La Nación
“El periodismo es libre o es una farsa” R. Walsh 1 16 abril, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

“El periodismo es libre o es una farsa” R. Walsh

Sergio Felipe Salamanca Borrero

 

Hace una semana fue anunciada la aprobación de la primera ley en el mundo que obligaría a las plataformas digitales como Facebook y Google a pagar por los contenidos periodísticos que en estas se publiquen. Pero eso no es todo, esta ley fue mucho más allá, disponiendo que sería el gobierno australiano quien determinaría la tasa o el valor a pagar por las plataformas, a los medios periodísticos. Los artífices de esta ley sin precedentes fueron los australianos, quienes en mí opinión, han sentado las bases para la revolución del periodismo en los próximos años.

Considero que como en toda revolución, nos vamos a poder encontrar con cambios favorables y con cambios no tan favorables para el periodismo. En el grupo de los primeros, vamos a poder encontrar una nivelación económica en la forma como se retribuye a los productores de contenido. Para dar una perspectiva de este punto no podemos perder de vista las cuantiosas utilidades que muchos “influencers”, “instagramers” y “Tiktokers”, entre otros, reciben; frente a las modestas e incluso nulas entradas que los medios periodísticos perciben por la creación, publicación y circulación de su contenido. Este tipo de cambios haría posible que el ejercicio del periodismo recupere parte de la rentabilidad y atractivo profesional que la digitalización le arrebató.

Ahora bien, como efecto colateral de la implementación de la medida que acabamos de comentar, me atrevo a pronosticar las siguientes consecuencias: 1. Una fuerte restricción y censura a la libre circulación del material periodístico, al estimular que las plataformas digitales creen “filtros” por medio de los cuales se seleccione qué noticias valen la pena ser pagadas y cuales no. Filtros que pueden funcionar a partir de algoritmos; 2. Al crearse un “mercado” en el que sólo se “compran” noticias que se adapten a los parámetros definidos por el logaritmo, la independencia y libertad periodística estarían fuertemente comprometidas. Al estimular sólo la creación de contenido “comprable”; y 3. Llevaría a que se incrementen los costos para tener acceso total a la información periodística, haciendo necesaria la compra de diferentes suscripciones.

Como se puede apreciar, la masificación e importación de iniciativas legislativas puede tener grandes consecuencias para el futuro y la plena libertad de ejercicio de la profesión más importante de toda democracia, el periodismo. Es por esto, que antes de acelerarnos a replicar este tipo de leyes, debemos observar y estudiar las consecuencias de las mismas en la profesión.