La Nación
El único factor de cambio 1 1 octubre, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

El único factor de cambio

MARCO FIDEL ROCHA RODRÍGUEZ

 

Para los estudiosos de cómo lograr los cambios en el desarrollo económico de los países hay un lugar común y este se llama EDUCACIÓN. Para lograr esta anhelada transformación, se deben hacer cambios fundamentales, agresivos y sin temores; solo contando con equipos de excelentes docentes y bien remunerados, lograremos el nivel ejemplar que han logrado países como Finlandia, Corea del Sur, Canadá, Japón, Reino Unido, Israel, Singapur. Modelos que están a disposición del público y que bien podríamos copiar o adaptar sin recurrir a la “inventiva local”.

Los países antes mencionados, son líderes en el tema educativo porque han tomado conciencia que el detonante del progreso es la EDUCACIÓN, ellos han llegado a la conclusión que tanto estudiantes como profesores son los pilares de los cambios que esperan nuestros pueblos.

No podemos pasar por alto que el verdadero problema de la educación, se refiere a la mala calidad y en muchos casos a la pésima administración de las instituciones educativas. Nos dejamos llevar con frecuencia de los “opinadores de oficio” que todo lo saben y lo único que logran es, desorientar a la opinión pública y en muchos casos favorecer con grandes beneficios económicos a unos pocos y ocultar las verdaderas causas de las crisis no solo en la educación sino en otros campos.

Debemos revisar con urgencia la corrupción, la politiquería, la desorientación mal intencionada de la opinión pública y la mala designación de funcionarios mal calificados técnica y moralmente.

No podemos seguir en esta carrera loca de opinar sin conocer y de continuar tapando los errores de la administración, ocultando las verdaderas causas de nuestro ineficiente sistema en uno de los campos más importantes y sagrados que tiene el país como es la educación.

Si existen modelos de excelencia en la calidad educativa, ¿porque no nos acercamos a ellos y hacemos unas políticas acordes con lo que merecen las futuras generaciones del país? No es justo que, teniendo el remedio a la mano, no lo tomemos y hagamos de ello una verdadera vía de transformación en el campo de la educación para contar con profesionales altamente calificados, ciudadanos de bien formados bajo los principios de la ética y el buen proceder.

Debemos pasar del modelo de bomberos “apaga incendios” a modelos de creatividad e ingenio, que busquen la verdadera transformación del delicado proceso de la educación en Colombia.