La Nación
“El tercer pico depende de nosotros” 1 13 mayo, 2021
Entrevista

“El tercer pico depende de nosotros”

La secretaria de Salud de Neiva, Lina Rivas, habla sobre el tercer pico de la pandemia en la ciudad. Descarta por ahora medidas restrictivas, pero llama a los neivanos a evitar las aglomeraciones. Pide no viajar a Bogotá.

 

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

 

Mientras otras ciudades del país ya están viviendo el tercer pico de la pandemia, en Neiva, según el Ministerio de Salud, esa tercera ola de contagios se estaría presentando en las primeras semanas de mayo. Sin embargo, la secretaria de Salud de la Alcaldía, Lina Rivas, cree que se puede anticipar si los neivanos insisten en no respetar las medidas de autocuidado y bioseguridad.

La funcionaria habla además de los avances del plan de vacunación en la capital del Huila, a dos meses de ponerse en marcha.

 

¿Qué tan cerca está Neiva de un tercer pico de la pandemia?

La proyección de un pico de la pandemia se hace de acuerdo a las incidencias en las últimas dos semanas y las ocupaciones de las camas de cuidados intensivos. Nosotros hemos estado entregando reportes de los dos valores y hemos tenido datos importantes como la cifra del día lunes pasado en la que tuvimos 120 pacientes, después de haber jugado con un promedio que no era superior a 40 pacientes. Cuando uno tiene un promedio que no es superior a 40 pacientes y hay un día con 120, eso enciende todas las alarmas. Sin embargo, la ocupación ha estado muy fluctuante y hemos tenido días de 61% y otros de 74%. Lo más importante que hay que entender es que somos una región de rotación, es decir, somos corredor epidemiológico de Cauca, Caquetá, Putumayo, Tolima y Cundinamarca. Por ejemplo, los bogotanos eligen a Neiva para pasar sus fines de semana. Creeríamos, de acuerdo al simulador que se hizo en enero, que podríamos llegar a tener un tercer pico –no tan impactante—en los primeros días de mayo. Hoy mis pensamientos están un poco confundidos y estamos sujetos a nuevos análisis por parte del Ministerio de Salud. Creería que las dos cosas no se van a dar como lo proyectamos en enero. No obstante, así como en la biblia que se vaticinaron cosas que se pudieron prevenir, en Neiva lo que pueda pasar está en nuestras manos.

 

¿Cree, entonces, que la tercera ola de contagios podría ser antes de dos semanas en la capital del Huila?

El tercer pico depende de nosotros. Lamentablemente, el comportamiento de la gente en la ciudad al creer que no está pasando nada, podría adelantar ese pico. Yo les ruego el favor que entendamos, por ejemplo, que si no tenemos nada que ir a hacer a Bogotá, no la elijamos para irnos a tinturar el cabello, o ir al odontólogo, o ir a hacer alguna compra o gestión.

 

En ese orden de ideas, ¿Cree que es necesario tomar medidas restrictivas fuertes desde ya en la ciudad?

Nosotros tenemos que tener en cuenta varios aspectos, uno de ellos es que la condición epidemiológica ha afectado la economía no sólo de la ciudad sino del país. No podemos tomar medidas preventivas con antelación que laceren la economía del municipio. Yo no puedo tomar medidas restrictivas por una posibilidad que no es algo tangible. Aquí las medidas se toman ante la inminencia. Por eso, lo que estamos esperando es que no haya esa inminencia y que podamos tener una prevención clara por parte de cada uno de nosotros. Yo no puedo decir que como Bogotá, Barranquilla y Medellín están en pico, vamos a empezar a cerrar la ciudad porque Neiva no está en pico, porque la ciudad aún mantiene volúmenes entre el 60 y el 70% de ocupación de camas de cuidados intensivos, que no necesariamente están ocupadas por COVID sino por otras patologías que se vienen suscitando como las cirugías programadas. El jueves, por ejemplo, estábamos en 70% de ocupación, pero si revisamos cuántos eran pacientes COVID el porcentaje no era superior al 22%. Tuvimos un lunes con 120 personas, pero un miércoles con 43 personas. Entonces, las medidas para Neiva todavía no son obligatorias. Recordemos que cuando llegó el primer pico y teníamos un desconocimiento absoluto, tomamos medidas coercitivas y prolongadas y fueron bastante criticadas por el golpe a la economía. Ahora, lo que estamos buscando es un proceso en el que tengamos una economía responsable, que respete las medidas de bioseguridad. Los establecimientos deben exigir el uso del tapabocas y evitar las aglomeraciones.

 

¿En qué momento las autoridades de salud dicen: estamos en pico y hay que tomar medidas?

Estamos en pico cuando la ocupación de camas de cuidados intensivos llega a 85% y los casos por día duplican la incidencia de la semana anterior, es decir, cuando en una semana hago la sumatoria entre 120, 43 y 70 y me da un promedio de 65, y paso a la siguiente semana y tengo 140 casos por día, y alcanzo luego 400 casos diarios; esto ya es el pico confirmado. Lo que se busca evaluar el número de casos nuevos y la forma que tiene el ente territorial o la ciudad para atender esa incidencia. Y lo que está pasando en otras ciudades en donde hay niños con COVID en unidades de cuidados intensivos, vuelca la mirada completamente a lo que vivió Neiva con las personas entre los 65 y 72 años. Nosotros ni siquiera tuvimos un valor importante de muertes de los mayores de 80 años. Nuestra prevalencia fue entre los 65 y 72 años y es la población que estamos vacunando, que no puede negarse a ser inmunizada y que debe reclamar su derecho a ser vacunada. Hay que decir además que cada pico ha sido diferente y por fortuna, Neiva ha tenido un importante proceso de preparación en la red hospitalaria. Durante el primer pico, la complicación en las unidades de cuidados intensivos nunca excedió el 79%. Sin embargo, vivimos un segundo pico con el 100% de ocupación. Y si el tercer pico es más grande, no vamos a tener la manera de controlarlo. Si la incidencia del tercer pico aumenta con relación al anterior, tenemos claridad que no vamos a tener cómo hacer contención. Y no estamos hablando de máquinas, estamos hablando de capital humano, que no va poder rotar en el país porque el pico ya se está dando en las grandes ciudades.

