La Nación
“El temor se vuelve un compañero constante” 1 5 julio, 2020
Entrevista

“El temor se vuelve un compañero constante”

El vocero de la Farc en el Huila, Ronald Rojas, habla de la ‘racha’ de asesinatos en el municipio de Algeciras. Reclama acciones de protección para los excombatientes, “mucho más allá de las medidas policiales y militares”.

 

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

 

Ronald Rojas, que en sus épocas de guerrillero era conocido como ‘Ramiro Durán’, es hoy el delegado de la Farc en la Comisión de Seguimiento de Impulso y Verificación de la Implementación del Acuerdo de Paz. Hace parte además de la dirección del partido político de la exguerrilla. Y en este diálogo con LA NACIÓN, se refiere a los asesinatos de líderes sociales y excombatientes ocurridos en este 2020 en el municipio de Algeciras.

 

¿Cuál es la radiografía de los excombatientes en el Huila?

El asesinato de excombatientes acreditados como firmantes del acuerdo de paz es un fenómeno nacional y el Huila no ha sido ajeno a esta situación, principalmente, en el municipio de Algeciras, en donde han ocurrido hechos victimizantes contra compañeros y compañeras, amenazas, atentados y algunos asesinatos. Esto nos tiene bastante alarmados porque la cifra asciende a un aproximado de 190 hombres y mujeres que han sido asesinados después de la firma del acuerdo, además del asesinato creciente de líderes y lideresas sociales en varios puntos del territorio nacional.

 

Sobre el reciente crimen de Esder Pineda, el excombatiente que comercializaba huevos en Algeciras, ¿Qué información tienen?

Nosotros lo que sabemos porque nos lo informan los mismos compañeros y compañeras del territorio, es que hay diferentes actores armados ahí, lo que hace muy complejo el panorama. Hay gente que se hace llamar disidencias de las Farc y hay otros grupos armados al margen de la ley. Es un panorama bastante confuso, pero independientemente de los actores que están haciendo presencia, nosotros lo que le hemos reclamado al Estado colombiano son las garantías para proteger la vida de quienes están en proceso de reincorporación e incluso, en proyectos productivos con acompañamiento de agencias del Estado. Esperamos que la eficiencia de las investigaciones nos tengan pronto esclarecidos estos hechos.

 

¿Hay alguna relación entre el crimen del excombatiente Esder Pineda con los asesinatos de los líderes sociales, Jhon Freddy Álvarez y Mireya Hernández Guevara, los tres ocurridos en lo que va de 2020?

Tuvimos un diálogo franco y respetuoso con el comandante de la Policía en el Huila, el coronel Harold Barrera. Ellos dicen que tienen algunos indicios, que hay unas investigaciones andando y que esperan, incluso, de la población víctima información que puedan tener al respecto. La Fiscalía ha hecho presencia. La Unidad Especial de Investigaciones que creó el acuerdo de paz para esclarecer este tipo de hechos, también ha estado al tanto del tema. Nosotros pensamos que hay un elemento en común que nos puede decir que sí hay relación: son excombatientes que están liderando procesos productivos. Tenemos el caso de un compañero del partido que ha sido amenazado y él lidera una asociación productiva en donde hay excombatientes y no excombatientes. La constante es que son directivos o líderes de esos proyectos productivos. Es un elemento que hemos encontrado como coincidencia en todos los asesinatos, atentados y amenazas.

 

En Algeciras está circulando la versión de que detrás de estos asesinatos hay disidentes de las Farc que están reclutando a excombatientes, ¿Esa versión la han escuchado?

Sí sabemos porque compañeros han comentado que han llegado grupos que dicen ser de una unidad que era del comando occidental de las Farc-Ep en otrora, la ‘Dagoberto Ramos’, que operaba hacia el Cauca, y que al parecer, ha desplegado gente hacia el Huila. Otros comentarios dicen también que hay gente de la antigua ‘Teófilo Forero’ que está allí haciendo presencia, pero también nos han dicho que hay dos o tres personas que están haciendo actividades delincuenciales como extorsiones y cobro de vacunas y que utilizan el nombre de las disidencias. Que están reclutando personas, eso para nadie es un secreto a nivel nacional y sobre todo, en territorios que fueron tan golpeados por la violencia y en donde se ha hecho muy evidente el incumplimiento de algunos programas contemplados en el acuerdo de paz. Han llegado propuestas a compañeros y compañeras que fueron firmantes del acuerdo a que hagan parte de estos grupos y les ofrecen, incluso, dinero o algún tipo de salario. De ahí a que si la respuesta es negativa, los asesinan, de eso no tenemos conocimiento.

 

La otra versión que se escucha fuerte en Algeciras y es que ‘El Paisa’, el antiguo comandante de la columna ‘Teófilo Forero’, estaría detrás de esos crímenes, ¿Usted ha escuchado ese rumor?

Son todas las versiones y son todas las posibilidades. En mi condición de dirigente político y al margen de la decisión que han tomado algunos compañeros, sería para mí riesgoso también caer en ese tipo de afirmaciones porque podría haber represalias contra nosotros.

 

¿Qué hacer en Algeciras?

