La Nación
Empleados amenazados para elegir 1 30 junio, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Empleados amenazados para elegir

Alexander Molina Guzmán

 

La libertad para elegir y ser elegido es un derecho fundamental que está consagrado en la constitución y la ley, ya todo el mundo lo sabe. Pero del dicho al hecho hay mucho trecho, pues una cosa es lo que está en el papel y otra la cruda realidad. Ningún empresario que esté apoyando a tal o cual candidato debe obligar a sus empleados a votar por el de su preferencia, la preferencia del empresario, pues eso es un delito electoral y mucha más si lo amenaza con despedirlo si no acata “la orden”.

Todo empresario sabe que tiene empleados y no esclavos; que el hecho de darle trabajo a una persona, no es un derecho de poseer a esa persona como si fuera también “su propiedad”; que el empleado le vende es su fuerza de trabajo y no su conciencia. Es más, por estar en una posición dominante ningún empresario debe siquiera insinuarle a un empleado que vote por algún candidato, pues el hecho que un empresario tenga una preferencia electoral y la divulgue de cualquier forma (verbal, escrita o colgando afiches en su empresa) ya genera una amenaza para sus empelados. Por eso es grave que empresarios como Mario Hernández, Sergio González de Colanta, los dueños de Cueros Vélez y Sergio Araujo, uno de los fundadores del Centro Democrático, traten de constreñir a sus empleados para que voten por el candidato del Gobierno, el candidato del uribismo.

Lo más grave y repudiable es que Sergio Araujo amenace con despedir a empleados suyos que voten por Gustavo Petro-Francia Márquez. Y eso no es raro en el uribismo, que jueguen hasta con la comida de la gente sino se arrodillan a sus intereses. Ya el uribismo ha demostrado el desprecio por los trabajadores, pues les quitó las horas extras y la mesada catorce, por ejemplo, además de violentarlos cuando salen a protestar por mejoras salariales y laborales. Y es desconcertante que hayan trabajadores que le voten todavía al uribismo, cuando es evidente que el uribismo los ha tratado a las patadas.

Con estas amenazas que han lanzado algunos empresarios uribistas, ratifican lo violentos que son con los trabajadores. Hasta ahora no se sabe de algún empresario, de los cientos que apoyan la candidatura del Pacto Histórico, que constriñan de esa forma a sus empleados para que voten por Gustavo Petro-Francia Márquez. Ojalá no suceda, porque esa es una forma de rebajarse al uribismo. A la clase trabajadora le irá mucho mejor si deja de votar por el uribismo. Rompan esas cadenas, venzan esas amenazas y voten libremente.