otros tres magistrados, a quienes yo no conozco, actuaron en derecho.

 

La contraparte en este proceso judicial ha sido el senador Iván Cepeda, quien ha dicho, entre otras cosas, que a usted le salió mal la jugada de irse a los brazos complacientes de la Fiscalía, ¿Qué opina?

Lo que sí vale la pena comentar es que el senador Cepeda tiene una especie de blindaje con el magistrado Reyes. Recordemos que en una audiencia, uno de mis abogados le preguntó que si todavía tenía el chat de él con el señor Monsalve y el magistrado Reyes se anticipó a la respuesta y le dijo: cuidado porque dependiendo de su respuesta se puede autoincriminar. Es decir, el magistrado salió a la defensa inexplicablemente. Y Cepeda no contestó. Lo que sí es cierto es que se siente protegido por el magistrado Reyes y hay una relación entre ellos que es muy curiosa. En las 77 páginas de esta decisión, en alguna parte la diferencia que él trata de demostrar con el caso del presidente Uribe, la argumenta diciendo que yo había atacado a Iván Cepeda y que defendía al presidente Uribe en una columna de opinión. No comprendo ni el uno ni el otro argumento. Defiendo al presidente Uribe porque creo absolutamente en él y su legado. No comprendo por qué no puedo decir nada del senador Cepeda. Yo lo que dije es que el senador Cepeda es el senador de las Farc. No hay un mayor defensor en el Congreso de las Farc que él. Eso lo dije en una columna y es mi íntima convicción. No entiendo por qué el magistrado siente que yo no puedo hablar del senador Cepeda. Eso me parece muy curioso.

 

¿Se siente incriminado? ¿Se siente ya en juicio ante la Corte?

No. A mí no me intranquiliza un juicio en la Corte. Yo estaba preparado y así se lo había comentado a mis amigos. Les dije: el magistrado Reyes no me permite pruebas y seguramente lo que quiere es acusarme y lo que ha dado a entender es que las pruebas las puedo presentar en una etapa posterior, o sea, en un juicio. Yo no tengo problema porque quien va a juzgarme no será el magistrado Reyes. Lo hará la Sala de Juzgamiento y cualquier persona que esté despojada de cualquier interés particular y se ponga la venda de la Justicia, me va a declarar inocente. No tengo ningún inconveniente. ¿Por qué renuncié? Yo veía que en la justicia ordinaria ya estaba resuelto el caso y siempre he querido tener esa exoneración de responsabilidad penal para mostrarles a mi familia y a los huilenses. Y adicionalmente porque hubo un run-run, el cual no puedo probar, de que Reyes pretendía acusarme para impedir que al presidente Uribe le aceptaran la preclusión. La razón: los jueces en Colombia ven a la Corte Suprema como su superior y si la Corte me acusa en calidad de cómplice, estaría acusando también implícitamente al presidente Álvaro Uribe. ¿Qué creo yo? He presentado un recurso de reposición ante la misma Sala y espero que, con tranquilidad, reflexionen los magistrados, incluido Reyes, y los conjueces, y con mayores elementos de juicio, puedan tomar una determinación ajustada a derecho.

 

¿Qué otros recursos legales tiene en mente?

Si no es posible, voy a buscar mediante una tutela proteger mis derechos constitucionales. Voy a ir a las instancias internacionales, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a la Unión Interparlamentaria. Voy a poner denuncias en la comunidad internacional para que sepan lo que está pasando en la justicia colombiana. Adicionalmente, voy a ir a las facultades de Derecho de las universidades del país. Voy a invitar a los estudiantes y profesores para que debatan mi caso. Repito: hoy puedo ser yo, pero si nosotros no reformamos la Justicia, más adelante pueden violar el derecho de cualquiera de los lectores y seguidores de LA NACIÓN o de cualquier colombiano. No me voy a callar. Voy a dar la batalla jurídica. Voy a recorrer el país. Voy a seguir con esta bandera de lucha contra la injusticia.

 

Hay algunos que están diciendo que con la decisión de la Corte, cualquier aspiración política suya en el corto plazo es imposible, ¿Lo ve así?

Todo lo contrario. Lo que había dicho era que si renunciaba e iba a la justicia ordinaria, se me iba a permitir mostrar la exoneración de responsabilidad y adelantar mi campaña al Senado. Pero, en últimas, Si la Corte no me permite esa exoneración, me toca continuar el proceso político que llevaba porque es un compromiso mío con el departamento del Huila y con Colombia. No voy a abandonar ese trabajo que hemos venido haciendo con la ilusión de aportarle al país en la recuperación pos-covid. Voy a trabajar muy duro con una bandera adicional, la de la lucha contra la injusticia en Colombia.