La Nación
Evitemos un baño de sangre 1 21 septiembre, 2021
COLUMNISTAS

Evitemos un baño de sangre

Por: Sergio Felipe Salamanca

 

Durante las últimas semanas, la criminalidad en Neiva ha llegado a niveles preocupantes, llevando de manera consecuencial, a que se presenten más casos de justicia por mano propia por parte de la ciudadanía, como es el caso de linchamientos y quema de vehículos. De continuar así, las experiencias nacionales e internacionales nos dicen que es muy probable que exista un recrudecimiento en los niveles y formas de violencia, al darse las condiciones para que la ciudadanía opte por armarse y se empiecen a formar grupos para-policiales de defensa urbana.

 

La experiencia también nos ha enseñado que la lucha contra el crimen debe desarrollarse con planes y medidas a corto, mediano y largo plazo. Es en este punto donde vale la pena que la Alcaldía y los neivanos evaluemos las medidas que han sido y deberían ser implementadas. Así, por ejemplo, en el corto plazo, puede comenzarse con el estudio de los delitos, las modalidades, lugares y horas en los que tienen lugar, con las siguientes finalidades: (i). Establecer si existe algún patrón en la comisión de estos delitos, lo cual permitiría determinar si los criminales están actuando de manera aislada, o si hacen parte de una organización, y (ii). Poder identificar las características principales de estos delitos, para el desarrollo de medidas realmente efectivas.

De una revisión empírica de las noticias, videos y publicaciones sobre los hurtos que han tenido lugar en los últimos meses, saltan a la vista las siguientes características: (i). Son cometidos principalmente por hombres, (ii). El uso de automóviles es casi nulo, primando el uso de motocicletas entre los cien y los doscientos cincuenta centímetros cúbicos, y (iii). El uso de armas de fuego es significativo frente a las armas blancas. Ahora bien, tomando en cuenta esta información, podría considerarse la implementación estratégica de retenes enfocados en el desarme y en la identificación de potenciales delincuentes.

En el mediano plazo, debemos apostarle a la alimentación y actualización de los datos y cifras con los que trabaja el Observatorio de Convivencia y Seguridad de Neiva, con el fin de que sean datos que puedan ser utilizados tanto por la ciudadanía, como por las autoridades, para el estudio y prevención del crimen. Finalmente, y en el largo plazo, debemos pensar en estrategias que ataquen la raíz del crimen, es decir, en estrategias que busquen la reducción de la desigualdad social y que brinden mejores oportunidades educativas y labores para todos los neivanos.