La Nación
El recrudecimiento de la violencia 1 17 junio, 2021
EDITORIAL

El recrudecimiento de la violencia

La violencia sigue, lamentablemente, golpeando con fuerza a los habitantes del sur de Colombia. Los casos de alteración del orden público en el Cauca y el Caquetá reportados durante las últimas 48 horas así lo demuestran.

Los ataques permanentes contra líderes sociales, población civil y la Fuerza Pública, entre otras acciones violentas, tienen bajo zozobra a estas regiones. Esta semana cuando se hablaba del crimen de la gobernadora indígena y líder ambiental, Sandra Liliana Peña, se presentó ayer un nuevo episodio de violencia condenable: un grupo ilegalmente armado atacó a la guardia indígena en las veredas de Caimito y El Socorro, ubicadas en Caldono y que limitan con el municipio de Santander de Quilichao, Cauca.

Desde mediados del año pasado, la Defensoría del Pueblo viene alertando sobre el aumento de los grupos armados en varias regiones caucanas. En Caloto, por ejemplo, hacen presencia la columna ‘Dagoberto Ramos’ y la columna ‘Jaime Martínez’ de las disidencias de las Farc y la guerrilla del Eln. “El control y dominio territorial en el municipio de Caldono lo ejerce la facción disidente de las exFarc autodenominada Columna móvil Dagoberto Ramos en coordinación con las otras subestructuras disidentes presentes en el departamento del Cauca, lo que ya representa un riesgo alto para la población civil”, dijo en aquella oportunidad la Defensoría.

Lamentablemente, el accionar de estos grupos armados está incontrolable, como también lo está en el Caquetá, en donde ayer un nuevo ataque armado dejó dos policías muertos en el municipio de Puerto Rico, en el norte de este departamento.

Poco a poco, las disidencias de las Farc, alimentadas por el narcotráfico, van ganando terreno e incrementando su poderío en estas regiones. El Estado, de manera integral, debe atender el sur de Colombia. Ojalá, lo entienda.

 

“Poco a poco, las disidencias de las Farc, alimentadas por el narcotráfico, van ganando terreno e incrementando su poderío en estas regiones. El Estado, de manera integral, debe atender el sur de Colombia”