La Nación
Hacia una teoría del Gobierno II 1 17 junio, 2021
COLUMNISTAS OPINIÓN

Hacia una teoría del Gobierno II

Obert Alejandro Ortiz

 

El primer cuestionamiento que nos atañe en esta reflexión es: ¿qué entendemos como teoría del gobierno? Como bien se sabe, en ciencias sociales, por un lado están las teorías normativas, y por otro, las teorías descriptiva-explicativas. En este caso, en la teoría del gobierno; la teoría normativa de gobernar es particularmente una teoría jurídica.

Teoría que se enfoca en la identificación y justificación normativa, axiológica de los valores, principios, leyes, normas, propiedades institucionales, que el gobernar debe incluir y respetar a fin de ser considerado gobierno dentro de un Estado de derecho y democrático. Estos fundamentos conceptuales, son propios de la teoría normativa que no se pretenden abordar en este espacio dado que es propio del campo de acción de los juristas.

El objetivo es efectuar el abordaje o reflexión desde la teoría descriptiva-explicativas. En este escenario, una teoría explicativa de gobernar, su fin es identificar, exponer y poner a consideración y debate los factores que hacen posible el gobernar.  Es decir, que ese gobernar dentro de un mundo de leyes (Estado de derecho y democrático) según la teoría normativa; realmente sea efectivo, produzca resultados, conduzca a la sociedad a nuevos niveles de bienestar y seguridad. En otras palabras, interesa es la teoría descriptiva-explicativa del gobernar en cuanto ésta pueda identificar los diferentes factores que hacen posible que el gobierno democrático sea un gobierno efectivo y que realmente gobierne.

Este propósito, en el entendido que en la actualidad el énfasis de los ciudadanos está centrado en la efectividad del gobierno para los miembros de la asociación política qué hoy llamamos Estado. Máxime en un Estado de Derecho y democrático del que nos jactamos tener y el que supuestamente valora significativamente la dignidad de la persona. ¿Por qué razón?. Porque gobernar es una acción ejecutiva, performativa, de logro de resultados de valor, de rendición de cuentas, generador de confianza a través de la transparencia, entre otros. No constituye solamente una acción discursiva, sino que debe ser fundamental y esencialmente una acción ejecutiva.

El discurso del gobernante debe estar en función de la ejecución, como información, como explicación, como justificación. Desde donde se le mire, lo que se exige es que el gobernante ejecute lo prometido, definido y lo más requerido. En consecuencia, la mirada desde esta teoría del gobierno es formular y presentar con claridad las condiciones y propiedades que hacen que el gobernar sea efectivo. Actualmente, en el centro de la preocupación ciudadana y de los estudios académicos que se enfocan en los asuntos públicos está el gobierno y, específicamente, la efectividad directiva del gobierno (Aguilar, 2020). Los cuestionamientos generalizados apuntan: ¿gobiernan realmente los gobiernos? y, ¿qué asuntos gobiernan con éxito o no?.

Por otro lado, ¿Qué otra variedad de asuntos más o menos los gobiernos realizan en su tarea de gobernar?, ¿cuáles son los asuntos en que sus ideas, posiciones políticas, políticas públicas y la administración pública son más causas del desgobierno y lo que provocan son situaciones de ingobernabilidad más que de gobernabilidad?. En este sentido, la pandemia mundial sirvió porque nos permitió redescubrir la necesidad e importancia del gobierno con capacidad directiva para organizar y alertar a la sociedad de lo que estamos viviendo.

Es decir, que existe en el sistema social un agente con la capacidad de convocar, advertir, prohibir, prescribir, atender las situaciones críticas con efectos nocivos letales y mucho más. El problema es ¿lo está haciendo?. Al contrario, hemos visto aflorar la inconformidad sobre la política sanitaria, económica, educativa por nombrar sólo unas. Las críticas han crecido, no se han hecho esperar. También, los cuestionamientos, debilidades administrativas han colocado en evidencia el tema de la afectividad del gobierno (o no efectividad).

Por ello reiteramos, ¿gobiernan los gobiernos o intentan solo hacerlo?. ¿hacen lo más que pueden o tampoco son capaces de hacer lo más que pueden?.  Los resultados saltan a la vista bajo el entendido que tenemos cada día más problemas críticos que no han sido resueltos, necesidades justificadas insatisfechas, desigualdades injustificadas, bajos niveles de prosperidad, de bienestar, seguridad social, etc.,