La Nación
Empoderamiento de la mujer 1 18 agosto, 2022
COLUMNISTAS OPINIÓN

Empoderamiento de la mujer

 

Andrea del Pilar Bautista Perdomo

Aunque las mujeres hemos logrado un mejor espacio en el ámbito laboral, es preciso mencionar que necesitamos mayor participación en el campo político; el hecho que las damas ocupemos cargos directivos en el sector privado y público, que asumamos roles de liderazgo; es la mujer la que tiene gran capacidad de canalizar y ser profundas transformadoras de dinámicas sociales y cambios desde su núcleo familiar hasta en las organizaciones; es por ello que la finalidad y la función es tan humana que necesitamos esa sensibilidad femenina y ganar más espacios. La forma en que la sociedad, el trabajo y los roles permitan y cambien los estereotipos para minimizar barreras en donde indudablemente las mujeres sigan ocupando posiciones de poder, es la mejor manera de quitar y romper limitaciones que aún se ven en el mundo laboral, social y político. Para nadie es un secreto que la mujer siempre es estigmatizada en cualquier situación. Nos corresponde trabajar el triple para poder lograr encajar en sociedades machistas y discriminatorias; inclusive las mismas mujeres nos dan duro y son fuertes en sus críticas. En América Latina, las mujeres ocupan la cuarta parte de cargos públicos; mientras que países como Islandia, Holanda y Suecia ascienden a casi un 45% de participación. De cara al futuro sabemos que se vienen haciendo esfuerzos importantes para ganar escenarios, buscar la equidad de género y mayor representación de las mujeres en las posiciones de liderazgo en la sociedad y en especial del Huila; que la tendencia de la igualdad no sea un tema de moda sino que sea una opción obligada para el desarrollo integral del mundo. Para contextualizar sobre datos en nuestro país, las mujeres son las más desempleadas, ganan menos dinero que los hombres, son las que más trabajan en el rebusque y sin remuneración, se mantienen los estereotipos de los trabajos propios de las mujeres, persiste la brecha de participación, ocupación y continúa la desprotección política para nuestro género. En fin, mujeres necesitamos abrir los ojos y romper las ataduras del sexo débil que de ello no tenemos nada. Dejemos fluir nuestro potencial, aferrémonos en la vida y demos el salto. La invitación a que seamos consecuentes y apoyemos nuestro género en todas las situaciones y circunstancias. El día que las mujeres nos sintamos libres para actuar, pensar y decidir, estaremos dando el mayor salto a la libertad.