La Nación
EDITORIAL

El virus no se ha ido

El virus no se ha ido 1 8 agosto, 2020

La historia no puede ser más angustiosa y dolorosa. Doña Helena Villarreal no sólo fue el mes pasado portadora de coronavirus sino que perdió a su hermano, a quien no pudo darle el último adiós. Como si fuera poco, otra integrante de su familia contrajo el virus.

“La salud de mi hermano fue empeorando, fue ahí cuando la esposa se lo llevó para urgencias. A ella no la dejaron ingresar, a él lo trasladaron a UCI y a diario los médicos nos llamaban para contarnos sobre su estado de salud, que no era satisfactorio. Ella le llevó pañales y un celular para que se pudiera estar comunicando con nosotros”, narró la señora Villarreal. Y agregó: “A nosotros nos avisaron de su fallecimiento a las seis de la tarde y nos dijeron que ya lo llevaban al cementerio para su cremación. No pudimos despedirlo y en las últimas tres semanas no lo vimos. Pese a todo, le hicimos el novenario y las misas para el eterno descanso de su alma”.

Lo que acaban de leer son apartes de un testimonio que apareció ayer publicado en las páginas del Diario LA NACIÓN. No se trata de un relato de una ciudadana de España, Italia, Estados Unidos o Brasil. Ni tampoco se trata de una narración hecha por una bogotana o cartagenera. Se trata de una mujer residente en el barrio La Libertad de la ciudad de Neiva, en cuya casa el virus entró sin preguntar y mató a uno de sus seres queridos.

El coronavirus, así muchos le sigan restando importancia, es una amenaza latente en el Huila. El levantamiento de la cuarentena a partir de este primero de junio, no debe llevar a la ciudadanía a pensar que el virus ya se fue. Por el contrario, las medidas de distanciamiento social en la calle y de higiene en casas y oficinas deben ser ahora más rigurosas.

 

“El levantamiento de la cuarentena a partir de este primero de junio, no debe llevar a la ciudadanía a pensar que el virus ya se fue”