La Nación
“Estamos muy lejos de la inmunidad de rebaño” 1 29 julio, 2021
Entrevista

“Estamos muy lejos de la inmunidad de rebaño”

La vicepresidente de la Federación Médica Colombiana, Carolina Corcho, habla con LA NACIÓN y lanza fuertes críticas contra la reactivación de las ciudades en el momento más dramático de la pandemia. Advierte que la inmunidad de rebaño no se alcanzará en este 2021.

Jesús Antonio Rojas Serrano

editorgeneral@lanacion.com.co

Los médicos no están de acuerdo con la reactivación prácticamente casi total de las ciudades cuando el país registra las peores cifras de muertos y contagios en 15 meses de emergencia sanitaria. “Desde ningún punto de vista es comprensible que el Estado y la autoridad sanitaria mande un mensaje equivocado, como si nada estuviera pasando”, dice en diálogo con LA NACIÓN la vicepresidente de la Federación Médica Colombiana, Carolina Corcho.

La también médica y psiquiatra advierte que el ritmo de vacunación con que se avanza, no permitirá que el país alcance en este 2021 la inmunidad de rebaño.

Aquí está la conversación que LA NACIÓN sostuvo con ella.

¿Qué radiografía tienen los médicos sobre el momento que vive el país por cuenta de la pandemia?

Lo que muestran las cifras y los hechos es que estamos en el momento más difícil de la pandemia como resultado de un acumulado de acontecimientos que se han dado durante este año. Hemos tenido un aumento vertiginoso de los contagios y tenemos un incremento de la mortalidad por encima de 500 fallecimientos diarios, lo cual es una situación dramática, que es atribuible a varios elementos, uno de ellos, es la presencia de variantes en el país que se han venido identificando desde febrero, específicamente, por el comportamiento que la pandemia empezó a tener en Antioquia. En esta región empezamos a observar que con menos contagios, había más personas enfermas y por tanto, los servicios hospitalarios estaban más susceptibles a colapsar. El segundo elemento son las aglomeraciones. En el país, se tomó hace mucho rato la decisión de que esto era un asunto del autocuidado y no se tomaron las medidas para hacer suficientes pruebas a poblaciones de alto riesgo, cercos epidemiológicos y aislamientos.

En ese orden de ideas, ¿Cómo entender la reactivación de las ciudades, cuando estamos experimentando el más alto número de muertos?

Eso es lo que justamente la comunidad médica, en una carta dirigida el 7 de junio pasado al Ministerio de Salud, está increpando, es decir, desde ningún punto de vista es comprensible que el Estado y la autoridad sanitaria mande un mensaje equivocado, como si nada estuviera pasando, de que puede haber reapertura y actividades con aforos en ciudades, fundamentado en elementos que no tienen evidencia científica como el Índice de Resiliencia Epidemiológica, que tiene sustentos muy débiles desde el punto de vista científico. No se entiende. Es un contrasentido que en un momento como estos el Estado, que tiene la obligación del cuidado de la ciudadanía, la autoridad sanitaria tome esta decisión.

Cuando empezó la pandemia muchos plantearon la discusión Salud vs. Economía, ¿Cree que, finalmente, se impuso la economía sobre la salud?

Eso es un falso dilema porque la pregunta es: ¿Cuál economía? Plantear que la economía es una apertura en la que sale el 60% de los colombianos a la informalidad y reducir la economía a que es un asunto del ‘sálvese quien pueda’, es un pobre conocimiento de la economía porque la economía también es una política económica. Por ejemplo, la renta básica es una política de reactivación económica. Si se hubiese hecho una reforma tributaria, que gravara las altas rentas para obtener recursos y destinarlos a la población más vulnerable, eso es política económica. Decir, entonces, que la economía es abramos las ciudades, es un asunto incomprensible. Pero, además, el mundo ha demostrado que si no se salva la vida, no hay economía. Sin vida, no hay economía. Y eso lo han entendido muy bien la Unión Europea y los Estados Unidos, en donde comprendieron rápidamente que tenían que privilegiar las medidas para el cuidado de la vida, o no iban a tener economía.

Dra. Carolina, a su juicio, ¿la premisa hoy pareciera ser ‘Sálvese quien pueda’?

Esa es la premisa y a nosotros nos preocupa que haya un ánimo revanchista en el Estado y la autoridad sanitaria por cuenta de las marchas que generaron aglomeraciones y pueden responder por una parte de los contagios como lo generan otros escenarios de interacción. Como hubo una protesta, que es un derecho fundamental del ciudadano, ya no hay un pacto social que obligue al Estado al cuidado de la vida. Eso nos parece muy grave porque una cosa es que un ciudadano decida protestar frente a un Estado, pero otra cosa es que un Estado, teniendo la información de la gravedad del tema epidemiológico y hospitalario, tome una decisión, a nuestro juicio, temeraria y que pone en riesgo la vida.

¿Es real eso del triage ético? ¿Sí se está dando en varias ciudades?

Eso ha sido ya reconocido en Antioquia, Santander y otras regiones. Por eso, hemos planteado que el Ministerio de Salud debe tener un tablero de control sobre la ocupación de camas UCI. Desde enero, hemos propuesto un parque automotor para transportar pacientes que requieren cuidado crítico y evitar el triage ético. Sin embargo, ha habido una omisión por parte de la autoridad sanitaria y cada institución, ha ido tomando sus decisiones conforme a sus capacidades.