 

¿Qué tanto le preocupa lo de los casos de niños enfermos de coronavirus que se están reportando en otras ciudades del país?

Me preocupa de sobremanera porque tenemos dos condiciones de vulnerabilidad frente a definir mi conducta como ciudadano: la adultez, que es donde alguien tiene 85 años y tiene cuatro hijos, dos son racionales y dicen: me vacuno; los otros dos no aceptan la vacuna; y esa persona depende de esas dos mentes cruzadas. Y frente a los niños, ellos dependen de la sensatez de mis padres. Hago un llamado a la ciudadanía para que evitemos llevar a nuestros hijos a paseos, a vacaciones, a centros comerciales, a las aglomeraciones en las reuniones familiares. Los niños no generan el riesgo, el riesgo se los generamos nosotros como adultos.

 

¿Cómo avanza el plan de vacunación en Neiva? ¿Qué tantos adultos mayores están acudiendo a vacunarse?

Nosotros iniciamos el proceso de vacunación en Neiva el 20 de febrero, tal como lo había previsto el Gobierno Nacional. Y se dio con las primeras dosis en el talento humano del Hospital Universitario y las clínicas Mediláser y Uros. Ese personal lleva un avance de inmunización del 89,2%. Estamos trabajando en la segunda línea del personal de salud, labor en la que hemos dependido de la llegada de biológicos. Estamos con unos problemas grandísimos con los adultos mayores entre 80 y 99 años de edad. Lamentablemente, pese a la búsqueda activa que han desplegado los aseguradores y la red prestadora de vacunación, todavía encontramos personas que no han contestado al teléfono ni han acudido a los centros de vacunación. ¿Qué se ha determinado? Desarrollar la vacunación en los grupos de 65 a 70 años, pero los de 70 a 99 años tienen demanda espontánea; ellos pueden llegar a cualquiera de los 15 centros de vacunación que tiene la ciudad de Neiva.

 

¿A qué atribuye esa resistencia a la vacuna en la población mayor de 70 años?

Aquí el tema no es la logística ni la llegada de los biológicos, es la adherencia que debe tener la comunidad a la necesidad que debe suplirse a través de la vacuna. Es muy triste que todavía sigamos rogando por la aplicación de un biológico en un grupo resistente a este proceso, mientras que hay personas de 60 a 70 años llamando todos los días a pedir que las vacunen. Hago un llamado una vez más a la sensatez: yo no sólo me vacuno por mí, yo me vacuno por mi entorno. La vacunación es un acto social, en el que yo no sólo contribuyo a inmunizarme sino a que yo no sea el contaminador. Por eso, en los países desarrollados, los vacunados están recibiendo una tarjeta y pueden entrar sin problema a un establecimiento comercial. Aquí jugamos con las voluntades, a veces tergiversadas por nuestras opiniones personales.

 

¿Qué opina de todo el ambiente que se ha creado alrededor de la vacuna y sus efectos?

Todas las vacunas creadas para hacer resistencia a una patología, llevan una carga viral alta. Esto es lo primero que tenemos que entender. Lo que nosotros hemos podido evaluar en Neiva –y no hablo de casos de Alemania o Italia—es que cuando las personas jóvenes se aplican la vacuna de AstraZeneca, desarrollada con una alta carga viral, se activa cierta intolerancia y desencadena síntomas. Todas las vacunas pueden tener eventos adversos y riesgos. Por ejemplo, la pentavalente que se le aplica a los niños y que a algunos de ellos, se les inflama la piernita o les genera fiebre. Sin embargo, las mamitas somos conscientes de que se tiene que aplicar, que son tres días de pañitos húmedos y acetaminofén, pero que nuestros chiquitos se están librando de muchas complicaciones en el futuro. La vacuna es un biológico que se activa en nuestro organismo, generando que esa respuesta inmunológica tenga un acto preventivo para cuando el virus llegue.

 

¿Qué mensaje le envía a los neivanos, a través de LA NACIÓN, cuando el país está viviendo nuevamente momentos difíciles por el tercer pico de la pandemia?

El mensaje es de autocuidado, de entender que no vivimos solos y que tenemos una comunidad que merece respeto. Mi mensaje a los neivanos es que si no tiene nada que hacer en la calle, yo le recomiendo que se quede en casa. Los adultos tienen la capacidad de cuidar a sus abuelos, a sus padres e hijos. También les pido que se vacunen, es una obligación social. Eviten las redes sociales que no ilustran sino que confunden. Todos estábamos pidiendo a gritos la vacunación y ya la tenemos. Si hace parte de la población de 70 a 99 años, lo estamos esperando cualquiera de los centros de vacunación que hay en la ciudad.