Es importante que se reflexione sobre la seguridad, más allá de las medidas militares y policiales. Jamás serán suficientes los esfuerzos que el Estado haga al respecto. Imagínese la demanda que tiene en estos momentos la Unidad Nacional de Protección de excombatientes, líderes sociales, dirigentes de partidos políticos y periodistas solicitando medidas de protección. Eso está prácticamente para colapsar. A mí me parece que paralelamente a estos esfuerzos, debemos pensar en medidas no materiales y medidas de prevención. Por ejemplo, podríamos hacer campaña contra la estigmatización para que no se asuman actitudes discriminatorias como las que percibimos en nuestra vida cotidiana. Es necesario un pacto en los territorios para sacar la violencia de la actividad política y la presencia integral del Estado, es decir, mientras en Colombia existan desigualdades sociales, esto será un caldo de cultivo para el ejercicio de grupos violentos. Eso es una realidad y lo han dicho investigaciones académicas de prestigiosos catedráticos. Es necesario, entonces, un paquete integral de medidas, que van mucho más allá de las medidas policiales y militares, que por supuesto, son necesarias y urgentes, pero no son suficientes.

 

Desde el partido político de la Farc, ¿La preocupación es sólo por Algeciras?

La prioridad en este momento es Algeciras, pero también hay preocupaciones en otros sectores. Por ejemplo, en el sur del Huila. En Pitalito ha habido hechos victimizantes. Neiva no es ajeno tampoco a esta realidad, tanto en su cabecera municipal como en su zona rural, porque también hemos sido objeto de hechos de este tipo. En la zona rural de Neiva, tenemos compañeros que han manifestado su preocupación por presión de grupos armados y de organizaciones que trabajan el microtráfico de sustancias alucinógenas.

 

¿Qué balance tiene sobre la implementación del acuerdo de paz?

El balance es un poco negativo. Este Gobierno ha querido reducir la implementación del acuerdo exclusivamente al tema de la reincorporación de los exguerrilleros, una renta básica e intentar sacar adelante proyectos productivos. Con esto, se está rompiendo el principio de integralidad del acuerdo. El acuerdo de paz de La Habana tiene un potencial transformador y democratizador para este país que ha sido invisibilizado. Por ejemplo, la implementación del punto uno sobre reforma rural integral, que atacan las causas que originaron este conflicto armado, está bastante lenta. Hay que recordar la iniciativa de este Gobierno en el Congreso de la República que intentó modificar la JEP. Hay que recordar también que fue el partido de este Gobierno el que hizo todo lo posible para que no comparecieran ante la JEP los terceros civiles, atentando al esclarecimiento de la verdad. Hemos visto una narrativa gubernamental que manifiesta cumplir lo pactado, pero hay hechos palpables y tangibles que nos demuestran todo lo contrario.

 

Usted habla de estigmatización hacia los excombatientes, ¿Cómo pararla?

Venimos de un ambiente de guerra de más de cincuenta años, en el que los distintos actores causaron víctimas en la población. Por supuesto, hay heridas que no van a sanar de la noche a la mañana o con la firma de un acuerdo de paz. Hay que hacer un proceso de reconciliación y de acercamiento entre las partes, del que estamos comprometidos; hemos dialogados con víctimas, estamos compareciendo ante la JEP de manera juiciosa, pero sí sentimos en muchos sectores que generan opinión pública que todavía hablan o escriben en un lenguaje que pareciera el lenguaje que estuviéramos en la confrontación armada; estigmatización es desconocernos hoy como ciudadanos en ejercicio, con deberes y derechos.

 

“El temor se vuelve un compañero constante” 6 5 julio, 2020
El vocero de la Farc, Ronald Rojas, en la entrevista con el editor general del Grupo Informativo LA NACIÓN, Jesús Antonio Rojas Serrano.

¿La Farc sí le ha cumplido al acuerdo de paz? Y esta pregunta es porque hay quienes dicen que ustedes, por ejemplo, no han pedido perdón en casos emblemáticos como la masacre de los concejales de Rivera o la casa-bomba de Villa Magdalena

A mí me parece que hay desinformación allí. El presidente del partido Farc ha estado en el Huila. No hace mucho tiempo estuvo en el municipio de Palestina hablando con víctimas del conflicto armado. Y en todos los hechos que conciernen a lo sucedido por nuestra organización en el marco del conflicto, hemos conversado con las víctimas. Yo personalmente he conversado con algunos familiares de las víctimas de Rivera. Es importante pedir perdón, pero la decisión de perdonar es individual y es un proceso sico-social nada fácil, en el que se necesita acompañamiento. A veces se ha querido hacer de esto un show mediático, irrespetando la memoria y el dolor de las víctimas. Habrá otros hechos en los cuales no hemos hecho referencia y será muy difícil porque algunos compañeros y compañeras que en su momento sabían o tienen conocimiento o fueron responsables, hoy están al margen de la Ley o del acuerdo, como en el caso de algunos mandos de la ‘Teófilo Forero’, principalmente, ‘El Paisa’. Él se lleva muchas verdades también, lo dije en alguna ocasión.

 

¿Usted siente temor por su vida?

Cuando uno toma la decisión en un país tan difícil como Colombia para hacer actividad política en la izquierda, se asume una vida con peligros y con temores. Desde muy joven que ingresé a militar en organizaciones de izquierda, he recibido amenazas, atentados contra mi familia, compañeros míos fueron asesinados, otros encarcelados y algunos viven en el exilio; el temor se vuelve un compañero constante en nuestra vida. Yo personalmente tengo unas medidas materiales de protección, pero quien te va a hacer daño –y lo digo con conocimiento de operaciones militares—estudia tus vulnerabilidades; o lo que haga contra ti, depende de lo que tú tengas; si tú tienes cinco hombres armados, te van a mandar 10 o 15.

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