Dra. Carolina, ¿Qué reflexiones tienen los médicos sobre el desarrollo del plan nacional de vacunación?

Evidentemente, el plan de vacunación ha logrado 230 mil inoculaciones diarias, pero está pesando el rezago por la demora en su inicio en Colombia. No se puede analizar a Colombia desde la perspectiva de que es un país de bajos ingresos. A Colombia hay que analizarlo de que es un país con una de las mortalidades más altas del mundo por COVID. Entonces, iniciar la vacunación con celeridad era una obligación superior para un Gobierno y para un Estado. En ese sentido, el ritmo de vacunación que hoy tenemos, es el que debimos haber tenido hace cuatro meses. Para lograr la inmunidad de rebaño, necesitamos 35 millones de ciudadanos vacunados con sus dos dosis y el jueves pasado, no llegábamos ni siquiera a los cuatro millones de vacunados. Estamos muy lejos de la inmunidad de rebaño y nos preocupa que no hay una aplicación inmediata de las vacunas que han llegado al país. En el último informe de plan de vacunación del Ministerio de Salud, se reportan 15 millones de dosis en Colombia, pero se han aplicado 10 millones, o sea, que tenemos aproximadamente 5 millones de dosis en las neveras. Insisto: un país, con las mortalidades de Colombia, que ya abandonó las medidas de cuarentena, que no ha implementado una política social y que no está haciendo las suficientes pruebas, tendría que tener funcionando su plan de vacunación.

¿Cree que no es posible que el país alcance su inmunidad de rebaño en este mismo 2021?

De acuerdo a esta evolución que tenemos, no se alcanzaría la inmunidad de rebaño. Es que iniciamos muy tarde la vacunación. Hubo mucha improvisación. Nosotros advertimos que en una vacunación, no eran necesarios los intermediarios, la burocratización y los listados. Sugerimos que esto tenía que ser expedito y directo, convocándose abiertamente a la ciudadanía y con la cédula, se adoptara un sistema de información, sin todas esas vueltas de la priorización. La priorización es, obviamente, importante, pero en la intermediación se perdió tiempo muy valioso. Recientemente, se entendió que la vacunación tenía que ser expedita, pero ya se habían perdido tres meses, cuando ya países como Chile y el propio Estados Unidos, demostraron que esto tenía ser expedito a través de grandes escenarios en donde se convoque al ciudadano. Es importante, además, hacer pedagogía sobre la vacuna. La vacuna ha mostrado efectividad para no terminar hospitalizado y en una unidad de cuidados intensivos. Nos preocupa que no se esté haciendo una pedagogía suficiente porque los problemas que están enfrentando los países es el negacionismo.

¿Qué le significaría a Colombia la inmunidad de rebaño?

La inmunidad de rebaño implicaría una disminución del riesgo de mortalidad y se normalizaría más la vida que tenemos. Permitiría, por lo menos, tener una mayor tranquilidad frente a la movilidad, a los contactos e interacciones. En países como Israel, por ejemplo, se notó el impacto sobre las personas hospitalizadas y la mortalidad con el logro de la vacunación. Eso es innegable.

Dra. Carolina, en resumidas cuentas, la vacunación en Colombia en estos momentos no es tan fuerte como para mitigar el impacto de la pandemia, ¿Es así?

Con los porcentajes de vacunación que tenemos, no porque son bajos. En este momento, no tenemos la cobertura poblacional que se requiere para tener tranquilidad en el país. Nosotros planteamos en diciembre que había dos grandes retos para el 2021, uno de ellos, la renta básica porque con todas las medidas de aislamiento y cuarentenas, se precipitaría un estallido social, y el otro, el plan nacional de vacunación. Hoy, estamos en una situación muy grave desde el punto de vista de las mortalidades, el colapso hospitalario y la afectación en la atención de otras patologías. Por ejemplo, la atención del cáncer. Es una situación bastante difícil que se dejó acumular.

¿Usted cree que los muertos por coronavirus aún no van a parar?

Se prevé que el país pueda llegar a tener 800 fallecimientos al día. Colombia ya tiene unas mortalidades exorbitantes y altísimas respecto al mundo entero. En este momento, es como si en Colombia se cayera todos los días un avión y se mataran todos los pasajeros. Esta es una buena metáfora para entender lo que estamos viviendo. Lo que pasa, finalmente, es que en Colombia no hubo una política pública para enfrenar la pandemia. El ‘sálvese quien pueda’ fue una decisión de hace rato.

Desde la Federación Médica Colombiana, ¿Qué recomendaciones les hace a los huilenses?

Este es un momento muy difícil, en el que para el ciudadano le queda el autocuidado. Nosotros hemos solicitado la derogatoria de la resolución que permitió la reactivación de las ciudades, ya que no es viable desde el punto de vista del cuidado de la vida en Colombia. Estamos pidiendo que pospongamos esa apertura. Nosotros creemos que niños y niñas deben regresar en alternancia a los colegios, pero este es un momento dramático y no podemos volcarnos a las aulas de clase. Hay que reconocer la realidad de problema para que la sociedad se haga responsable y conozca los límites del sistema hospitalario. Una cosa es lo que se refleja en la información oficial y otra cosa, es lo que estamos viendo en los hospitales.