La Nación
Escuchar, concertar y acordar los caminos para superar la crisis 1 22 junio, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

Escuchar, concertar y acordar los caminos para superar la crisis

Por: Flora Perdomo Andrade

Parecen detalles pequeños, pero el hecho de que quienes tienen cargos de alta responsabilidad en el Estado no conozcan el monto del salario de un panadero y evidencien sin pudor alguno el desconocimiento del costo de una docena de huevos, refleja claramente lo alejados que estamos de la realidad del colombiano promedio y ello sin lugar a dudas indigna, duele y genera un rechazo social que ha llevado a la gente a las calles exigiendo cambios y profundas transformaciones.

Hace muchos años no se veía en el país tanto inconformismo, seguramente la pandemia aceleró y dejó al descubierto las serias falencias que presenta el sistema económico imperante, ese mismo que tantas veces hemos dicho es necesario reformular, permitiendo al sector agropecuario ser la base de nuestro desarrollo y dando lugar a fortalecer la generación de ingresos para mejorar la calidad de vida de todos los colombianos. Sistema agropecuario que hoy se ve seriamente afectado entendiendo que en el sector rural viven más de 12 millones de personas de las cuales cerca de 350 mil familias pertenecen al sector panelero; alrededor de 450 mil al cafetero; un poco más de 50 se dedican al cacao; 30 mil familias viven de la papa, muchas otras a la producción bananera, floricultores, sumado a quienes se dedican a la crianza y producción de ganado, aves y demás generando empleo, pero que ante la permanencia de bloqueos y taponamientos aumenta las dificultades económicas y se pone en riesgo la seguridad alimentaria de todos los colombianos.

Es inevitable, el Gobierno Nacional enfrenta una encrucijada, no puede seguir asumiendo posturas de terquedad, el Presidente Iván Duque, tiene el reto inmenso de interpretar de la mejor manera el sentir de las comunidades, de no hacerlo, estaría desconociendo una realidad agobiante, generando un estallido social que acrecentaría la violencia, ahondaría la lucha de clases y nos veríamos abocados a un caos sin precedentes; pero también en el marco de la civilidad les corresponde a cada ciudadano tender la mano, abrirse a las posibilidades de entendimiento de la realidad del país, hay que deponer odios y de un lado y otro propiciar mecanismos efectivos para dialogar, mejorando la comunicación, la interacción y  la interpretación de la realidad del país.

Se necesitan mensajes claros, decisiones puntuales, coherentes y contundentes que le generen esperanza a la ciudadanía, todos los sectores deben sentirse representados en los procesos de acercamiento y diálogo que se vienen convocando. En este momento se torna fundamental dejar de lado la terquedad, asumir sin soberbia, actuar con humildad y contar con la entereza de carácter suficiente para reconocer las equivocaciones y así poder abrir un nuevo camino que muestre la ruta más clara para enfrentar y superar el difícil momento que vivimos.

La ciudadanía ha venido expresando en las calles molestias grandes por la falta de oportunidades. La propuesta de reforma tributaria, retirada ya del Congreso de la República planteaba un esquema impositivo abiertamente lesivo para la clase media y los sectores más vulnerables, protegiendo a los grandes empresarios y al sector financiero, en una clara muestra de favorecimiento que resultaba imposible seguir manteniendo.

La renta básica es uno de los caminos que contribuiría en una salida que evite el hambre en muchas familias colombianas y que con todo respeto debe ser considerada con verdadera urgencia en las propuestas del Ejecutivo.

La reforma a la salud debe archivarse. Así se lo hemos pedido a sus autores, pues no fue debidamente socializada con el sector salud, pero además porque se persiste en el fortalecimiento de las EPS y desconoce la posibilidad de otras fuentes de financiación.

Desde este lado, permanecemos en el ejercicio cotidiano de escuchar a los huilenses para llevar sus inquietudes y ponerlas en otros escenarios. Le hemos hecho saber al Gobierno Departamental que cuenta con nuestro apoyo absoluto en el ejercicio que viene adelantando de recoger las problemáticas ciudadanas y de abrir espacios de diálogo para el retorno a la normalidad.

Prestarle atención a los reclamos sociales, debe ser el propósito del Gobierno. Desconocer las expresiones de la ciudadanía sería un acto insensatez que no dejaría nada bueno. El dialogo social, la concertación y la acción son los elementos fundamentales para superar el complejo momento. El acuerdo debe primar para poder avanzar.